lunes, 30 de julio de 2012

Lo que de verdad puede ser nuevo

¡Quiero ser libre!

Esto fue lo que escribí en mi diario no hace mucho: “La trampa de la aprobación es uno de los lugares donde más detesto estar. Sin embargo, ¡lo visito tan a menudo! Pero hoy oré pidiéndole a Dios que así como él hace muchas cosas nuevas en mi vida y en las vidas de todos los que le buscan, que haga nuevo esto en mí y pueda librarme de esa esclavitud. ¡Quiero ser libre!”

No sé si alguna vez has tenido esa lucha. Cuando el reconocimiento de los demás es tan importante que si no lo escuchas, crees que nos ha hecho bien las cosas, que no eres suficiente, que no eres importante para ellos. Si tu lenguaje de amor (o uno de ellos) son las palabras de afirmación, como en mi caso, esto puede convertirse en un problema grande. Recibir el apoyo verbal de otros, su aprobación, es crucial para aquellos que tenemos este lenguaje de amor, pero también nos puede esclavizar.

He hablado mucho con Dios al respecto y a veces llegué a pensar que no tiene solución, que es una de esas cosas con las que tenemos que acostumbrarnos a vivir.

Pero Dios no piensa como yo. ¡Y cuánto me alegro! Volvió a recordarme estas palabras: “Las cosas viejas pasaron, todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17) y también me recordó que Jesús vino para hacerme libre. Y eso incluye las cosas grandes y las pequeñas. 

La aprobación solo tiene tanto control sobre mi vida como yo se lo permita. Y lo mismo sucederá en la tuya. Y como digo aprobación, digo cualquier otra cosa. En Cristo las cosas viejas quedan atrás, él lo hace todo nuevo.

Me gustaría decir que es cuestión de una vez y para siempre, pero no. Lo único que sí es de una vez y para siempre es la salvación, pero el llegar a ser como Cristo, es algo de todos los días. Y liberarnos de aquellas cosas que intentan atarnos a nivel emocional, también lleva su tiempo.

Por eso es que Dios se ve a sí mismo como el alfarero que cuando trabaja el barro muchas veces tiene que romper la escultura y empezar de nuevo.  Nosotros somos el barro, la escultura. {Si nunca lo has hecho te recomiendo leer Jeremías 18 y sabrás a qué me refiero con esto del barro y el alfarero.}

Así que ahora que empieza una nueva semana, quiero recordar que todas las cosas son hechas nuevas, que la misericordia de Dios es nueva cada mañana. Tengo unos cuantos errores en mi cuenta de la semana pasada, pero para Dios, “las cosas viejas pasaron”.

Ah, y en cuanto a lo de la aprobación, las palabras de afirmación seguirán siendo uno de mis lenguajes de amor, porque eso sí es parte del ADN que Dios puso en mí. Pero la clave está en llegar a entender que no hay palabras de afirmación humanas que satisfagan al 100% todo el tiempo. Es un combustible que solo mantiene el tanque funcionando por un rato, se quema, y volvemos a quedar sin energía. Las únicas palabras de afirmación que pueden producir satisfacción eterna son las de Dios. Él nos diseñó de esa manera, con el deseo de tener el corazón rebosante de dicha, pero algo así solo se logra cuando nos llenamos completamente de él y entendemos que en él está la satisfacción plena.  

Con razón aquel día caluroso, como los que tenemos ahora en la Florida, Jesús le dijo a la mujer que llegó sedienta al pozo: “Cualquiera que beba de esta agua pronto volverá a tener sed, pero todos los que beban del agua que yo doy no tendrán sed jamás. Esa agua se convierte en un manantial que brota con frescura dentro de ellos y les da vida eterna” (Juan 4:13-14).

Hoy decido beber de esa agua, llenar mi tanque y ser libre. ¿Y tú?

Wendy
P.D. Te recomiendo un libro excelente sobre el tema, aquí.


viernes, 27 de julio de 2012

Viernes de video-blog...Los mejores planes

¿Haciendo planes? ¿Cambiando planes? ¿Renunciando a tus planes? Todos encajamos en alguna(s) de estas categorías. En el video de hoy hablamos del tema, buscamos soluciones y nos animamos para vivir la vida a la manera de Dios.

