lunes, 30 de abril de 2012

Bienvenida al estudio en línea de "Un corazón confiado"


{Semana 1}  Estudio en línea de Un corazón confiado

¡Hola amigas! Qué emoción comenzar juntas en esta jornada donde estoy segura de que Dios hará grandes cosas en cada una de nosotras.

Lo primero que debemos recordar es que en este viaje Dios irá de la mano de cada una, a nivel personal. Así que, ¡disfruta tu viaje! Por mi parte, estaré orando por cada una de ustedes, pidiéndole a Dios que hable a cada corazón y que este estudio te lleve a ser esa mujer confiada en Cristo que Dios quiere que seas.

Voy a explicarte cómo funcionará el estudio, qué debes hacer y esperar cada semana.

Los lunes recibirás por correo electrónico una lectura que será un resumen de algunos capítulos del libro. (Como el libro no existe todavía en español, no podremos leer juntas los capítulos. Si eres bilingüe, puedes conseguir una copia en inglés aquí, o en tu librería más cercana.) Por favor, tómate un tiempo para leer con calma y absorber todo el material. 

En este blog nos reuniremos como si estuviéramos en una casa compartiendo el estudio. Así que, por favor, deja tus comentarios en la sección para comentar que aparece debajo de cada artículo. De esa manera podremos intercambiar ideas, orar unas por otras, etc. No dejes de hacerlo porque eso hará que el estudio sea más personal.

Los miércoles recibirás pasajes bíblicos relacionados con la semana de estudio, preguntas para profundizar más en el tema y algunas otras cosas que nos ayudarán.

Los viernes tendremos una conversación “cara a cara” a través de un video-blog que servirá de resumen a la semana.

Además en la página de Proverbios 31 en Facebook también podremos encontrarnos, (si no eres parte de esa comunidad todavía, te invito a unirte), pero el centro de la acción estará aquí en el blog.

A ti que sigues este blog hace tiempo y quizá no estás al tanto, este estudio es parte de mi ministerio con Proverbios 31 y me encantaría que también te sumaras y dejaras que Dios lo use en tu vida.

Una última cosita, ¿orarías por mí? Te agradeceré mucho si le pides a Dios que se haga cargo él de todo este estudio y yo sea solo un instrumento en su mano para tocar las vidas que él ha traído hasta este blog. Gracias desde ya.

Bueno, el miércoles comenzamos, así que nos vemos. ¡Te estaré esperando…!

Bendiciones,
  
Wendy

viernes, 27 de abril de 2012

Viernes de video-blog...Hechos 4, tres respuestas

¡Hola!

En el vlog de hoy exploramos tres verdades escondidas en el libro de Hechos, capítulo 4, que nos dan una perspectiva muy clara de cómo reaccionar ante lo difícil o inesperado. Mi oración como siempre es que este mensaje nos ayude a crecer y vivir la vida tal y como Dios la diseñó.
Bendiciones,

Wendy
Nota: Si has recibido hoy este mensaje porque te suscribiste para el estudio de “Un corazón confiado”, ¡bienvenida! Me alegra mucho que nos acompañes. El estudio comienza la próxima semana y pronto tendremos la bienvenida oficial. Mientras, te invito a ver el video-blog de hoy y también puedes recorrer el sitio para así conocernos más. Por favor, siéntete como en casa. Muchas gracias y que Dios te bendiga.

SI RECIBES EL BLOG POR EMAIL, POR FAVOR HAZ CLIC AQUÍ PARA VER EL VIDEO.

miércoles, 25 de abril de 2012

Hoy no es mi día

¡Hola!
Si has recibido hoy este mensaje porque te suscribiste para el estudio de “Un corazón confiado”, ¡bienvenida! Me alegra mucho que nos acompañes. El estudio comienza la próxima semana y pronto tendremos la bienvenida oficial. Mientras, te invito a leer el artículo de hoy y también puedes recorrer el blog para así conocernos más. Por favor, siéntete como en casa. Muchas gracias y que Dios te bendiga,

Wendy

Uno de “esos” días.

Para comenzar, me levanté cansada por haberme acostado muy tarde la noche anterior. Aunque quería andar rápido, mi cerebro iba en cámara lenta. No salimos de la casa a la hora necesaria y llegar a la escuela con los niños puntualmente sería un desafío en el tráfico tan complicado de la mañana. Pero llegamos. Me dispuse a regresar rápido, tengo tanto que hacer hoy que las 24 horas se quedarán cortas.

