viernes, 31 de octubre de 2014

Desafío a dar gracias 2014

Muchas cosas me gustan del mes de noviembre. Por un lado los colores, aunque tenga que soñarlos o verlos por el Internet porque vivo en una zona tropical donde el otoño es mayormente verde. Del otro, el aroma de la canela y las especias en el café. Los adornos en casa, aunque no tantos como en Navidad, tienen mi gama de colores favoritos cuando se trata de decorar.

Sin embargo, lo que más me gusta de noviembre es que es el mes del año donde la frase “dar gracias” está presente en conversaciones, en las tiendas, en anuncios… y sí, en el corazón. 

Alguien me dijo un día “cualquier día es bueno para dar gracias, no solo noviembre”. Completamente de acuerdo, pero me parece maravilloso que de manera intencional nos dediquemos como familia a recordar todas las bondades de Dios a lo largo de un año. Sí, la gratitud en realidad es un estilo de vida, y esto simplemente es una celebración de esa manera de vivir.

Hace ya varios años que estamos celebrando el “Desafío a dar gracias” aquí en el blog. Este año te propongo una idea que me parece divertida, linda y a la vez sencilla (aunque las más dadas a las manualidades pueden hacerla tan creativa como deseen). Se trata de una guirnalda de gratitud que, además de decorar la casa, servirá como una especie de tributo a todo lo que Dios ha hecho en tu vida y la de tu familia durante el año 2014. Aquí tienes algunas ideas de cómo puede lucir:


En este enlace encontrarás un documento con plantillas que puedes imprimir si quieres hacer la guirnalda de papel. La tienes en blanco y negro, y también a color.

¿Cuál es el objetivo? Que cada uno en casa tome hojas y vaya añadiendo a la guirnalda sus motivos de agradecimiento a Dios. Aquí en el blog te daré algunos “impulsos” a manera de inspiración. Usaremos pasajes bíblicos relacionados con el tema, que pueden memorizar si desean.  Los artículos seguirán saliendo como de costumbre lunes, miércoles y viernes, de modo que no habrá mucha presión de tiempo. La idea es disfrutar esta actividad, reflexionar juntos y agradecer.

Aquellas de ustedes que están en el hemisferio sur, y no tiene otoño ahora, pueden cambiar las hojas y usar algo más primaveral si lo prefieren, pero de cualquier modo, usemos la oportunidad para dar a Dios una ofrenda de acción de gracias.

Y por supuesto, si quieres hacer algo diferente a la guirnalda, ¡adelante!
A quienes les gusta usar Twitter o Instagram, vamos a compartir fotos por allí también y les propongo usar la etiqueta #gratitud2014.  Igual pueden hacerlo en Facebook. ¿Qué les parece?

Creo que será lindo que podamos compartir nuestras fotos y ver cómo llenamos nuestras casas de gratitud a Dios. Puedes mandar algunas a mi correo o por mensaje en Facebook , de esa manera las puedo publicar también. ¿Te sumas a la idea? ¡Espero que sí!

¡Feliz mes de noviembre, llenemos la red de gratitud!

Bendiciones en el fin de semana,

 Wendy 


Si estás hoy aquí por primera vez, ¡gracias por visitarme! Para recibirl las publicaciones directo en tu buzón, estás invitada a suscribirte. Usa la casilla que aparece arriba a la derecha.  Podemos conectarnos también en Facebook y en Twitter.


miércoles, 29 de octubre de 2014

Para cuando queremos hacer un giro en "U"

Incluso si no has leído la Biblia, seguro conoces la historia de Pedro y su traición a Jesús. Por alguna razón nuestras faltas y fracasos se hacen populares más rápido que nuestras virtudes y triunfos.

Jesús, que de antemano sabía lo que sucedería, le dijo a Pedro (también llamado Simón): “Simón, Simón, mira que Satanás ha pedido zarandearlos a ustedes como si fueran trigo. Pero yo he orado por ti, para que no falle tu fe. Y tú, cuando te hayas vuelto a mí, fortalece a tus hermanos” (Lucas 22:31-32). El resto es historia; esa noche, antes de que el gallo cantara, aquel ex pescador, el discípulo más atrevido y dispuesto de todos, traicionó a su amado Señor. Cuando se dio cuenta de lo que había hecho “lloró amargamente” (v. 62).

Lo bueno es que este no fue el final de Pedro, más bien fue su comienzo... ¿Alguna vez has deseado no haber vivido alguna experiencia? ¿Poder regresar y empezar de nuevo? ¿Borrar días del calendario de tu vida? Yo sí. Y no pocos, por cierto; pero no es posible, por mucho que lo intentemos.

