viernes, 4 de enero de 2013

Los planes de Dios para tu vida, segunda parte

¡Hola! Ya estamos en el cuarto día del nuevo año, y seguimos con la segunda y última parte del tema: Los planes de Dios para tu vida. Si no leíste la primera, haz clic aquí para que puedas ponerte al día. 

El pasaje base es Jeremías 29:11-14.

3. Los planes de Dios son mejores que los míos. Isaías 55:8-9 dice: “Mis pensamientos no se parecen en nada a sus pensamientos —dice el SEÑOR—. Y mis caminos están muy por encima de lo que pudieran imaginarse. Pues así como los cielos están más altos que la tierra, así mis caminos están más altos que sus caminos y mis pensamientos, más altos que sus pensamientos.” Dios es omnipresente, de manera que él ya está en el futuro y como ya está en el futuro, sabe qué es lo mejor para mí. Dios lo sabe todo. Yo no. Yo puedo orar por una situación determinada, e incluso puedo ser completamente sincera y decirle al Señor cuál es mi deseo y hasta atreverme y expresarle lo que a mi entendimiento parecer ser mejor…pero yo no soy omnisapiente, por lo tanto tengo que confiar en que el resultado está mejor en las manos de Dios que en las mías. 

Los pensamientos de Dios están por encima de los míos. Mi manera de pensar está empañada por el pecado, por mis limitaciones, por los defectos de un mundo caído… pero los de Dios no. Los de él son perfectos, puros. Por lo tanto, cualquier plan que yo quiera hacer tengo que someterlo a Dios, mi agenda tiene que estar escrita con lápiz, no con tinta, para que Dios pueda borrar y cambiar a su antojo.

El apóstol Santiago habla muy claro: “Presten atención, ustedes que dicen: «Hoy o mañana iremos a tal o cual ciudad y nos quedaremos un año. Haremos negocios allí y ganaremos dinero». ¿Cómo saben qué será de su vida el día de mañana? La vida de ustedes es como la neblina del amanecer: aparece un rato y luego se esfuma. Lo que deberían decir es: «Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello». De lo contrario, están haciendo alarde de sus propios planes, y semejante jactancia es maligna. Recuerden que es pecado saber lo que se debe hacer y luego no hacerlo” (Santiago 4:13-17). ¿Quiere decir esto que no debo hacer planes? ¡Claro que no! Lo que dice es que tengo que someter mis planes a Dios, contar con él y saber que él puede cambiarlos e incluso cancelarlos. Y tengo que estar contenta de cualquier manera. Sus planes son mejores.

4. Los planes de Dios requieren fe y perseverancia. (v. 12-14). La pregunta del millón de dólares es: ¿puedo conocer los planes de Dios? La respuesta es sí…y no. Estos versículos nos revelan el corazón de Dios. Él nos dice que cuando oremos, cuando le busquemos, le vamos a encontrar.

En Jeremías 33:3 tenemos una promesa que conocemos pero quizá no estudiamos a fondo: “Clama a mí y te responderé, y te daré a conocer cosas grandes y ocultas que tú no sabes”. La palabra original para conocer en ese versículo implica discernir, distinguir, conocer por experiencia propia. Si se lo pedimos, Dios puede revelarnos muchas cosas. Ahora bien, no siempre esas cosas serán lo que nosotros queremos saber, no siempre será el paso 1, paso 2 y paso 3. Ni el qué va a pasar mañana. A veces esas cosas grandes y ocultas (misterios, cosas inaccesibles) son del ámbito espiritual: paz que excede a todo entendimiento, gozo, fortaleza.

Muchas veces nos sentimos, como decía el miércoles, que vamos por un túnel oscuro, y no vemos luz…ni siquiera al final. Sin embargo, mira lo que Dios nos dice a través del profeta Isaías: “¿Quién entre ustedes teme al Señor y obedece la voz de su siervo? Aunque camine en la oscuridad, y sin un rayo de luz, que confíe en el  nombre del Señor y dependa de su Dios” (Is. 50:10). La realidad es que los planes de Dios requieren fe. Aquí está la respuesta. Aunque camines por el túnel, en la oscuridad, sin un rayo de luz…tienes que confiar en los planes de Dios y en que él te revelará, a su tiempo, lo que considere oportuno.