Si resultó bueno para tu vida, ¿podrías compartirlo con otros? Puedes hacerlo en Facebook, YouTube, por email, etc. ¡Gracias!

Si lo recibes por correo electrónico, recuerda venir al sitio para verlo.

Bendiciones en tu fin de semana,

 Wendy
 

 

miércoles, 25 de julio de 2012

Lo que pasó este fin de semana


Todavía tengo un poco de cansancio y estoy procesando lo que viví en estos últimos días durante She Speaks 2012, pero como hacemos siempre las amigas, quiero contarles porque fue una verdadera bendición.

A lo mejor no sabes qué cosa es She Speaks , así que te explico rápido. El ministerio al que pertenezco, Proverbs 31 Ministries, celebra cada año este evento. Se trata de un congreso cuya meta principal es ayudar a las mujeres a prepararse mejor para el ministerio, ya sea como oradoras, escritoras o líderes.

Esta es mi segunda participación, pero fue histórica. ¿Por qué? Porque por primera vez nuestro ministerio hispano ofreció una sesión para mujeres latinas, en español. Una experiencia inolvidable. Dios como siempre fue fiel y excedió nuestras expectativas. No porque tuviéramos un grupo muy grande sino por todo lo que hizo, las personas a quienes trajo, la manera en que nos habló. Algo que las palabras no tienen manera de expresar y donde los números realmente pierden el valor.

Durante el panel con Van y Judith
Nuestra  sesión fue durante la tarde del sábado y tuvimos tres conferencias:

“Da enseñanza” con Val Walton, la directora del ministerio.

“H.A.B.L.A” con Judith Hernández, nuestra voz radial.

Y finalmente un panel de preguntas sobre varios temas importantes que incluyeron cómo desarrollar una plataforma y promocionar el ministerio, el uso de los medios de comunicación social, etc.

El cierre de la noche fue en la sesión general, junto con el ministerio en inglés, donde la oradora invitada fue Liz Curtis Higgs, una escritora y oradora excelente.

Además compartimos tiempos de oración, cena, compañerismo. Al final no nos queríamos despedir. Y pensar que apenas nos acabábamos de conocer…pero así sucede entre las hijas de Dios.

El grupo al finalizar la noche
Para el próximo año ya tenemos sueños y metas que hemos puesto en manos de Dios. Nuestro ministerio todavía está dando sus primeros pasos en muchas cosas, pero confiamos en el Dios que nos ha llamado.

Me gustaría mucho que te unieras a nuestra comunidad en Facebook y así puedes estar al día con lo que hacemos y sobre todo, apoyarnos en oración.

¿Recuerdas que el viernes pasado hablé de sorpresas? Bueno, Renee Swope, la directora ejecutiva del ministerio radial de Proverbs 31 y autora de un Corazón Confiado, nos concedió una entrevista y pronto podrás disfrutarla en video.  

También vamos a tener  a Judith aquí en el blog, y ella también nos traerá una grata sorpresa. ¡Mantente atenta! Por cierto, como te dije, ella es la voz de radio de Proverbios en español  y el programa, de solo un minuto pero con mucho ánimo, lo puedes escuchar haciendo clic aquí.

Como dije al principio, todavía estoy procesando todo lo vivido. Participé de clases excelentes donde nos enseñaron mucho. Me encantaría que si es posible, nos acompañes el próximo año. Los detalles vendrán más adelante.

Ahora me despido, pero desde ya te anuncio que en el mes de septiembre tendremos una serie especial dedicada al matrimonio, con invitadas y muchas cosas más. Estemos orando por esto y dentro de unos días conocerás más.

Te mando un abrazo y gracias a todas las que estuvieron orando por el evento.


Bendiciones,

 Wendy


viernes, 20 de julio de 2012

Anuncio

Cuando hoy estés leyendo este artículo yo estaré participando en el congreso anual de Proverbs 31 Ministries, She Speaks [Ella habla]. 

Este año por primera vez tendremos una sesión para mujeres latinas, como parte de nuestro ministerio hispano, Proverbios 31. Estamos muy contentas pues es una oración contestada luego de varios años, y el Señor la contestó a su tiempo. Ahora tendremos la posibilidad de ayudar a las mujeres de habla hispana en los Estados Unidos a prepararse mejor para el ministerio y el servicio a Cristo.

