lunes, 16 de enero de 2017

Tentaciones, llamado y hacer historia (Caminando con Jesús, lección 2)

¡Feliz lunes! Hoy tenemos la segunda lección sobre el evangelio de Marcos. Realmente lo estoy disfrutando porque me apasiona estudiar la Palabra de Dios y no deja de asombrarme su relevancia para nuestra generación.


En esta lección responderemos a preguntas como estas:

  • ¿Por qué se bautizó Jesús? 
  • ¿Qué nos enseña este pasaje sobre la tentación y cómo lidiar con ella? 
  • ¿Cómo puede una persona común y corriente hacer historia? 

Y no quiero pasar por alto comentarte que este estudio puede usarse también para el estudio en grupos pequeños.

Para descargar la lección de hoy, haz clic aquí.

Si no tienes todavía la lección 1, sigue este enlace.

Bendiciones en tu nueva semana,

Wendy

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viernes, 13 de enero de 2017

Caminando con Jesús (Lección 1, descargar/imprimir)

Recuerdo muy bien los tiempos en que leer la Biblia me parecía la tarea más aburrida del mundo. El asunto es que cuando nos acercamos a este libro con la idea de que es un libro más, algo que ya hemos escuchado antes o que simplemente “tenemos” que hacer, siempre terminaremos con esa actitud de aburrimiento y desinterés.


¿Cómo cambió eso en mí? El día en que comencé a pedirle a Dios que me diera pasión por su Palabra, que hubiera en mí el deseo no tan solo de leerla sino de adentrarme en sus páginas, encontrarme con él; que mis ojos pudieran abrirse y ver las maravillas que ella encierra.

Desde entonces han pasado varios años. Y el resultado de esa oración es, en gran medida, lo que hago en este blog... porque entendí que no podemos conocer a Dios si no dejamos que se nos revele en las páginas de este libro. Tampoco podemos vivir en la abundancia que Jesús prometió si no lo hacemos con su Palabra como lo que es, el alimento diario, el manual para vivir la vida tal y como él la diseñó. 

Este año, 2017, lo he llamado “el año de la transformación”, como ya te conté la semana pasada. Quiero más que nada que el Señor renueve mi mente, mis pensamientos, y para eso, necesito de la obra de su Espíritu mediante la Palabra. Luego de estar orando por varios días, llegué a la conclusión de que el primer proyecto para este año en el blog sería estudiar el evangelio de Marcos, porque para ser como Jesús, tenemos que aprender a caminar con él, cada día más. ¿Y qué mejor manera que estudiar cómo vivió Jesús mientras estuvo entre los humanos?

Quizá creas que esto es demasiado elemental, pero quiero hacerte un desafío: recorre conmigo el libro de Marcos, con la actitud de un niño que aprende algo completamente, con el corazón dispuesto a recibir, escuchar y obedecer. Porque la Palabra de Dios es viva y eficaz, te garantizo que no saldremos iguales al llegar al final.

¿Cómo lo haremos? Las lecciones están en un documento que podrás descargar e imprimir si gustas. Al mismo tiempo, aquí en el blog escribiré artículos relacionados con algunos de los temas del estudio. Publicaré lunes y viernes. Si hubiera algo extra, te avisaré también.

Entonces, ¿te animas a tomar el desafío? Déjame saber. Aquí tienes la lección 1

Bendiciones,

Wendy

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lunes, 9 de enero de 2017

Nuevo año, nuevos proyectos, y mi palabra para 2017

Aunque ya estamos en el día 9 de 2017, quiero darle a este nuevo año la bienvenida oficial en mi blog, y por varias razones. La primera de ellas, el día 12 de enero celebraré 6 años de haberle dicho sí a Dios y comenzado esta trayectoria. A decir verdad, cuando empecé no sabía que llegaría hasta aquí, ni siquiera sabía muy bien lo que estaba haciendo, pero sí tenía la certeza de que no era mi idea, sino la de Dios y, por tanto, él tendría que guiarme.


