Entre col y col...una sopa búlgara

Como les conté la semana pasada, mi mamá me hacía esta sopa cuando yo era niña. Después un día, estando embarazada, me entró uno de esos “antojos” y la comí varias veces.
Yo misma nunca la he hecho, pero voy a lanzarme pronto. Claro que será solo para mí porque a mi esposo no le gusta y mis hijos…no creo que me acompañen, ¡ja! ¡ja!
La base de la receta es el yogurt, y que conste, data de mucho antes de la moda de las dietas, la comida saludable y el planeta verde.Mi mamá la aprendió con una amiga búlgara. Allí lo sirven como aperitivo y también como acompañante.

Sin más dilación: ¡Tarator!

2 pepinos (aproximadamente una libra)
500 gramos de yogurt natural 
3-4 dientesde ajo
2 -3 cucharadas de nueces trituradas (opcional) 
aceite de oliva
sal
agua (opcional)

1. Corte los pepinos en cubitos y póngalos en un pozuelo hondo.
2. Bata el yogurt con un tenedor hasta licuarlo y viértalo sobre los pepinos. 
3. Añada los dientes de ajo aplastados así como la sal y el aceite al gusto.
4. Si fuera necesario, añada un poco de agua fría para que la sopa esté tan líquida como guste pero con cautela para que no quede demasiado aguada. 
5. Póngala en el refrigerador para que se enfríe o añádale cubitos de hielo. 
6. Sírvala bien fría.
7. Puede usar unas hojitas de menta para adornar o rueditas de pepino bien finas y sin pelar.

Esta receta da de 3 a 6 raciones.

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