martes, 18 de enero de 2011

Es mejor cantar

Quizá porque la música es una de esas cosas sin las cuales creo que no pudiera vivir, cada etapa importante de mi vida está asociada con una canción.

Mi esposo compuso una que cantamos en nuestra boda (¡y en muchas otras bodas!). El estribillo dice: "Vamos a compartir de la alegría de vivir, vamos a convertir en sueños el dolor, vamos a construir un hogar bien lleno de amor...del amor de Dios".

Cuando estábamos cercanos a la salida definitiva de nuestro país, un buen amigo compuso una canción titulada "Amigos" y tuve el privilegio de grabarla con el grupo donde cantaba entonces. Decía: "Somos amigos, buenos amigos, ha sido bueno contar contigo. Si cerca o lejos tú estás, mi amistad te seguirá, porque tú y yo, siempre amigos."

Un día estaba yo de rodillas llorando y clamando al Señor porque mi hija estaba, una vez más, enferma con una crisis respiratoria. Y en mi corazón sentí claramente la suave voz de Dios que me decía: "Lo que tantas veces has dicho a otros, ponlo en práctica, canta". Y entre lágrimas y casi sin aire comencé a cantar aquel viejo himno, uno de mis favoritos: "¿Cómo podré estar triste?....Si el cuida de las aves, cuidará también de mí". La paz de Dios llenó aquel lugar, y llenó mi alma. Pude ponerme en pie, y aunque Daniela todavía estaba enferma, la carga sobre mis hombros ya no estaba,.

Mi esposo y yo tenemos otro amigo en Cuba que cuando venían las tormentas a la vida, ya fuera a la nuestra o a la suya, siempre cantaba esta canción, muy antigua también: 

Cánticos celestes en la noche tendrás, 
en tu corazón, aunque en aflicción. 
Fácil es cantar cuando reina la paz,
pero en el dolor es mejor cantar.

Poco a poco he ido aprendiendo esta lección: es mejor cantar. No hay nada de místico ni mágico en alabar a Dios cuando vienen los problemas, PERO, "Dios habita en la alabanza de su pueblo" (Salmo 22:3). El corazón que alaba se enfoca en el Dios que es digno de alabanza y quita los ojos de la situación que lo abruma. La Palabra nos menciona varios ejemplos donde la alabanza a Dios trajo victoria a su pueblo.

Pudiera escribir mucho más sobre el tema, pero esto es lo que quiero compartirte: es mejor cantar. No lo dejes solo para el domingo. En lugar de quejarnos, de cuestionar, y hasta de llorar....es mejor cantar. 
¿Has vivido la experiencia? Me gustaría saber. 

Wendy
 

2 comentarios :

  1. Que maravilloso es saber que uno puede entregarle a Dios esas angustias de nuestra alma. El canto es una de las maneras mas motivadoras en donde Dios permite que nuestras emociones se junten con mi entendimiento y hagan una alabanza en donde el enfoque ya no es uno ni su dolor, pero Dios y su grandeza. Los himnos, llenos de verdades biblicas son la manera mas simple de traer a mente aquellas joyas que uno ha aprendido para ponerlas en practica. Difinitivamente, en medio del dolor y la angustia, el clamor de mi alma se ha tornado en alabanzas a El! solo en ella he hallado el consuelo a mi vida.
    Gracias por compartir esa experiencia!

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  2. Hey Wendy, gracias!!! Pues hoy yo estoy como tu cuando tu hija estuvo enferma, Isabella lleva varios dias enferma y verdaderamente es bien dificil alabar a Dios en medio de la angustia, y precisamente el devocional de hoy es basado en el Salmo 71:14, Hallelujah!!! Dios es Amazing!!. Tu palabras me han dado mas fuerzas para alabarle, y de verdad que funciona, es bueno Alabar a Dios en todo momento!! Salmo 71:8

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