Ya había avanzado bastante en el camino de vuelta a casa cuando suena el teléfono con un aviso de mi calendario: ceremonia de premiación en la escuela. ¡Oh, no, se me había olvidado!

Un giro en “u” para regresar. Ahora tengo todavía menos tiempo disponible. Llegué a la escuela, estacioné el carro y a esperar que llegara la ceremonia, dentro de media hora. ¡Sorpresa! Cambiaron la ceremonia de día….será la semana que viene. ¿En serio?

Volví a subirme al auto para regresar a casa, por segunda vez. Y mientras manejaba pensé: Definitivamente, hoy no es mi día. De inmediato el Señor me contestó con su Palabra: “Este es el día que ha hecho el Señor”. ¿Te ha pasado? Todo parece ir en nuestra contra y entonces enseguida pensamos o decimos: “hoy no es mi día”. ¿Sabes algo? Es verdad, no es tu día, no es mi día. Es el día que ha hecho el Señor. Antes de que tú y yo nos levantáramos, incluso antes de que saliera el sol, ya Dios sabía lo que este día traería.

Muchas veces comenzamos a vivir nuestras 24 horas tan  enfocadas en las cosas que tenemos por delante que nos resulta difícil reenfocarnos y recordar que no es nuestro día, es el día que el Señor hizo, que nos regaló y que nos da la oportunidad de vivirlo. Ese pasaje bíblico que cité es de un Salmo y dice así:

Éste es el día que el Señor ha hecho;
y en él nos alegraremos y regocijaremos.
(Salmo 118:24)

Podemos ver el pasaje de dos maneras. La primera, el día lo hizo el Señor y nos alegraremos y regocijaremos en ese día porque Dios lo hizo. La segunda manera, nos regocijaremos en el Señor, el autor del día. De cualquier modo estamos reconociendo que Dios tiene la soberanía sobre nuestro tiempo y que en su misericordia él nos permite vivir cada día. El profeta Jeremías lo entendió muy bien: “Cada mañana se renuevan sus bondades; ¡muy grande es su fidelidad!” (Jeremías 3:23, NVI). Dios no escatima su bondad para con nosotros. Al contrario, las renueva cada mañana.

¿Cuál es entonces nuestra mejor manera de responder? Alegrarnos y regocijarnos aunque nos parezca que el día empezó al revés.  

Señor, ayúdame a recordar que en verdad hoy no es mi día, es tu día. Tú lo hiciste, lo tienes bajo control y tu misericordia se ha renovado una vez más. Hoy quiero alegrarme en ti y en este día que has hecho. Gracias por ese regalo. En el nombre de Jesús, amén.

viernes, 20 de abril de 2012

Viernes de video-blog...el valle de las lágrimas.

El paquete de la vida incluye muchas cosas, como el valle de las lágrimas, pero no tienes que quedarte ahí para siempre. Le pido a Dios que la verdad encerrada en el vlog de hoy sea de bendición para tu vida.

Buen fin de semana,

Wendy








miércoles, 18 de abril de 2012

Entre col y col...un libro

El año pasado durante un viaje misionero a Ecuador (aquí puedes leer al respecto) muchos en el equipo hablaban de un libro extraordinario que habían leído o estaban leyendo. A decir verdad, yo nunca había escuchado hablar ni del libro ni del autor. Pero me aseguré de memorizar ambos y buscarlo una vez de regreso a casa.

Ahora, casi un año después, por fin lo estoy leyendo. (Sí, cuando la vida implica niños, casa, trabajo, ministerio, etc., leer un libro es casi un lujo, ¡pero no dejes de hacerlo!) Se trata de Loco amor [Crazy Love] de Francis Chan, publicado en español por Casa Creación

No lo he terminado, ni siquiera la mitad, pero desde ya puedo decirte que todo lo que había escuchado “se quedó corto”. Y para hacerlo más fácil, te voy a enumerar las cosas que me han gustado hasta ahora:
  • Es un libro escrito para la gente del siglo XXI, con palabras sencillas y directas.
  • Te desafía desde la primera página. Disponte a leerlo con mente abierta.
  • Está bien anclado en la Verdad de Dios.
  • Sé que cuando lo termine querré leerlo de nuevo…y eso siempre es una buena señal en la lectura.
Francis Chan fue el pastor fundador de la iglesia Cornerstone en Simi Valley, California. Varios de sus libros han tenido grandes éxitos de librería y su voz está presente en este momento en múltiples conferencias y escenarios dentro y fuera de los Estados Unidos.