Durante este tiempo he aprendido muchas lecciones, y otras tantas todavía quedan por delante. ¿Lo más importante? Entender cómo puedo sumarme a los planes del Señor con los dones que él decidió entregarme. No quiero que esto suene arrogante, lo que quiero decir es que en el gran proyecto de Dios cada uno de nosotros juega un papel que él nos ha designado, y cuando descubrimos ese papel, experimentamos eso que la gente llama “sentirse realizado”.

Por supuesto, escribir un blog o dar conferencias no es lo único que hago ni la única responsabilidad que Dios me ha dado, hay muchas otras, y en cada una de ellas estoy llamada a servirle con igual entrega y rendición.

Lo que comenzó hace 6 años como un blog se ha convertido en un ministerio, y nunca imaginé lo que Dios podría hacer con unas cuantas palabras y este medio maravilloso que se llama Internet. ¿Publicar libros? Quizá en algún momento lo soñé, pero hasta ahí. Jamás pensé que sería una realidad. Pero Dios… ¡sus pensamientos son más altos que los nuestros, siempre!

Llegar a la vida de otras mujeres para hablarles del diseño divino mediante un mensaje digital, o en persona, lo considero un gran privilegio y responsabilidad. ¡Y le pido al Señor que nunca lo tome a la ligera! Gracias a cada una de ustedes por su apoyo, sus oraciones, sus comentarios, sus palabras de ánimo y exhortación. ¡A Dios sea toda la gloria!

Y si llevas un tiempo siguiendo este blog, ya sabes que cuando comienza un nuevo año no hago una lista de metas, sino que oro y le pido a Dios que me dé una palabra que sirva como especie de brújula y alrededor de esta giren los propósitos que él quiera que yo me trace. Así mismo también le pido que me muestre qué pasaje bíblico usar como lema para mi vida en dicho año. Ya tengo los de 2017 y como en años anteriores, quiero compartirlos contigo. De paso te animo a probar este método. Tal vez ya te has cansado de hacer listas y listas que siempre quedan a medias o que son demasiado amplias o poco realistas. Escoger una palabra no es una cuestión de “magia” ni tiene un efecto “sobrenatural”, simplemente, como ya dije, nos ayuda a enfocarnos, y si lo hacemos en oración, estoy segura de que Dios en su momento nos revelará por qué esa palabra, o ese versículo.

Mi palabra para 2017 es “transformada”, y tengo varias razones que poco a poco conocerás. El versículo que será mi lema para este año está en Efesios 4:23: “En cambio, dejen que el Espíritu les renueve los pensamientos y las actitudes”. Mi oración es que en 2017 el Señor haga una obra renovadora en mi vida, que transforme todo lo que él sabe que necesita ser cambiado para hacerme más semejante a Cristo, y así, vivir cada vez más en su diseño, servirle mejor, ser de bendición a mi familia y a todos los que me rodean.

¿Tienes una palabra para 2017, un texto bíblico? ¡Me encantaría conocerlo! Así que te animo a compartirlo en los comentarios.

En cuanto a los proyectos del blog, he decidido comenzar un estudio del evangelio de Marcos, vamos a aprender a caminar como lo haría Jesús. ¿Por qué Marcos? Eso te lo explico en el primer artículo de la serie, comenzando el viernes, pero te invito a participar. Sé que Dios tiene mucho que enseñarnos y que podremos poner en práctica juntas. Hay otros proyectos más, pero vayamos por partes. 

Muchas bendiciones para ti en la nueva semana que comienza. ¡Vivamos 2017 como Dios lo diseñó! 

Wendy

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viernes, 30 de diciembre de 2016

¡Adiós 2016!

Parece increíble que este sea el último artículo de 2016. No sé para ti, pero para mí el año ha pasado muy rápido. En menos de 48 horas estaremos frente a una nueva serie de 12 meses.