Si te interesa conocer un poco más sobre el evento, te invito a leer estos artículos que publiqué el año pasado a raíz del mismo.

Una semana especial
Más que una conferencia

¿Puedo pedirte un favor? Apóyanos en oración. Mañana sábado es la sesión para mujeres latinas.  Le pedimos a nuestro buen Dios que nos use con su poder, que bendiga a cada una de las participantes y que todo lo que hagamos sea con el único objetivo de darle a él la gloria. ¿Te animas?

Esperamos un día poder hacer un evento completo en español. Dios nos indicará cuándo sea el momento adecuado. Y por supuesto que nos encantaría tener asistentes de otros países. Mientras, seguimos sirviéndole con gozo y dando lo mejor de nosotras para ministrar con excelencia y recorrer juntas esta trayectoria.

La semana que viene nos encontraremos nuevamente y te contaré un poco más; pero te adelanto que ¡tendremos muchas sorpresas!

Bendiciones en tu fin de semana,

Wendy



miércoles, 18 de julio de 2012

¿Escasa de Palabra?

Mi hija es una lectora insaciable; ganadora de concursos de lectura y apasionada por sus libros como realmente nunca había visto en alguien de su edad. Hace unos días esta lectora ávida y yo tuvimos una conversación más o menos así:

—Mami, ¿te puedo decir algo?
—Claro.
—A veces me aburre leer la Biblia, ¿eso estará mal?
—¿Sabes? A mí también me pasaba así —le dije después de unos segundos de pensar mi respuesta—. Pero un día le pedí a Dios que me ayudara y que pusiera en mí muchos deseos de leerla, al punto de que me encantara. Y poquito a poco comenzó a pasar.
—¡Qué alivio!
—Tú puedes pedirle eso también y verás que llegarás a amarla.

Esto fue lo que me dijo una compañera de ministerio, quien ama a Dios y le sirve con pasión: “Quisiera que oraras por mí porque me cuesta mucho leer la Biblia. No siento la misma pasión que antes”.  A ella también le conté mi experiencia, como hice con Daniela.
¿Qué será lo que pasa entre la mayoría de los cristianos del siglo 21, que queremos experimentar a Dios en nuestras vidas y sin embargo vemos una falta de interés en su Palabra? Hace unos días escuché en la radio unas estadísticas que me dejaron consternada. Eran sobre una encuesta realizada a personas que asisten de manera regular a la iglesia y la mayoría, más del 75% si mal no recuerdo, falló a las preguntas, que no eran de teología sino de conocimiento bíblico elemental, como el que damos a los niños en la Escuela Dominical.
Sin dudas este es un tema muy largo que no cabe en el espacio que debe tener este artículo pero voy a compartir contigo algo que el Señor me enseñó a mí mientras leía el Salmo 119.

  • Necesitamos sentir pasión por la Palabra de Dios, pasión real.  A toda hora siento un nudo en la garganta por el deseo de conocer tus juicios (versículo 20). Eso sí que es pasión. ¿Y cómo se logra esa pasión? Pidiéndoselo a Dios y luego haciéndonos el propósito de leerla todos los días.  No hay ningún secreto ni método especial. Es así de sencillo.
  •  Necesitamos entender que la Palabra de Dios nos da vida y por eso tenemos que atesorarla. Estoy tirado en el polvo; revíveme con tu palabra (v. 25), lloro con tristeza;  aliéntame con tu palabra (v. 28). ¿Por qué nos da vida? Porque la Palabra nos revela al Autor de la vida (1 Juan 1: 1-2, NVI).
  •  La Palabra es como un lente que nos permite entender lo que de otra manera no podríamos. Perseguiré tus mandatos, porque tú aumentas mi comprensión (Salmos 119:32, NTV).  En Hebreos 4:12 se nos da una definición clara de lo que la Palabra de Dios puede hacer: Ciertamente, la palabra de Dios es viva y poderosa, y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu, hasta la médula de los huesos, y juzga los pensamientos y las intenciones del corazón.
  •  La Palabra de Dios nos libera. Viviré con toda libertad, porque he buscado tus preceptos (v. 45). El propio Jesús declaró que la manera de ser libres es esta: Si se mantienen fieles a mis enseñanzas, serán realmente mis discípulos; y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres (Juan 8:31-32, NVI).
  •  La Palabra de Dios nos da consuelo. Medito en tus antiguas ordenanzas;  oh Señor, ellas me consuelan (v. 52). Por eso tiene mucho valor memorizarla, para cuando llegan los momentos de angustia, de duda, de temor, etc.