Loco amor se resume básicamente en esto: Dios nos ama con un amor que es apasionado, “loco”…pero a veces nuestra relación con él se vuelve religión y esa nunca fue la idea.

Este es uno de esos libros que no podemos dejar de leer. De hecho mientras lo hago, a cada rato me detengo, releo las palabras y hasta las comparto con mi esposo en voz alta. Te recomiendo que lo busques. Mis compañeros del viaje misionero tenían razón.

Hasta el viernes,

Wendy



lunes, 16 de abril de 2012

¡Menos mal que Dios no es como yo!


En el mercado llegué a la sección donde tienen las frutas y me detuve para buscar unas manzanas. Mi hija prefiere una variedad en particular, así que leí los letreros hasta que las encontré. No puedo determinarlo a simple vista. Y entonces comencé a escoger. “Esta no porque tiene un golpe. Aquella tampoco porque parece demasiado madura. Esta tiene manchas, esta parece estar verde…” Hasta que por fin reuní como 3 o 4 que parecían perfectas. 

Y en eso pensé: “¡Menos mal que Dios no es como yo…escogiendo entre un enorme montón de manzanas fuji para encontrar las que parezcan perfectas!”. 

Qué alivio pensar que Dios no es así, ¿verdad? ¿Te imaginas si se pusiera a escoger entre la multitud de seres humanos para ver si encuentra uno que no tenga manchas, ni golpes, ni que parezca demasiado “maduro” (viejo) o tal vez muy “verde” (joven e inexperto)? No, Dios no es así. Su Palabra está llena de ejemplos de “manzanas” imperfectas que Dios ha usado para su gloria. ¿Quieres algunos?

  • Un asesino y tartamudo fue el más grande líder de Israel, quien los sacó de la esclavitud egipcia: Moisés.
  • Una ex prostituta figura en la genealogía de Jesús, Rajab fue su nombre.
  • Un hombre adúltero fue llamado “conforme al corazón de Dios” y de su linaje vendría el Salvador del mundo. Te presento al rey David.
  • Una huérfana y plebeya llegó a ocupar el trono de reina, y su nombre hizo historia. Le llamaron Ester.
  • Un pescador casi analfabeto, iracundo e impaciente, se convirtió en pescador de hombres, autor de dos cartas famosas y evangelista de multitudes. Su nombre: Pedro.
  • Un religioso implacable, perseguidor de los cristianos, llegó a ser el más grande misionero de la historia. Gracias a su pluma tenemos gran parte del Nuevo Testamento. Nació Saulo y murió como Pablo.

Creo que es suficiente, ¿verdad? Dios no anda buscando perfección, por una razón muy sencilla, él sabe que no existen seres humanos dentro de esa categoría. ¿Qué busca Dios? Él mismo te lo dice:

¡Ya se te ha declarado lo que es bueno!
Ya se te ha dicho lo que de ti espera el Señor:
Practicar la justicia, amar la misericordia, y humillarte ante tu Dios.   
Miqueas 6:8

Somos nosotros los que luchamos con el problema de la perfección. “No puedo servir a Dios porque todavía no estoy listo.” “No puedo dar clases a los niños porque no me sé toda la Biblia.” “No puedo hablar a otros de Jesús porque no tengo facilidad de palabras.” Y la lista sigue, siempre precedida por un no en la escala humana. ¿De dónde sacamos la idea de que tenemos que ser “perfectos” para Dios? Si quieres que te diga lo que pienso, aquí voy: es una mentira del enemigo de nuestras almas para que sigamos de brazos cruzados, sin hacer nada, sin marcar una diferencia en el mundo, sin compartir con otros el tesoro que tenemos en Jesús, sin permitir que Dios haga la obra que él puede hacer en nosotros. 

Mira lo que dijo Dios por boca de Pablo: “En cambio, Dios eligió lo que el mundo considera ridículo para avergonzar a los que se creen sabios. Y escogió cosas que no tienen poder para avergonzar a los poderosos. Dios escogió lo despreciado por el mundo —lo que se considera como nada— y lo usó para convertir en nada lo que el mundo considera importante.” (1 Corintios 1:27-28).