Si miramos al mundo en que vivimos, 2016 fue un año difícil, con mucho dolor, tristeza, tragedias. Pero no voy a hacer un inventario de las cosas que nos recuerdan que vivimos en un mundo caído. No, hoy quiero invitarte a hacer un inventario de otro tipo de cosas como lecciones aprendidas, verdades que no cambian.



¿Qué no cambia? Dios, en primer lugar. Él sigue siendo el mismo ayer, hoy y por siempre. Por consiguiente, su amor no cambia, su fidelidad no cambia. Tampoco lo hacen su gracia o su misericordia. Ni sus promesas.

¿Qué debe haber cambiado? Nosotros. Cada año debiera ser una especie de curso de doce meses, donde vencemos alguna materia en la escuela de la fe y la transformación. Para mí 2016 tuvo su propia dosis de desafíos, y cada uno de ellos me recuerda que somos una obra en progreso en manos de un artesano que sigue trabajando porque como buen artista, quiere que sea perfecta.

Cada año es un proceso, algo que debe llevar a un cambio. ¿Por qué? Porque la vida cristiana es ir de gloria en gloria. En ese proceso siempre descubro cuánto necesito de la mano transformadora de Dios. Ese proceso me muestra dónde tengo que crecer. Y lo mismo sucede con cada uno de nosotros (2 Corintios 3:18).

Al terminar 2016 veo algunas cosas de las que tuve que despedirme. No siempre es fácil, algunas son más dolorosas que otras, pero igual son parte del proceso, y Dios es como un jardinero que va podando sus plantas para que crezcan con más vigor y quita las ramas muertas o las que impiden el desarrollo. Así que, si tú también pasaste por ese otro proceso, míralo como una etapa y no como el final.

Los años también son como los libros, terminan ciertos capítulos y se escriben otros nuevos. Si dejamos que sea Dios quien narre nuestra historia, ten por seguro que los capítulos terminados están mejor así. Y considera también que a veces los cuentos tienen un final abierto, no sabemos qué pasará después… hasta que el autor decide escribir una segunda parte. Si es así como te sientes, confía en que el Autor todavía está trabajando.

Doy gracias a Dios por 2016, porque me permitió vivirlo y por cada una de las experiencias. ¡Y me emociona mucho 2017 porque un nuevo año es como un regalo envuelto en una caja hermosa que no sabemos qué contiene! Amiga lectora, abre el regalo con esperanza, con expectación, con la decisión de tomar cada una de las cosas que vengan como un regalo del Padre, sea lo que sea. Cada regalo será diferente porque él sabe lo que necesitamos, cuándo y cómo. Decide que no olvidarás las lecciones de 2016 sino que las convertirás en parte del arsenal que necesitas para vivir cada día con más sabiduría. Decidamos también vivir 2017 con pasión, con entrega, con el deseo de darle la gloria a Dios y de rendirnos para que cumpla en nosotros sus propósitos.

¿Sabes? La felicidad real no está en que todos nuestros sueños se hagan realidad sino en decidir ser felices en nuestras propias circunstancias, recordando que no son las circunstancias las que determinan nuestra actitud sino al revés… 2016 me sirvió para poner esa verdad en práctica en más de una ocasión. A veces lo logré, otras no tanto. Pero, recuerda, no se trata de perfección, sino de aprender en el proceso.

No voy a escribir aquí la próxima semana. Quiero dedicarla por entero a mi familia, y a meditar en los planes para 2017. ¡Ya te contaré! Por lo pronto, si quieres conocer algunos, visita la página Eventos en este blog.

Así que, mi querida lectora, gracias por haberme acompañado en 2016 y haber compartido parte de los capítulos de mi vida. Oro para que 2017 sea para ti un año de grandes victorias en Cristo y que juntas podamos abrir el regalo de la vida, y hacerlo como Dios lo diseñó.


¡Feliz año nuevo! 

Wendy

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