¿Queremos experimentar a Dios en nuestra vida, de manera real? ¿Queremos permanecer firmes en lo que creemos? ¿Queremos poder animar a otros? ¿Queremos enseñar la verdad a nuestros hijos? Entonces tenemos que apasionarnos por la Palabra de Dios. No hay otra manera. Su Palabra es el pan que no envejece, el alimento que para siempre satisface, la verdad eterna que no cambia.

Llenarnos de la Palabra de Dios no es una opción para aquellos que decimos amarle, es un mandato.
“Que el mensaje de Cristo, con toda su riqueza, llene sus vidas” (Colosenses 3:16).
“Como bebés recién nacidos, deseen con ganas la leche espiritual pura para que crezcan a una experiencia plena de la salvación. Pidan a gritos ese alimento nutritivo ahora que han probado la bondad del Señor” (1 Pedro 2:2, NTV).

Señor, perdónanos cuando no entendemos que tu Palabra es vida y que sin ella perecemos. Haznos ver que necesitamos llenarnos de ella y no meramente conocerla. Te lo pedimos en el nombre de Jesús, la Palabra de Vida, amén.

Otro artículo sobre el tema, haz clic aquí.

Bendiciones,

Wendy


lunes, 16 de julio de 2012

¿Te animas?

David se estableció en los refugios del desierto, en los áridos cerros de Zif. Día tras día Saúl lo buscaba, pero Dios no lo entregó en sus manos.
Estando David en Hores, en el desierto de Zif, se enteró de que Saúl había salido en su busca con la intención de matarlo. Jonatán hijo de Saúl fue a ver a David en Hores, y lo animó a seguir confiando en Dios. «No tengas miedo —le dijo—, que mi padre no podrá atraparte. Tú vas a ser el rey de Israel, y yo seré tu segundo. Esto, hasta mi padre lo sabe.» Entonces los dos hicieron un pacto en presencia del Señor, después de lo cual Jonatán regresó a su casa y David se quedó en Hores.


Este es un fragmento de la historia de David, contada en el libro 1 de Samuel en el Antiguo Testamento.  Y estoy segura de que la había leído antes, pero no recordaba estos detalles. Creía que el último encuentro entre David y Jonatán había sido cuando establecieron su pacto de amistad y luego David salió huyendo de Saúl.

Pero hace unos días, mientras leía en este libro, me “encontré” con este fragmento y voy a comentarte lo que me asombró.

Jonatán una vez más arriesgó su vida por su amigo David, pero lo que más me cautiva es que hizo aquel viaje con un solo objetivo: darle ánimo a David. ¡Qué tremenda amistad! Jonatán entendió que en aquel momento que David estaba viviendo, una palabra de ánimo representaba mucho. Y eso fue justo lo que  hizo.

Gary Chapman, en su libro Los cinco lenguajes del amor, nos enseña que uno de dichos lenguajes es las palabras de afirmación (de paso te recomiendo el libro porque es extraordinario y súper útil en nuestras relaciones humanas). Tal vez ese no sea tu lenguaje pero yo estoy convencida de que una palabra de ánimo es algo que a todos nos viene bien siempre.

La Biblia está llena de ejemplos del valor de dar ánimo a otros, por ejemplo:

La preocupación agobia a la persona;  una palabra de aliento la anima.  (Proverbios 12:25, NTV)

Que el Señor muestre una bondad especial con Onesíforo y toda su familia, porque él me visitó muchas veces y me dio ánimo. (2 Timoteo 1:16, NTV)

Pablo y Bernabé regresaron a Listra, Iconio y Antioquía de Pisidia, 22 donde fortalecieron a los creyentes. Los animaron a continuar en la fe, y les recordaron que debemos sufrir muchas privaciones para entrar en el reino de Dios. (Hechos 14:21- 22, NTV)

En lo particular me gusta animar a las personas, en cualquier situación. Reconocer el esfuerzo. Exhortar. Esa es una de las razones por las que escribo este blog. Entiendo que es parte del llamado que Dios ha hecho a mi vida. Pero también creo que en cierto modo es un llamado a todos.