Cuando Dios llega a nuestro mercado, no escoge las “manzanas” perfectas,  escoge las “manzanas” dispuestas. Dispuestas a humillarse ante él, a dejarse usar —con imperfecciones y todo—. Y dispuestas a reconocer que perfecto solo hay uno, y ese es Dios.

¡Cuánto me alegro de que Dios no sea como yo!

Sigue viviendo para Él,

Wendy
 

viernes, 13 de abril de 2012

Viernes de video-blog...más allá de un rato.

Termina la semana y quiero dejarte este mensaje en video. Siempre que lo hago le pido a Dios que lo use como un instrumento de bendición que nos acerque más a él y desarrolle nuestras vidas a la manera en que él la diseñó.

¡Gracias de antemano por el tiempo que me regalas!

Que tengas un lindo fin de semana,

Wendy  
 
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miércoles, 11 de abril de 2012

¡Fuego!

Foto tomada del sitio de CBSLocal
Venía manejando luego de recoger a los niños de la escuela y lo que vi en el horizonte no me gustó para nada. Una nube de humo se alzaba cada vez mayor, humo blanco y humo negro. Como no es la primera vez, ya sé lo que significa: un incendio forestal en la zona boscosa que está cerca de nuestra casa.
Traté de calmar a mis hijos porque ellos lo vieron enseguida y se asustaron. Créeme, no es el tipo de paisaje que alguien pueda disfrutar. Gracias a Dios los bomberos pudieron contenerlo rápido y no pasó de 24 horas. Pero el humo todavía persiste y se quemaron unos 240 acres de árboles.
Al día siguiente, mientras regresaba otra vez de la escuela manejando, observé algo que me llamó la atención. Ese bosque tiene dos tipos de árboles fundamentalmente, pinos y  melaleucas. Estos últimos arden fácilmente, por lo que ahora, luego del incendio, hay muchos claros en el bosque. Sin embargo, lo que llamó mi atención fue que la mayoría de los pinos sobrevivió y ahí están verdes todavía.
Cuando lo vi no pude evitar pensar en este pasaje de la Escritura:

Cuando cruces las aguas,
yo estaré contigo;
cuando cruces los ríos,
no te cubrirán sus aguas;
cuando camines por el fuego,
no te quemarás ni te abrasarán las llamas. (Isaías 43:2, NVI)

Evidentemente el fuego ardió alrededor de esos pinos, pero las llamas no los abrasaron.
¿Y en nuestro caso? Este versículo tiene una palabra que se repite y que no podemos pasar por alto, y es “cuando”.  En este caso cuando es una conjunción y dice la Real Academia:

1. conj. t. En el tiempo, en el punto, en la ocasión en que.

Es decir, en un momento dado. ¿Qué quiero decir? Es un hecho que habrá momentos en que pasaremos por el fuego de la vida. Qué interesante que Dios no promete en ninguna parte que no nos pasaran cosas malas o que no enfrentaremos dificultades, PERO sí nos promete acompañarnos.
Mira, si el Señor nos librara de cuanto fuego aparezca en el horizonte de nuestra existencia humana, nunca creceríamos espiritualmente y nos creeríamos que ciertamente podemos vivir sin Dios.
El horno de fuego es una parte necesaria de nuestra vida cristiana si realmente Dios va a transformar nuestras vidas. Los amigos de Daniel (lee la historia completa aquí) experimentaron un horno literal, calentado siete veces más de lo normal. Dios no los libró de llegar hasta el horno pero la Biblia nos relata que estuvo con ellos allí dentro. Y cuando salieron, ¡ni a humo olían!
Tal vez a ti y a mí no nos toque un horno literal, pero puedes estar más que segura que el fuego viene. A veces me asusta pensar en situaciones que son o pudieran ser “fuego” para mi vida. No obstante, le pido al Señor que yo pueda decir como aquellos tres jóvenes hebreos: “Si se nos arroja al horno en llamas, el Dios al que servimos puede librarnos del horno y de las manos de Su Majestad [aquí puedes poner cualquier situación que parezca tenerte agarrada y no te deja ir]. Pero aun si nuestro Dios no lo hace así, sepa usted que no honraremos a sus dioses ni adoraremos a su estatua [no me rendiré, no deshonraré a Dios] (Daniel 3:17).
Creo en las promesas de Dios. Si él ha prometido estar conmigo en el fuego, lo va a estar. Él no es hombre para que mienta, ni tampoco cambia de parecer.
Los  melaleucas se quemaron en pocas horas. Los pinos todavía exhiben sus verdes ramas. ¿En cuál de los dos grupos quieres estar? Yo escojo el segundo. 

