Hay libros que
cambian vidas. Y por supuesto, la Palabra de Dios es el primero. Pero Dios
sigue usando a su pueblo, y los dones que él les da, para inspirar, exhortar,
desafiar.
El año pasado leí
un libro que cambió mi vida de muchas maneras. Se llama “One Thousand Gifts”
(hasta donde sé, no está en español todavía). Su autora, Ann Voskamp, es una
escritora extraordinaria en todo el sentido de la palabra, pero sobre todo es
alguien que quiere que aprendamos a ver a Dios, y a vivir, a través de un lente
muy diferente: la gratitud.
La he mencionado
varias veces en este blog porque como dije, su libro marcó mi vida. Y sigo
aprendiendo de ella. La idea del diario de gratitud es una de esas cosas que
aprendí y compartí antes con ustedes.
Mañana es primero
de noviembre. Aquí en los Estados Unidos ese mes se asocia con agradecimiento
porque el cuarto jueves celebramos el “Día de Acción de Gracias”, este año el
día 22. Así que hoy quiero presentarte un reto, no importa que vivas aquí o no:
“¿Qué tal si dedicamos 22 días seguidos a dar gracias a Dios, comenzando
mañana?”
Será algo
diferente porque publicaré un pequeño artículo cada uno de esos 22 días, lo que
no hago normalmente {¡será un doble reto para mí!}. ¿Cómo lo haremos? En cada
uno de esos artículos te compartiré el reto de agradecimiento para el día y te
animo a que lo anotes en un diario de gratitud. Será un punto de partida,
porque una vez que aprendemos a dar gracias “en todo”, no podemos parar.
Dar gracias tiene
beneficios, algo de lo que ya también escribí. Y dando gracias es la manera en
que entramos a la presencia de Dios: “entrad por sus puertas con acción de gracias”.
Entonces,
¿aceptas el reto? ¿Te atreves a dedicar 22 días seguidos a darle gracias a Dios,
a contar sus bendiciones, los regalos grandes y pequeños que él te da? Espero
que sí, porque además de todo lo dicho, dar gracias a Dios, le honra (Salmos 50:23).
Mañana
comenzamos. Si quieres hacer público tu compromiso, puedes dejar un comentario
debajo o ponerlo en mi página de Facebook. Y si deseas invitar a otros para este desafío,
¡adelante!
Un corazón agradecido
es el diseño de Dios,
Wendy




