viernes, 30 de noviembre de 2012

Tengo una invitación para ti, ¿aceptas?

¡Parece mentira que ya estemos en época de Navidad! El año se me ha ido volando, como dicen por ahí. ¿Y a ti? 


Llega el mes de diciembre y antes de que nos envolvamos en compromisos sociales, familiares, en la iglesia, etc., quiero invitarte a hacer algo. DETENTE.  No dejes que la temporada se te vaya entre las manos, corriendo de una tienda a otra, estresada por la lista de cosas que hacer y los regalos que comprar  para luego envolver y entregar.

Haz espacio en tu día durante este tiempo para reflexionar en el verdadero sentido de lo que estamos celebrando. Por eso denominé esta serie “El corazón de la Navidad”. Muchas cosas quieren usurpar ese lugar, pero la verdad es que solo le corresponde a alguien, Jesús.

De eso se trata la Navidad.  

Muchos observan la tradición del adviento, es decir, las cuatro semanas que preceden a la fecha. Ya sea que lo hagas de esa manera y le llames así, o no, detente. Relee los relatos navideños, saboréalos. Busca entre líneas lo que pueda  implicar cada suceso. Imagina que puedes mirar en la ventana del tiempo y ver a cada uno de los personajes bíblicos, qué pasó, cómo cambió sus vidas aquel anuncio y luego el nacimiento. Y cómo todo encaja de manera perfecta y maravillosa en el hilo de la historia de Dios.

¿Quieres asomarte conmigo? Lo que pasó en Belén hace más de 2000 mil años también nos involucra a ti y a mí, aunque no estuviéramos allí.  Acerquémonos para ver muy de cerca, escuchar los sonidos, absorber las palabras.

Nos encontraremos tres veces por semana. Los miércoles incluiré algunas ideas que puedes poner en práctica en familia para celebrar a Cristo. El viernes en el video te invito a sentarte conmigo, una taza de té o café junto a mi árbol de Navidad, y explorar juntas las verdades entretejidas con la historia en las páginas de la Biblia.

Te garantizo que será una Navidad diferente. ¿Me acompañas? Empezamos el lunes, aquí mismo. Te espero. 

Y mientras, bendiciones en tu fin de semana,


Wendy


miércoles, 28 de noviembre de 2012

Un pequeño mensaje

Queridas lectoras:

Mil disculpas pero este es uno de esos días complicados en que todo parece ir al revés (¡menos mal que Dios sigue igual siempre!)…hasta perdí mis espejuelos; y sin ellos esta computadora y yo no nos llevamos muy bien. Les pido disculpas por no tener un artículo hoy, pero sin falta nos volvemos a encontrar el viernes.

De todos modos, para esos días en que todo va al revés, quizá quieras leer esto que escribí hace un tiempo.
Bendiciones, y gracias por mostrarme gracia y comprensión. ¡Es un privilegio tenerles por audiencia!
Wendy

lunes, 26 de noviembre de 2012

Como si leyeras una página de mi diario...

Acaba de pasar un lindo fin de semana. Aquí en los Estados Unidos celebramos el Día de Acción de Gracias, y para mí fue como la culminación de todo lo que estuvimos haciendo juntas en este blog durante los “22 días para dar gracias”.


Fue un tiempo de compartir con familia y buenos amigos. Con amigos nuevos, amigos viejos. Con hermanos de la fe. ¡Hasta compartí con una lectora de este blog…que vive en México!

Y todo eso me pone a pensar cómo la vida que Dios diseñó es una vida en comunidad. Los “llaneros solitarios” no son parte del plan de nuestro Creador. Fíjate si es así que desde el principio Adán gozaba de una relación de amistad con Dios, conversaban. Y aunque todo era perfecto y hermoso, Dios le dio a Adán una compañera para que no estuviera solo. De esa manera comenzó la raza humana.

Creo que lo que más disfruté este fin de semana no fue la rica comida que preparamos para la celebración, lo que más disfruté fue el tiempo de compartir, conversar, recordar. Mi abuelita de 94 años vino a la casa y nos deleitamos cantándole viejos himnos que para ella encierran toda una vida de fe. Las notas del piano y nuestras voces llenaron de adoración una parte de la velada familiar.

Tuvimos en casa a un amigo querido de nuestra juventud, amigo y hermano en Cristo, a nivel emocional es más bien familia. Ya no vivimos en el mismo país, así que compartir con él fue un regalo extra que Dios nos dio. Hablamos de muchísimas cosas, desde nuestros hijos y  desafíos como padres, los recuerdos de hace ya unos cuantos años, hasta profundos temas teológicos. Comunidad. Dios nos hizo para eso.