Bendiciones en tu semana,

Wendy 

lunes, 9 de abril de 2012

Señor, incomódame.

Señor, incomódame esta semana.
Voy a probar vivir sin pensar en mí y concentrarme solo en darte la gloria a ti, porque para eso me creaste: “a fin de que nosotros, que ya hemos puesto nuestra esperanza en Cristo, seamos para alabanza de su gloria” (Efesios 1:12).

Más que pensar en mi lista de cosas por hacer, quiero verte en cada paso que yo dé, y que en cada paso que dé yo busque darte a ti la gloria. En cosas pequeñas, en cosas grandes…líbrame de buscar mi propia gloria, ni la gloria de los hombres. Quiero ser para alabanza de tu gloria.  

Quiero ir más allá de un tiempo devocional o a solas contigo, o como queramos llamarle, quiero experimentar tu presencia a cada minuto y así viviré mejor cada día porque “en tu presencia hay plenitud de gozo”. Que mi primer pensamiento en la mañana seas tú y mi último pensamiento en la noche esté dirigido a ti, porque tú eres mi Dios y “no hay para mí bien fuera de ti”. 

Señor, incomódame esta semana. No me dejes malgastar el tiempo en cosas vanas, refrena mi lengua de decir cualquier cosa que no sea para darte gloria. Incomódame para no vivir “una semana más”. Recuérdame cuán frágil soy y cuán breve es mi tiempo en esta tierra. 

Incomódame para marcar la diferencia en las vidas que tenga la oportunidad de tocar. Incomódame cuando pueda hacer el bien y no lo haga; cuando tenga la oportunidad de hablar de ti y no me atreva. Tú eres un Dios radical, que no te gustan las medias tintas, no quieres tibieza. Perdónanos cuando queremos acomodarte a nuestra manera de hacer las cosas cuando en realidad nosotros tenemos que renunciar a la nuestra y someternos a la tuya. 

Perdóname si busco más la bendición que al autor de la misma. Qué pecado el de nosotros los cristianos del siglo XXI, que nos interesa más una “vida bendecida” que ser un instrumento de sacrificio en las manos del Dios que lo sacrificó todo.  

Perdóname si busco más la gloria de los hombres al hablar o al escribir cuando en realidad la única gloria que importa es la tuya. Incomódame, porque al incomodarme tú podré dejar de ser yo. Y cuando deje de ser yo, entonces podrás usarme tú. 

Llena mis pensamientos con tu verdad, porque es tu verdad la que santifica. No importa cuánto yo me esfuerce, no podré lograrlo sola ni con frases lindas ni pensamientos positivos. Es tu Palabra, porque tu Palabra es verdad.

Señor, incomódame esta semana, porque cuando empezamos a conformarnos es cuando dejamos de ser como Jesús. Recuérdame que nada puedo darlo por sentado. Todo es un producto de tu misericordia. Que no hay meta más grande que conocerte a ti, y amarte a ti, porque cuando te ame como tú dices: con todo mi corazón, con toda mi alma, con toda mi mente, y con todas mis fuerzas, entonces por fin mis prioridades quedarán bien establecidas. 

Recuérdame que vivir para alabanza de tu gloria es un riesgo, se sale de mi zona de confort y de la seguridad que tanto me gusta. 


Esta es mi oración para esta semana, ¿quisieras hacerla tuya?

Wendy 
 

viernes, 6 de abril de 2012

Viernes de video-blog...en la radio.

Bienvenidas/os a otro viernes. Este es un viernes especial porque estamos en la semana de celebración más importante para el cristianismo, la muerte y resurrección de Jesús. En esta última palabra descansa toda la esperanza de nuestra fe:

 ¿Por qué buscan ustedes entre los muertos al que vive? No está aquí; ¡ha resucitado! Recuerden lo que les dijo cuando todavía estaba con ustedes en Galilea: "El Hijo del hombre tiene que ser entregado en manos de hombres pecadores, y ser crucificado, pero al tercer día resucitará." 
(Lucas 24:5-7) 

Entonces Jesús le dijo:   
 —Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí vivirá, aunque muera;
 y todo el que vive y cree en mí no morirá jamás. ¿Crees esto? 
(Juan 11:25-26)

No dejes de celebrar a Cristo, porque él vive, y un día tú y yo seremos parte de ese gran milagro, la resurrección.

