miércoles, 30 de noviembre de 2016

Gracias, y otro regalo para ti

Termina noviembre y con él nuestro “Desafío a dar gracias 2016”. Quiero dar gracias a Dios porque ha sido infinitamente bueno. Incluso cuando a nivel material no veamos bendiciones, o quizá las circunstancias no sean lo que soñamos o anhelamos, si tenemos a Cristo, ya hemos sido bendecidos con bendiciones que van más allá de lo que se puede ver o palpar. Tenemos bendiciones espirituales, eternas, que no dependen de nada que podamos hacer por nuestra cuenta. Son un regalo de Dios.


La gratitud no es cuestión de mis circunstancias ni de cómo me siento, es un reconocimiento de quién es Dios y de su bondad para conmigo. Es aprender a ver su mano protectora, su amor inagotable, su fidelidad inmutable.  

Vivir dando gracias no es algo que debemos reservar para un mes o un día, es hacerlo parte de nuestra esencia, dejar que nuestro actuar y nuestro hablar transpiren gratitud porque así es en nuestro corazón.

Y por eso quiero también darle gracias a Dios por ti, lectora que lees estas líneas. Aunque escribo porque es mi llamado y mi pasión, tú también juegas un papel crucial en este blog. Gracias por permitirme llegar a tu buzón y compartir contigo lo que Dios me enseña, lo que estoy aprendiendo, lo que vivo, mis errores, mis alegrías y tristezas. Gracias por los comentarios, por los mensajes y las palabras de aliento.

Y como gratitud, quiero hacerte hoy otro regalo. Quizá ya lo recibiste antes, pero puedes compartirlo con alguien más. Se trata del primer capítulo de mi libro “Una mujer sabia”. En este enlace lo puedes descargar. Si deseas tener una copia del libro completo, en este otro enlace lo puedes encontrar.

Ya estamos a las puertas de la Navidad, así que en diciembre compartiremos sobre el tema aquí en el blog. Si quieres conocer un poco sobre lo que realmente significa esta celebración, en este devocional encontrarás varias lecturas.

Por hoy me despido, nuevamente dándole gracias a Dios por toda su bondad para con nosotros.

¡Bendiciones!


Wendy

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lunes, 28 de noviembre de 2016

Porque se acerca la Navidad

Entre los recuerdos que más atesoro en mi corazón están las navidades de mi niñez. A pesar de haber crecido en un país donde apenas se celebraban y donde los adornos, villancicos y la palabra misma eran “rezagos del pasado”, en mi familia la Navidad siempre ocupó un lugar importante.



Mi abuelo se las agenciaba para conseguir siempre una rama de pino. Sí, porque en nuestro clima no teníamos los preciosos abetos que vemos aquí en Norteamérica o en otros lugares. Pero igual él buscaba una rama de pino para poner el árbol de Navidad.

Niña al fin, me fascinaba abrir las cajas donde mi abuela guardaba con mucho cuidado los adornos. Eran de cristal, un tanto ya manchados por los años… ¡databan de la década del ‘50! En su tocadiscos ella ponía los discos de vinil con los himnos y canciones tradicionales mientras decorábamos la casa. ¡Qué alegría! Incluso en medio de las escaseces, mi abuela y mi mamá siempre procuraban que hubiera regalos en el árbol. Y en nuestra iglesia los programas navideños eran lo más popular de todo el año. Las cantatas, las obras dramáticas, los coros de niños. ¡Qué tiempo tan precioso!
Algunas de mis amigas de la escuela venían cuando todo estaba terminado porque, como ya dije antes, todo lo que tuviera alguna relación con la Navidad era muy exclusivo de los cristianos y las iglesias, no por decisión nuestra sino del sistema político imperante. Pasaron muchos antes de que nuevamente en Cuba se mencionara la festividad y volvieran a las tiendas, las casas y las calles los aires navideños.
Sin embargo, Navidad es mucho más que todo esto. Por lindos que sean los adornos, por hermosos que sean los cantos y por mucho que disfrutemos las reuniones familiares e incluso los regalos, la Navidad va más allá.
Navidad es esperanza, es luz, es salvación. Navidad es reconciliación de Dios con el hombre. Navidad es la agenda del cielo cumplida en la Tierra. Y por eso este pequeño libro de lecturas diarias, porque necesitamos regresar al corazón de la Navidad.

En medio del bullicio, del mercadeo, incluso de las risas y los cantos, necesitamos apartarnos aunque sea un momento cada día y dejar que el mismo Espíritu que habló a los corazones de los protagonistas de aquella noche en Belén, nos hable hoy a nosotros también. Necesitamos que nos lleve de vuelta a un encuentro con Jesús, el corazón de la Navidad.
Y por eso quiero compartir contigo este sencillo devocional que puedes usar durante diciembre y hacer espacio en tu diario vivir para el verdadero motivo de la celebración.
Sigue este enlace para obtener tu copia de El corazón de la Navidad



Bendiciones en tu nueva semana,


Wendy

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miércoles, 23 de noviembre de 2016

Desafío a dar gracias 2016 {Semana 4}

Hoy comenzamos la cuarta y última semana del "Desafío a dar gracias 2016". Es ya una tradición en esta página y espero que también se convierta en algo especial para tu vida y la de tu familia. 