He estado leyendo el libro de Nehemías en estos días. Qué tremenda tarea la de este hombre: reconstruir el muro de Jerusalén. Y te estarás preguntando que tiene que ver todo esto con lo que he estado contándote. Verás, la tarea no pudiera haberse hecho si el pueblo no hubiera trabajado en comunidad. Muchos trataron de dividirlos, de crear enemistades, pero Nehemías fue el líder que Dios usó para mantener unido a aquel grupo de exiliados repatriados. Cada grupo de se encargó de una parte del muro, de reconstruir una de las puertas, pero todos JUNTOS lograron la gran tarea.

Así mismo es nuestra vida. Cada uno, en el lugar y con la misión que Dios le ha dado, pero formando parte de una comunidad grande a la que llamamos el pueblo de Dios, el cuerpo de Cristo, la iglesia. No hay cuerpo ni pueblo que se componga de una sola persona. Es imposible. Como dijera el viejo poeta inglés “ningún  hombre es una isla en sí mismo”. Y en palabras del apóstol Pablo: “Nosotros somos las diversas partes de un solo cuerpo y nos pertenecemos unos a otros” (Romanos 12:5).

Comunidad. Quiero invitarte a reflexionar en esa palabra durante la semana. Dios nos hizo para vivir en comunidad, para crecer en comunidad, para desarrollar relaciones en una comunidad. Cada viernes me reúno en casa con un grupo precioso de mujeres, y nuestra fe y conocimiento de la Palabra está profundizándose en esa comunidad. Puedo estudiar sola la Biblia, puedo orar sola, pero nunca será lo mismo. Es  “maravilloso y agradable cuando los hermanos conviven en armonía”. Dios está presente cuando dos o tres (o más) se reúnen en su nombre, es su promesa.

Dios te ha llamado a ser parte de una comunidad. Si no la tienes, búscala.  Y si la tienes, disfrútala. Sé una parte activa. Proponte ser bendición para los que te rodean en esa comunidad, servirles y así puedes servir a Dios. Verás la gran diferencia porque así fue como Dios lo diseñó.   

A partir del lunes próximo, ¡a celebrar a Cristo en Navidad!


 Te deseo muchas bendiciones en tu nueva semana,


Wendy

jueves, 22 de noviembre de 2012

22 días para dar gracias...Día 22

Den gracias al Señor y proclamen su grandeza; que todo el mundo sepa lo que él ha hecho.
1 Crónicas 16:8

Y llegamos al último día de nuestro reto. Si estás leyendo esto hoy por primera vez, aquí puedes leer cómo empezó el desafío, pero la idea fue dar gracias del 1 al 22 de noviembre, hoy, que es el Día de Acción de Gracias en los Estados Unidos.

La verdad es que no tenemos que esperar a esta época del año para darle gracias a Dios. Dar gracias es un estilo de vida y algo que en la Biblia se repite constantemente.  Una vez que comenzamos a hacerlo, y lo convertimos en un hábito, descubrimos la bendición de enfocarnos en darle gracias a Dios, en reconocer que todo es su gracia y favor. 

Libro de Lucy, una lectora de Colombia
 
Quiero agradecerte por haberme acompañado en este desafío y espero que haya sido algo especial para ti y hoy tu corazón reboce de gratitud a Dios.

Libro de Gabriela, México
Gracias por los comentarios en Facebook, por compartir los artículos y las fotos. Gracias por los mensajes que me han enviado y gracias por dejarme llegar a sus vidas con este mensaje y aprender juntas más de quién es Dios y cómo él quiere que vivamos.

Hoy para cerrar quiero animarte a hacer una lista de agradecimiento por todo lo que quieras, comenzando por Jesucristo, él es el Alfa y la Omega de nuestras vidas, es decir, el comienzo y el fin de todo. Es por él que hoy tenemos acceso a Dios, es por él que tenemos vida eterna y es por él que gozamos de la vida plena y abundante.

En el blog vamos a tener un receso hasta el lunes, donde regresamos a nuestro ciclo normal de publicaciones 3 veces por semana. El día tres de diciembre, una nueva serie de Navidad. 


 Les deseo muchas bendiciones y un excelente fin de semana.

¡Dios es bueno!

Wendy


 

miércoles, 21 de noviembre de 2012

22 días para dar gracias...Día 21

¡Vengan, cantemos al Señor!
Aclamemos con alegría a la Roca de nuestra salvación.
Acerquémonos a él con acción de gracias.
Cantémosle salmos de alabanza.
Salmos 95:2-3

¿Cómo ha cambiado tu vida desde que empezaste este desafío a dar gracias a Dios de manera intencional cada día? Un corazón agradecido es un corazón que alaba a Dios y reconoce cada una de sus bondades. No puede haber quejas donde hay acción de gracias y alabanza.