Este viernes te traigo algo diferente, es el programa radial donde tuve el honor de participar este martes en Radio Luz, "El legado de una madre", con Dania Hernández. Lo comparto aquí para todos los que me han pedido poder escucharlo pues no pudieron el día de la transmisión. Espero sea de bendición para sus vidas. 

¡Que tengas un excelente fin de semana!

Dios te bendiga,

Wendy  
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miércoles, 4 de abril de 2012

Otro cumpleaños

Cuando cumplí 3 años
Mañana celebro mi cumpleaños. Otro año más. La vida se va tan rápido, ¿no es cierto? Cuando era niña veía tan lejos los días de ponerme maquillaje y tacones. (La historia se repite porque ahora lo veo en mi hija.) Hace ya mucho tiempo que uso maquillaje y tacones…y por paradójico que parezca, a veces no quisiera ponerme ni lo uno ni lo otro. ¡Así somos!
Cuando miro atrás pienso en lo que haría diferente. ¡Cuántos consejos que no escuché por testaruda! Pienso también en cuántos momentos que parecían ser “el fin del mundo”….para luego descubrir que el mundo seguiría su curso y el problema no era tan grande.
Pienso también en tantas personas que sembraron en mí con tanta paciencia: mis padres, biológicos o no; mis abuelos; un tío abuelo con quien fue un enorme privilegio crecer; mi primera y gran mentora espiritual; mis amigos; mis maestros. ¡Son tantos los nombres! Hoy quiero darles las gracias. Nadie pasa por nuestra vida por causalidad, Dios tiene un propósito con cada persona. 

Con mis padres en mis 15 años

Con mis abuelos y mis primos
Llega un momento en la vida en que empezamos a sacar cuentas, pensar en cuántos años tal vez nos queden por delante. ¿Cómo los vamos a aprovechar? Siempre pienso en qué legado voy a dejar. ¿Cómo me verán los que vengan luego? Mis hijos, mis nietos…otras vidas a las que de una manera u otra pueda tocar. 
La Biblia ya se terminó de escribir, pero si pudiera escoger dónde me gustaría figurar, sería sin dudas en Hebreos 11, poder ser contada entre los que “por la fe” hicieron todo. No me gustaría ser de los que pusieron la mano en el arado para luego mirar atrás, ni tampoco de los que “hicieron lo malo ante los ojos de Jehová”, como tantos reyes. 
Quiero que los años de mi vida cuenten porque solo tenemos una cantidad de días limitada en este hermoso planeta. Quiero invertir en otros así como otros invirtieron en mí. Quiero vivir no tanto para mis sueños sino para que Dios viva sus sueños en mí, a pesar de saber que soy como una vasija a la que de vez en cuando él tiene que deshacer para volverle a dar forma; pero al mismo tiempo sabiendo que para él soy “preciosa y digna de honra”. No por mis méritos, sino por los suyos. Quiero vivir para que al final un día, de cara a cara frente a él, pueda decirle “gracias por darme la oportunidad de vivir en la Tierra para ti y ahora eternamente adorarte”.

Mis pastores de Cuba
Mi tío abuelo, Luis Manuel González Peña
Un día conversando con alguien le dije: “No tengo grandes aspiraciones”. Se quedó mirándome un poco perplejo porque esa afirmación es contra-cultura. No me malinterpretes, no soy súper santa ni quiero vivir en una montaña aislada del mundo. Lo que sucede es que, aunque sí tengo metas que me gustaría alcanzar, lugares que quisiera visitar y sueños que quisiera realizar, le pido a Dios que me ayude a cada día “poner mi mirada en las cosas de arriba” y no en las de este mundo. Este mundo pasará, ¿sabes? Y nosotros también. Nada trajimos y nada nos podremos llevar. Solo se nos pedirá cuentas por dos cosas: ¿Qué hicimos ante el sacrificio de Jesús en la cruz? Y una vez que le dimos a él cabida en nuestra vida, ¿cuáles fueron nuestras obras?
Le doy muchas gracias a Dios por regalarme otro año más, por la grandiosa oportunidad de vivir y por las incontables bendiciones de las que me permite disfrutar. Mi oración para este nuevo año que comienza en mi vida es la del salmista:

Aun cuando sea yo ancian[a] y peine canas,
no me abandones, oh Dios,
hasta que anuncie tu poder
a la generación venidera,
y dé a conocer tus proezas
a los que aún no han nacido.
 (Salmo 71:18)

Te regalo esta canción que resume todo lo que aquí escribí.