Dar ánimo en realidad no cuesta nada, solo la disposición del corazón para hacer algo que puede cambiar el día de una persona.

Aunque la Biblia no lo dice explícitamente, estoy segura de que David se sintió mucho mejor después de la visita de Jonatán, y siguió confiando en Dios.

En esta nueva semana hagámonos el propósito de animar aunque sea a una persona. Quizá pensemos: “¡Pero yo estoy para que me den ánimo, con todo lo que me está pasando!”. Prueba animar a otros y verás cómo cambia la perspectiva de tu situación. No dije que la situación cambiará, pero sí la actitud que podamos tener.  Y eso marca una gran diferencia.

¿Te animas?

Wendy

viernes, 13 de julio de 2012

Viernes de video-blog....Cuando de paz se trata

En el video-blog de hoy desglosamos una idea que nos revelará la esencia de cómo llegar a tener la verdadera paz, independientemente de todo lo que suceda a nuestro alrededor.

Si resulta de bendición para tu vida, ¿quisieras compartir este mensaje con otros?

También te animo a dejar tus comentarios al final de este artículo.

Bendiciones y gracias por acompañarme,

Wendy

miércoles, 11 de julio de 2012

Porque no hay desafío sin dolor


Porque de tal manera amó Dios al mundo…que dio. Esas palabras se me han quedado en estos días en la mente luego de haber leído un capítulo más de Loco amor de Francis Chan. {Por cierto, si no conoces el libro, en este artículo puedes darle un vistazo.} 

El amor de Dios fue tan grande que le llevó a dar, a dar lo mejor de sí. Dice Ann Voskamp que amor más que todo es un verbo, y estoy de acuerdo. La mejor manera de expresarlo a la manera de Dios es actuando.

El año pasado tuve la oportunidad de viajar con un equipo misionero a Ecuador. Y la realidad de Latinoamérica me golpeó una vez más como lo que es: difícil y necesitada de un amor en acción.

Regresé a los Estados Unidos, donde a pesar de la crisis y de las muchas quejas, vivimos como pocos, no importa el estatus social en que nos encontremos.  Y no podía dejar de pensar en Ecuador.

A través del Ministerio Proverbios 31 llegué a conocer a Compassion International, y fue con esta organización que mi corazón y el de mi familia quedó unido a Ecuador para siempre, unido a la preciosa niña que ves en esta foto.  Hace ya unos meses conté un poco más de esta historia. Puedes leerlo haciendo clic aquí.

Ahora esperamos con ansias sus cartas. Mi hija le escribe, a pesar de que batalla para hacerlo en español. Ambas tienen la misma edad, comparten la fecha de cumpleaños.  Y ella anhela poder un día visitar a su amiga ecuatoriana.

Recibimos una invitación de Compassion para visitarla el próximo año. Todavía no sé si será posible. Pero Francis Chan y su libro me han puesto a pensar… y yo sé que él solo es un instrumento que Dios está usando para desafiarme. ¿Qué tal sin un día no hubiera vacaciones y todos esos recursos se fueran en un viaje misionero, para dar? Estoy convencida de que esos pensamientos suenan a locura, fanatismo y extremos. Pero, ¿acaso no es Dios un Dios radical? ¿Acaso no fue un amor con locura lo que llevó a Cristo a la cruz?

Estoy simplemente poniendo mis pensamientos en palabras… y te confieso que aunque parece fácil no lo es. Exponerse.

¿Qué más tiene que hacer Dios para convencernos de que amar y dar son sinónimos aunque el diccionario no lo considere de esa manera?

En inglés hay un refrán que dice que los hechos hablan más alto que las palabras. No lleva explicación. Nuestro mundo necesita más hechos y menos palabras, ¿verdad? Y lo dice alguien a quien le encanta escribir, y quien está convencida de que Dios me ha llamado a hacer esto. Pero, también me ha llamado a AMAR y DAR…incluso hasta que duela. 