{PARA SEGUIR LEYENDO, SIGUE ESTE ENLACE, HOY ESTOY EN BIBLIAVIDA.COM Y CROSSWALK.COM. ¡GRACIAS!}

Si estás hoy aquí por primera vez, ¡gracias por visitarme! Para recibirl las publicaciones directo en tu buzón, estás invitada a suscribirte. Usa la casilla que aparece arriba a la derecha.  Podemos conectarnos también en Facebook y en Twitter. 

El viernes daré todos los detalles del "Desafío a dar gracias 2014". Por lo pronto, ¿qué tal si compartimos el anuncio con otros? 

Bendiciones,
Wendy 
 

lunes, 27 de octubre de 2014

Antes de que el temor te abrume esta semana

Basta con encender la radio, la televisión, la computadora o el teléfono, y comienza el torrente de malas noticias. Guerras, ébola, muerte, hambre, desastres políticos, desesperanza.  

Fue en un día así cuando me senté a pasar mi tiempo con Dios (debí haberlo hecho al revés, primero esto y luego las noticias), y al leer mi libro de lecturas diarias, el Señor me habló con este pasaje:

“Miren, Dios ha venido a salvarme.
 Confiaré en él y no tendré temor.
El Señor Dios es mi fuerza y mi canción;
 él me ha dado la victoria”.
Isaías 12:2, NTV

El Señor está presto para salvarnos, no importa si el ébola merodea, vienen huracanes, si los volcanes entran en erupción, si las lluvias inundan o si no hay lluvia, o si los rumores de guerra llegan a nuestros periódicos.

La confianza en Dios echa fuera el temor. Es una garantía, porque no se puede confiar y temer a la misma vez. Y por eso hace unos días tuvimos este video.

El Señor es nuestra fuerza. Incluso en los días en que las noticias nos dejan sin fuerzas, en aquellos en los que el dolor de otros o el nuestro nos quita el deseo de seguir. Él es nuestra fuerza, él da fuerzas al que no tiene ninguna. El Señor es tu fuerza hoy, dondequiera que estés, sea lo que sea que estés pasando. Y aún más, nuestro Dios es nuestra canción. ¿Qué quiere decir eso? Dios habita en la alabanza de su pueblo. Cuando nosotros alabamos, el enemigo huye porque no puede resistir la presencia de Dios.

El sábado esperaba yo una visita y de pronto la lavadora de platos, que todavía no cumple un año con nosotros, dejó de funcionar. Estaba llena y yo necesitaba alistar todo para la noche. Así que no me quedaba otra opción que comenzar a lavar los platos, a la antigua. Me puse a cantar, y puedo asegurarte que eso marcó toda la diferencia. Alabar a Dios cambia por completo nuestro enfoque y perspectiva. Cuando alabamos nuestros pensamientos se mudan, pasan de la situación que enfrentamos al Dios que controla todas las situaciones.  (Ah, y por cierto, gracias a Dios y a la habilidad de mi esposo, ¡la lavadora volvió a funcionar!)

Por último, no podemos olvidar, como dijo el profeta Isaías, que nuestro Dios nos ha dado la victoria. El mundo periodístico actual se complace en dar malas noticias. Fíjate que incluso el pronóstico del tiempo dice “cielos parcialmente nublados” y no “parcialmente soleados”. No dejemos que sea eso lo que defina nuestro día. El Señor nos ha dado la victoria. La victoria está en Jesucristo quien nos dijo: “Aquí en el mundo tendrán muchas pruebas y tristezas; pero anímense, porque yo he vencido al mundo” (Juan 16:33, NTV). Independientemente de lo que digan las noticias, nosotros sabemos en manos de quién está nuestra vida.

La Biblia repite una y otra vez “no tengas temor”. Y sí, somos humanos y nos cuesta, pero Dios se complace en un pueblo que confía y lo bendice:

“Pero benditos son los que confían en el Señor 
y han hecho que el Señor sea su esperanza y confianza.
Son como árboles plantados junto a la ribera de un río con raíces que se hunden en las aguas.
A esos árboles no les afecta el calor ni temen los largos meses de sequía. Sus hojas están siempre verdes y nunca dejan de producir fruto.”
Jeremías 17:7-8

La vida que Dios diseñó es una vida libre de temor. ¡Vamos a vivirla así!