¡Dios te bendiga!

Wendy 


lunes, 2 de abril de 2012

¿Que cómo llegamos a 17?

Me parece que fue ayer cuando nos conocimos, y todavía recuerdo el banco del parque en que nos comprometimos. Y aquel día de abril, a las 5 de la tarde, con el sol que daba de costado al templo que estuvimos adornando hasta casi la madrugada. Y todos los rostros alegres y las lágrimas también. Y el momento en que se fue la electricidad y el piano dejó de tocar. Y casi se me cae el velo. Y la canción que él compuso para ese día especial, y que luego hemos cantado ya en no sé cuántos días especiales como aquel. El día de nuestra boda. Ya pasaron 17 años.

Cuando se los dije a unos amigos hace poco conversando se quedaron asombrados y me dijeron: "¡Pero se casaron niños, ¿verdad?!" Lo que más me gustó fue la idea implícita de que todavía luzco joven. (Risas.) La verdad es que sí, éramos jóvenes. Y como todos los jóvenes, inexpertos. La juventud y la experiencia no van de la mano, lamentablemente.

Recuerdo muchos momentos de exasperación, de cuestionar. Momentos en los que quise retroceder para no ceder. Momentos de frustración.
Pero recuerdo muchos momentos de alegrías, de risa y llanto, de descubrir juntos, de vivir múltiples experiencias buenas y malas. Momentos de no saber qué hacer y no obstante, lanzarnos al futuro.

¿Que cómo se llega a 17 años? Aprendiendo de todo lo anterior y más. El matrimonio es mucho más que rosas, poemas y besos. Es más que citas románticas y canciones lindas. Es más que Hollywood y que telenovelas.

Matrimonio es esfuerzo. El esfuerzo de negarse a uno mismo. El esfuerzo de decidir amar en los momentos en que eso sea lo último que quisiéramos hacer. Esfuerzo para tener la humildad de pedir perdón y el valor de perdonar.

Matrimonio es también compromiso. El compromiso de ser fiel a las promesas que hicimos un día. Compromiso de seguir de juntos de la mano cuando ya los años jóvenes se hayan ido y vengan los achaques, las limitaciones.

Matrimonio es aprender. Aprender a saborear los pequeños momentos tanto como los grandes. Aprender a escuchar incluso a lo que no se dice. Aprender de los errores y enmendarlos.
¿Que cómo se llega a los 17 años y se decide seguir “hasta que la muerte nos separe” o Cristo venga? Dando el cien por ciento de uno mismo, y  hacerlo con alegría y sin reservas. Lo de mi cincuenta y tu cincuenta no funciona en las relaciones exitosas porque eso implica egoísmo y reticencia.  Se decide llegar a 17 y seguir cuando entendemos que lo bello del amor es el reconocimiento de que no será perfecto, y aun así no lo cambiamos por nada. 

Celebramos 17 años y puedo decir que llegamos por la gracia de Dios y su misericordia, y que han sido los mejores de mi vida. Si tuviera que empezar de nuevo, lo haría sin pensarlo un segundo. Sé que quizá el nuestro no sea el mejor matrimonio del mundo, pero es “nuestro” y disfruto cada segundo de esta aventura. Gracias, Señor, por los 17 años. 



El viernes en el video-blog dije que compartiría dos cosas que me hacen feliz, una es esta de la que acabo de hablar. La otra es que, Dios mediante, mañana martes estaré compartiendo con Dania Hernández en Radio Luz (1360 AM, Miami), a las 12 del mediodía, en el programa "El legado de una madre" y me encantaría que nos acompañaras. Puedes escucharlo en la web también, solo ve a este sitio y haz clic donde dice "Escucha en vivo".


Bendiciones en tu nueva semana,

Wendy
Más sobre el tema del amor/matrimonio: Para celebrar, Televisión de un solo canal, El adivino, y Gavetas vs. bolas de estambre