Me encanta este pasaje de Hebreos 10 porque muchas veces cuando no vemos o no podemos entender lo que Dios está haciendo, nos desanimamos. “Así que no pierdan la confianza, porque ésta será grandemente recompensada. Ustedes necesitan perseverar para que, después de haber cumplido la voluntad de Dios, reciban lo que él ha prometido.  Pues dentro de muy poco tiempo, «el que ha de venir vendrá, y no tardará. Pero mi justo vivirá por la fe. Y si se vuelve atrás, no será de mi agrado.» Dios quiere un pueblo que persevere, que confíe.

Conclusión: Estamos comenzando un nuevo año en el que muchas veces nos trazamos metas, escribimos propósitos. Tal vez estás “desterrada en Babilonia” y no ves la salida, ni la solución, ni el futuro. Te ves en el túnel. Recuerda estas verdades y hazlas tuyas en 2013:

Dios sabe los planes que tiene para ti, los que tiene para mí.

Son planes de bien y para bien.

Son mejores que los que tú y yo podamos hacer.

Él nos pide que le busquemos, que le creamos y que perseveremos. Así cumplirá en nosotros su propósito.

¿Sabes cuál es el final de una vida así? Lo que dice el mismo Jeremías en el pasaje del principio: “Pondré fin a su cautiverio y restableceré su bienestar. Los reuniré de las naciones adonde los envié y los llevaré a casa, de regreso a su propia tierra”.  Recuerda que aquí estamos de paso, que la meta final, la casa final, está del otro lado de la eternidad. No obstante, Dios está trabajando en ti y tiene un plan para tu vida. Vive segura de que así es y el año 2013 quedará en tu historia como un año de victoria. No porque lograste todo lo que tú querías, sino porque Dios hizo en ti lo que planeó hacer, y eso siempre tiene éxito. 

Aquí tienes el enlace para descargar el documento que puedes usar en reuniones o grupos si quisieras compartir este tema con otras. 

Me despido ahora hasta el lunes. La próxima semana, de lunes a jueves, compartiré contigo una guía de oración para el 2013, documentos que puedes imprimir y usar en tu tiempo a solas con Dios para orar por diversos motivos.

El viernes damos inicio a la nueva serie: "Más que apariencias", basada en el libro de Lysa TerKeurst. Recuerda que puedes comprarlo en tu librería más cercana, por Internet, en versión digital. (Si tienes el libro podrás sacar mucho más provecho a esta serie.) Te invito a buscar la página del blog en Facebook y así participar de todo lo que compartimos allí.

Muchas bendiciones,



 Wendy


3 comentarios:

  1. Amada Wendy....Muchas gracias por compartirnos este tema tan hermoso. Los planes de Dios para mi vida....excelente inicio.
    Gracias, mil Gracias.... edificante para mi vida el cual tendre presente en todo este año.

    Te mando un fuerte abrazo.

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  2. Wendy muchas gracias, quiero contarte que en el mes de agosto del 2012 la empresa para la que trabajaba mi esposo cerró muchos puestos de trabajo entre esos el de mi esposo. Fue una situación inesperada y de angustia pero Dios en su misericordia y gracia nos habló por medio del pasaje de Jeremías que compartiste en esta serie... Fue una palabra directa a nuestra situación... Pero los dos meses de espera Dios trató con nosotros y nuestra fe fue fortalecida. Por eso doy infinitas gracias a Dios que te ha usado para traer esta palabra de verdad y podemos confiar que los planes que el Señor tiene para nosotros son de bien!! Qué el Señor Jesucristo te bendiga grandemente y te siga utilizando como el canal de bendición que eres!

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    1. Querida Jahaira, revisando este artículo veo que nunca contesté tu comentaroi. Así que aunque tarde, quiero agradecerte. Muchas bendiciones!!!

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