Anuncio: Llega noviembre y con él nuestro ya traadicional: Desafío a dar gracias. El viernes daré todos los detalles, Por lo pronto, te invito a compartir el anuncio. ¡Gracias!   



Que tengas una linda semana,

Wendy

Si estás hoy aquí por primera vez, ¡gracias por visitarme! Para recibirl las publicaciones directo en tu buzón, estás invitada a suscribirte. Usa la casilla que aparece arriba a la derecha.  Podemos conectarnos también en Facebook y en Twitter.


viernes, 24 de octubre de 2014

Estoy completa, y tú también {del archivo}

A veces leemos la Biblia y estamos tan familiarizadas con lo que estamos leyendo que pasamos por alto los detalles o las implicaciones de lo que dice. Por ejemplo, lee detenidamente este pasaje, como si fuera la primera vez:

“Así que Dios creó a los seres humanos a su propia imagen.
A imagen de Dios los creó;
hombre y mujer los creó.”
Génesis 1:27, NTV

¿Conocido, verdad? Sin embargo, regresa y fíjate en la frase que puse en cursivas. Tú y yo hemos sido creadas a imagen de Dios. Esa frase implica muchas cosas, pero hoy quiero concentrarme en una. Si yo fui hecha a imagen de Dios, tengo que admitir que él hizo algo bueno conmigo, porque si sigues leyendo, al final de ese capítulo dice:

“Entonces Dios miró todo lo que había hecho, ¡y vio que era muy bueno!”

Tú y yo somos hechas a imagen de Dios, y él considera que todo lo creado por su mano es bueno. Ese es el primer paso que tenemos que dar para entender todo lo que implica ser hechos a imagen de Dios. Cuando Dios creó al ser humano le concedió algo que ninguna otra cosa creada tiene, y eso es su sello personal, puso en nosotros su imagen.

¿Adónde quiero llegar con esto? Pues te digo. Muchas veces nos miramos al espejo, ya sea al espejo físico o al del alma, cuando nos examinamos por dentro, y solo vemos los defectos que a nuestros ojos humanos tenemos. Es verdad que hoy distamos mucho de aquel modelo original porque el pecado entró al mundo, pero para Dios su creación es algo valioso. No puedo decirle al Creador: “hiciste algo que no sirve”. Dios hizo algo bueno.

Por otro lado, tengo que recordar que Cristo soy hecha NUEVA y estoy COMPLETA.  Dice Colosenses 2:10: “De modo que ustedes también están completos mediante la unión con Cristo”. Estamos “completas”, todo lo que Dios quería que yo fuera o tuviera, ya lo tengo, porque estoy completa en Cristo.

¿Por qué no concentrarme en lo que soy y no en lo que no soy… en lo que tengo y no en lo que no tengo? Tengo el sello de Dios, porque fui hecha a su imagen y soy algo que él considera bueno. Cuando a veces me pongo a dudar, cuando pienso si realmente tengo lo que se necesita para ser una esposa virtuosa, una mamá que agrade a Dios, alguien que le sirva para su gloria, tengo que recordar estas palabras: estoy completa en Cristo. Cuando yo me estaba formando dentro de mi mamá, Dios me vio, tal y como dijo el Salmista, y puso allí lo que él sabía que sería necesario para ser la persona que él quiere que sea. Él sabía que yo fallaría, que me equivocaría pero aún así me hizo completa mediante mi unión con Cristo. ¡Ahí está el secreto! Para ser la esposa, la mamá y la sierva de Dios que dije arriba, tengo que estar unida a Cristo y es en esa unión con él que podré ser todo lo que Dios quiere que sea.

¿Por qué nos cuesta tanto aceptar esta verdad? Porque el enemigo sabe que si nos concentramos en lo que nos falta, en lo que no somos, en lo que no tenemos, quitaremos la mirada de Jesús y dejaremos de ser un peligro para él.

Amiga, lectora, hermana en la fe, no pierdas tiempo mirando al espejo de la vida y pensando en lo que no eres o no tienes, y mucho menos te dejes atrapar por la comparación. Brilla hoy para Dios, tú eres algo bueno que él hizo, y en Cristo ya estás completa.

El Creador del universo te diseñó. Vive hoy confiada en esa verdad y verás la diferencia. ¡Esa es la vida que Dios diseñó!

Bendiciones en tu fin de semana,

Wendy


Si estás hoy aquí por primera vez, ¡gracias por visitarme! Para recibirl las publicaciones directo en tu buzón, estás invitada a suscribirte. Usa la casilla que aparece arriba a la derecha.  Podemos conectarnos también en Facebook y en Twitter.