Uno de los versículos que Dios ha usado para llevarme a vivir una vida de gratitud es Salmos 50:23, “Quien me ofrece su gratitud, me honra”. Resulta que decidí buscar esa palabra gratitud en una Biblia interlinear y gratitud, en hebreo, tiene esta definición:
Towdah: confesión, alabanza, acción de gracias,  alabar a Dios, himno de alabanza, el sacrificio de acción de gracias.
¡Qué precioso! Gratitud lleva implícito la alabanza a Dios y también un sacrificio. Cuando agradecemos a Dios estamos alabándole por todas sus bondades, por su provisión, su protección. Mira lo que nos enseña este Salmo:  
Entren por sus puertas con acción de gracias; vayan a sus atrios con alabanza. Denle gracias y alaben su nombre. Pues el Señor es bueno. Su amor inagotable permanece para siempre, y su fidelidad continúa de generación en generación.  (Salmos 100:4-5, NTV)
Aunque es un llamado a la alabanza y hace referencias al templo de Dios, el lugar donde el pueblo esperaba encontrarse con él cuando iba a adorar, podemos usar esta misma táctica antes de entrar a la presencia de Dios cada día: la acción de gracias. Antes de presentarle a Dios nuestra lista de peticiones, ¿por qué no llegar con una lista de agradecimiento, una ofrenda de “gracias”? Podría ser un sacrificio porque las cosas que nos preocupan, que nos faltan, que nos inquietan, luchan por ocupar el primer lugar en nuestro encuentro con Dios. Sin embargo, cuando llegamos con nuestra alabanza y nuestro sacrificio de acción de gracias, le estaremos honrando, tal y como nos indica el pasaje del principio.

Y lo interesante es que a medida que agradecemos a Dios y por consiguiente le alabamos, las cosas que antes tanto nos preocupaban e inquietaban, las que querían tener el primer lugar en la lista, comienzan a palidecer en importancia porque nuestro corazón está enfocado en la bondad y la fidelidad de Dios... el mismo Dios que se hará cargo de todas esas preocupaciones e inquietudes. ¡Aleluya!
Desafío, Semana 4

Pasaje para memorizar: "¡Den gracias al Señor, porque él es bueno! Su fiel amor perdura para siempre" (1 Crónicas 16:34).

Miércoles: Da gracias al Señor porque en Jesús tenemos victoria sobre el pecado y la muerte.

Jueves: Anota los nombres de personas que Dios ha usado para que crezcas en tu caminar con él, y da gracias por sus vidas.

Viernes: Da gracias hoy a Dios por su fidelidad que nunca falla. Haz memoria de experiencias específicas.

Sábado: Agradece hoy a Dios por la esperanza que tenemos en Cristo. En un mundo de tanto dolor y tristeza, ¡podemos esperar en Jesús!

Domingo: Hoy demos gracias a Dios por su amor que no cambia, que no se agota, que nos recibe siempre con brazos abiertos y que nos perdona. 

Lunes: Dale hoy gracias al Señor por la fortaleza que te da para vivir cada día y por su promesa de sostén y compañía.

Martes: Decide hoy dar gracias a Dios con tu alabanza. Haz un tiempo (aunque sea en el auto o la ducha) para cantar a Dios y agradecerle. 

Gratitud en acción: Se está acercando la Navidad, incluye en tu lista de tarjetas y/o regalos algún anciano/a que quizá esté solo y no espere recibir mucho en esta época especial. 

¿Has estado siguiendo el desafío? Deja tu comentario y cuéntanos cómo lo has hecho. 

Si todavía no lo tienes, en este artículo puedes descargar un regalo especial que compartí la semana pasada (sigue el enlace). 

Para aquellas de ustedes que viven en Estados Unidos, o si lo celebras mañana aunque vivas en otro lugar, ¡Feliz Día de Acción de Gracias! 🍂🍁🍂🍁🍂🍁

Bendiciones,

Wendy

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lunes, 21 de noviembre de 2016

Las promesas de Dios

Vivimos en un mundo de promesas….incumplidas.

Los vendedores prometen ofertas que no son reales. 

Las dietas prometen hacer bajar libras como por arte de magia, y no se cumple. 

La televisión anuncia artículos que prometen ser “eternos”, “infalibles”, etc. Irreal.

Los políticos prometen resolver todos los problemas, cambiar lo que no funciona, y mucho más. Pasan los años y todo sigue igual.

Los esposos se prometen fidelidad el día de la boda, permanecer juntos en buenas y malas. Y después echan por tierra las promesas al firmar un divorcio.


La lista pudiera continuar. Todos hemos recibido, o hecho, promesas que no se han cumplido. Solo Dios es absolutamente fiel en cumplir sus promesas, no importa qué esté sucediendo en este mundo caído y corrupto.  Y lo mejor es que él nos ha hecho partícipes de esas promesas: 

Mediante su divino poder, Dios nos ha dado todo lo que necesitamos
 para llevar una vida de rectitud. Todo esto lo recibimos al llegar a conocer a aquel 
que nos llamó por medio de su maravillosa gloria y excelencia;   
y debido a su gloria y excelencia, nos ha dado grandes y preciosas promesas.
 (2 Pedro 1:3-4)

¿Qué se supone entonces que hagamos con las promesas de Dios? Usarlas como usaríamos la garantía en una transacción financiera o comercial. Las promesas son la garantía que Dios nos da, su palabra de cumplir con su parte del pacto: de vida eterna, de protección, de provisión, de fortaleza, etc. Cuando oramos y usamos las promesas como esa garantía, estamos confiando en que Dios, que prometió, cumplirá, porque él es fiel.  Y cuando confiamos en Dios, le agradamos.

¿Alguna vez habías pensado en darle gracias a Dios por sus promesas? ¿Qué tal si empezamos hoy?

Estamos en la tercera semana del "Desafío a dar gracias 2016", porque ofrecer gratitud a Dios es honrarle (salmos 50:23).

Bendiciones,

Wendy

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