Ya vimos que muchas veces la palabra que se usa en la Biblia para gratitud en algunas versiones se traduce como alabanza, del hebreo towdah, una palabra que implica dar gracias y que puede ser con cantos.  Y en el griego la traducción de la palabra para dar gracias, eucharisteo, incluye en su significado “expresar gracias”; es decir, algo verbal. Los salmos mencionan a estas dos juntas en múltiples ocasiones: acción de gracias y alabanza.

Hoy, el penúltimo día de nuestro desafío, quiero proponerte que escribas tu propia canción de alabanza. En el diario donde has estado anotando tus motivos de agradecimiento, escríbele a Dios todas las cosas por las que le alabas y que esa sea tu propia canción de gracias.  ¿Te atreves?  Así, como dijera el salmista, esa será la nueva canción que hoy le entonamos a Dios. 

¿Hiciste un "diario de gratitud"? ¿Te gustaría mandarme una foto y mañana la publico? Será lindo compartirlo con otros cientos de lectores. ¡Anímate! Envíame tu foto a este correo.

 Bendiciones,


Wendy



martes, 20 de noviembre de 2012

22 días para dar gracias...Día 20

A medida que la gracia de Dios alcance a más y más personas, habrá abundante acción de gracias, y Dios recibirá más y más gloria.
2 Corintios 4:15

Cada vez que una persona entrega su vida a Cristo, en el cielo hay acción de gracias y Dios recibe gloria.

Me imagino la sonrisa de Dios al ver que una de sus criaturas, mediante Jesucristo, podrá convertirse en todo lo que él soñó desde el principio. ¿Te imaginas? Tu vida y la mía provocan alegría en el cielo.

Pero Dios tuvo que usar a alguien para que ahora nosotros seamos parte de su familia. Alguien que nos habló de la gracia de Dios, que nos mostró su misericordia, que nos explicó cuánto Dios nos ama y qué perdidos estamos sin él.

Y ahora tú y yo tenemos la misma tarea, hacer que más y más personas conozcan el mismo mensaje para que aumente la acción de gracias y Dios reciba toda la gloria.

¿Alguna vez le has dado gracias a él por esa persona o personas, ese instrumento humano que hizo posible que ahora tú le digas a Dios "gracias"?

Desafío para hoy: Anota el nombre de la persona gracias a quien hoy conoces a Jesús. Si no lo has hecho, dale también a ella las gracias. Y si has llevado a alguien a Cristo, dale gracias a Dios por la oportunidad y ora por esa(s) persona(s) hoy.  


Wendy



lunes, 19 de noviembre de 2012

22 días para dar gracias...Día 19 (con regalo)

Honra a tu padre y a tu madre. Entonces tendrás una vida larga y plena 
en la tierra que el SEÑOR tu Dios te da. 
Éxodo 20:12

Este es el primer mandamiento que además contiene una promesa. Honrar a nuestros padres…para que nos vaya bien en la vida.

Obviando aquellos casos en los que tristemente los padres no fueron lo que Dios tenía en mente desde el principio (abandono, abuso, etc.), por lo general un papá y una mamá son las primeras personas que nos aman cuando llegamos a este mundo. Ellos hacen un sinnúmero de sacrificios para cuidar de nosotros y darnos todo lo que necesitamos para crecer y desarrollarnos.

Sin embargo, no es sino hasta que llegamos a ser adultos, y en muchos casos convertirnos nosotros mismos en padres, que podemos entender todo lo que implicó para ellos criarnos y prepararnos para la vida.

Honrarlos es reconocer todos esos esfuerzos, respetarlos, escucharlos, ayudarlos. Llegará el momento en que nos toque cuidar de ellos, como lo hicieron con nosotros. Seamos obedientes a este mandamiento.

Recuerda que no existen padres perfectos, tú y yo tampoco lo seremos, pero no hay que ser perfecto para dar amor y mucho menos para merecerlo. Creo que ese punto ya Dios nos los probó en la cruz donde la perfección murió por la imperfección.

Además, el ejemplo que demos a nuestros hijos, al honrar a nuestros padres, será vital para que ellos aprendan a hacer lo mismo…y tengan una vida larga y plena en la tierra que el Señor les da.

Desafío para hoy: Dale gracias a Dios por tus padres y si te es posible, hazles saber a ellos hoy o durante la semana que agradeces a Dios por sus vidas. Anota en tu diario razones por las que tus padres son un motivo de acción de gracias.

Y aquí tengo un regalito para ti, ¡el libro de recetas! Esto lo estuve anunciando en la página de Facebook. Es una compilación con recetas fáciles que puedes usar para estos días complicados. Espero te sea útil, ya sea que lo uses en esta temporada festiva o cuando lo necesites.

¡Estamos llegando al final de nuestro desafío! Y pronto, una nueva serie para celebrar la Navidad.

Te deseo bendiciones en esta semana,


Wendy