El domingo pasado salió un grupo de jóvenes de mi iglesia hacia la República Dominicana, para dar. Dar de su alegría, su tiempo, su energía, su amor. No tengo que esperar a que regresen para saber que esa experiencia marcará sus vidas de muchas maneras. Ellos podrían haber escogido hacer muchas otras cosas este verano, pero decidieron amar y dar.

¿Y nosotros, qué vamos a escoger?  

Una canción para meditar en este tema...escúchala aquí

Wendy



lunes, 9 de julio de 2012

Lo único que no puedo dejar de controlar


Dicen las estadísticas que las mujeres nos preocupamos mucho más que los hombres. Y nuestras preocupaciones van de un extremo a otro en el espectro, desde la estabilidad económica, la salud de la familia, hasta lo que escuchamos en el supermercado sobre la crisis en el distrito escolar.  La verdad es que hay muy poco que podemos hacer para controlar alguna de esas cosas. Sin embargo, hay algo que sí podemos controlar para que ellas no nos controlen a nosotros. [Espero no te haya enredado con este trabalenguas de control.] Ese algo son nuestros pensamientos.

Por años yo he luchado con los pensamientos negativos. Otra manera de decirlo sería, con cruzar el puente antes de llegar al río. Aquellas cosas que ni siquiera han ocurrido, pero que en mi mente se alzan como posibilidades muy reales, prácticamente hechos. Quizá tú también te identificas con esto.

A veces creemos que al decirle sí a Jesús para que sea el Señor de nuestra vida, todo cambiará mágicamente, sin que nosotros tengamos que hacer nada. Bueno, lamento decirte que aunque yo también quisiera que así fuera, no lo es. A pesar de que el Espíritu Santo viene a vivir dentro de nosotros, es un trabajo en equipo.  Voy a explicarme.

En esto de los pensamientos, por ejemplo, tú y yo jugamos un papel crucial. Mira lo que dice este versículo de la Biblia: “y llevamos cautivo todo pensamiento para que se someta a Cristo” (2 Corintios 10:5, énfasis mío). ¿Te das cuenta? Es un verbo en primera persona, nosotros llevamos cautivo todo pensamiento…a Cristo. Dicho con otras palabras, tenemos que controlar lo que pensamos y ponerlo en obediencia a Cristo.

¿Cómo se hace eso? Tengo que comparar mis pensamientos con la Palabra de Dios. ¿Se corresponden o se contraponen? Si mi tendencia natural es preocuparme, ¿qué dice la Biblia de la preocupación? Si mi tendencia natural es criticar a otros, ¿qué me enseña Dios con respecto a juzgar? Soy dada al temor, ¿qué dice la Palabra con relación a una actitud de temor? Esa es la única manera de llevar los pensamientos cautivos a Cristo; pero es un acto de la voluntad. Tengo que decirle a mi cerebro: “Estás yendo por un rumbo equivocado. No estás alineado con lo que Dios dice y por lo tanto, tengo que enderezarte para que recuperes el rumbo correcto.”

Déjame decirte que es un ejercicio del día a día. Yo tengo que practicarlo constantemente.  Nuestros cerebros son muy rápidos, demasiado a veces diría yo. Se adelantan a sacar conclusiones sin tener todos los elementos. Ven montañas donde solo hay espejismos.

Pablo el apóstol nos exhorta en Romanos 12:2 a someternos a un proceso de cambio:   “sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta”. La mente humana necesita vivir en constante transformación, y solo de esa manera podremos entender que lo que a la vista parece negativo, nos causa temor o nos preocupa, es solo una percepción, porque la voluntad de Dios es buena y perfecta.

¿Quiero decir que vivamos enajenadas de la realidad? ¡Claro que no! Cuando un hijo se enferma, un esposo se va de la casa, perdemos el trabajo, una amiga nos traiciona, etc., estamos viviendo momentos difíciles. Pero si no tomamos el control de nuestros pensamientos en esos momentos, y los llevamos cautivos a Cristo, ellos nos controlarán a nosotros y perderemos la perspectiva correcta en la situación. 

¿Cuál es? Que Dios es bueno y su voluntad es perfecta, incluso cuando yo no la entienda. A fin de cuentas, él es Dios y yo no.

Conclusión: Comienza una nueva semana que no sabemos qué traerá, no lo podemos controlar. Pero te animo a que te esfuerces para controlar tu mente. Cuando vengan pensamientos negativos, de derrota, desánimo, de juicio, crítica, etc., o como dice la NTV,  los “pensamientos rebeldes”, vamos a llevarlos a Cristo y pasarlos por el tamiz de su presencia y su Palabra.

Bendiciones,

Wendy

viernes, 6 de julio de 2012

Radio-blog, segunda parte

Como les conté el viernes pasado, aquí está la segunda parte del programa radial de Proverbios 31, Construyendo un dulce hogar...sobre la roca.

¿Fue de bendición para tu vida? Déjanos por fa un comentario en nuestra página de Facebook y también puedes visitar el blog de Judith y regalarle una palabra de aliento.

El lunes nos encontraremos nuevamente. Y si el verano y los niños me lo permiten, el próximo viernes tendremos el video-blog.

Que Dios te bendiga ricamente,

Wendy

miércoles, 4 de julio de 2012

Porque repetir pudiera no ser suficiente


Qué difícil es cuando se nos olvida que tan solo repetir las cosas no es suficiente, que tenemos que vivirlas. 

Hace varios meses hablé de este tema en otro artículo, que pueds leer si haces clic aquí. Me refiero a dar gracias. Pero no al mero acto de decir “gracias” casi sin pensarlo, mecánicamente. No, me refiero a algo que llega a ser parte de nuestra naturaleza, algo que requiere fuerza de voluntad. Sacrificio.

“Haz que sea la gratitud tu sacrificio a Dios”  dice el Salmo 50:14. ¿Dar gracias un sacrificio? Según la real academia, esto es sacrificio:

                Acto de abnegación [por propia voluntad] inspirado por la vehemencia [fuerza] del amor.

El salmista nos está diciendo, según esta definición: Decide por voluntad propia, e inspirado en la fuerza de tu amor a Dios, darle gracias.

Esto es algo con lo que estoy batallando en mi casa. Quiero enseñar a mis hijos a dar a Dios un sacrificio de acción de gracias constante, cada día. Me doy cuenta de que la tarea es “salmónica”, sí, lo leíste bien. Inventé la palabra, no es salomónica sino “salmónica”. Es que el salmón nada en contra de la corriente y eso precisamente es lo que estoy tratando de hacer.

Vivir dando gracias a Dios, como estilo de vida, es contracorriente. La sociedad solo dice: “dame, quiero, es mi derecho, ahora”. Y por tanto hemos descuidado la disciplina de ofrecer a Dios sacrificios, sacrificios de acción de gracias, de alabanza.  Un sacrificio siempre cuesta algo. En este caso doblegar nuestro yo para que deje de mirarse a sí mismo y pueda ver todo aquello por lo que se puede dar gracias.

Dios nos dice cómo quiere que entremos a su presencia: “Entrad por sus puertas con acción de gracias”. No hay mejor manera de llegar. No hay otra manera de llegar. Él detesta la ingratitud. Y lo probó cuando Israel se demoró cuarenta años en un recorrido que pudieron haber hecho en apenas unos días.

Quiero instruir a mis hijos en esta contracorriente. Quiero que puedan despertar cada día y entender que contar las bendiciones es la mejor manera de vivir. Porque al contarlas conocerán a aquel que las derrama sobre su vida. Sean grandes, sean pequeñas. No tenemos derecho a ellas. Son por gracia. 

Dar gracias pudiera parecer difícil, cuando no queremos ver o cuando no podemos ver. Sacrificio.
Y me doy cuenta de que no vale solo repetir esto a mis hijos cada día. Tienen que verlo en mí. Tengo que modelarlo.

Vivir dando gracias a Dios es algo más que “hacer limonada cuando la vida nos da limones”, es reconocer su soberanía, confiar en su provisión, recordar su fidelidad.

Sí, es un estilo “salmónico” revestido de sacrificio. ¿Y acaso no fue un sacrificio lo que en primer lugar me permite conocer a Dios, el autor de todo por lo que puedo dar gracias? 

Wendy
Si quieres una idea para practicar este sacrificio, te invito a ver esta.