miércoles, 30 de enero de 2013

Más que apariencias...palabras clave de la sección 3

Estamos justo a mitad del estudio, en la semana 3.  Me atrevo a decir, en base a los comentarios, los correos y a mi propio grupo en casa que esta experiencia está siendo de bendición para tu vida. ¿Verdad que sí? Dios está enseñándonos muchas cosas. Y si ya has avanzado en la lectura de la semana, seguro estarás de acuerdo conmigo en que estos capítulos están estupendos.

Quizá cuando terminemos tengamos que regresar a nuestras notas y de vez en cuando repasar lo aprendido. Por eso estoy publicando estos artículos con las “palabras clave”, espero que te sirvan de recordatorio para cada uno de los temas tratados.

{Ah, antes de seguir, por alguna razón tecnológica que desconozco, la guía para esta semana se publicó el domingo en el blog pero el correo no les llegó hasta el lunes. Lo lamento. ¡Gracias por su paciencia y gracia! }

Bueno, ahora sí nos vamos a las palabras clave de la sección 3, Más que apariencias…en mis relaciones.

Capítulo 7

Me quiere, no me quiere

Seguridad
“Aunque cambien de lugar las montañas y se tambaleen las colinas, no cambiará mi fiel amor por ti… dice el Señor…” (Isaías 54:10).

Ningún logro del mundo puede acabar con las inseguridades que sentimos en nuestro interior. ¿Por qué? Porque son externos. La seguridad permanente solo la alcanzamos en Dios, cuando entendemos que no importa cuánto fallemos o nos equivoquemos, estamos seguras en él y en su amor. ¿Cómo se logra? Reemplazando nuestros patrones de pensamiento negativos con la verdad de la Palabra de Dios. Te puedo garantizar, por experiencia muy propia, que sí funciona. Y el viernes en el video blog te contaré más.

Capítulo 8
Pero quiero lo que ella tiene

Comparación
“…he aprendido a estar contento con lo que tengo” (Filipenses 4:11[b], NTV).

La comparación es una enfermedad que corroe, amarga y mata. La comparación genera ingratitud y descontento y no hay nada que desagrade más a Dios que un corazón ingrato. ¿Por qué crees que se molestó tanto con los israelitas mientras viajaban por el desierto hacia la tierra que él les había prometido? Porque constantemente se quejaban y no estaban contentos con la provisión de Dios. 

Cuando vivimos de esta manera, como dice Lysa: “cada bendición que pensaba tener, de pronto palidece ante la comparación”. Pero, tal y como ella repite varias veces en este capítulo: cada uno está preparado para manejar lo suyo. No estamos preparadas para manejar lo de los demás, ni lo bueno ni lo malo. Tenemos que aprender a hacer y aspirar solo a lo que él nos llama.

Te comparto aquí un artículo que escribí hace un tiempo y que creo viene bien con lo que hemos estado leyendo, puedes hacer clic aquí.

Capítulo 9
Juro por mi vida que cerraré la boca


Boca cerrada
“Toma control de lo que digo, oh Señor, y guarda mis labios” (Salmos 141:3, NTV).

¡Cuánto me identifico con Lysa en este capítulo! Creo que todas pudiéramos decir lo mismo, ¿verdad?

Quiero, como dice ella, que mis palabras validen mi relación con el Señor y no que la nieguen. Cito un fragmento del capítulo: “Lo que sale de nuestra boca es una señal reveladora de lo que somos, de aquel a quien servimos y de lo que creemos en realidad”. ¡Tremendo!

El capítulo se resume en estas tres cosas: negarnos a murmurar, elegir no juzgar y sentirnos seguras de nuestro llamado. Todo eso nos abre el camino hacia el tipo de amistades que realmente necesitamos tener. No es fácil lograr una amistad así, pero sí es posible. Oremos para que Dios nos conceda amigas así y nos haga ser ese tipo de amigas. Que no murmuren, que nos juzguen y que cada una esté segura de su llamado y no juzgue a la otra.  ¿Amén? ¡Amén!

Si quieres leer más sobre el tema de "la lengua"...sigue este enlace.

Esas son las tres palabras clave de la sección 3: seguridad, comparación y boca cerrada.  Quiero terminar hoy con una oración, ¿me acompañas?

Señor, recuérdame cada día que no tengo que buscar la seguridad en lo externo, porque nunca la encontraré. Ayúdame a estar segura en ti, en tu amor y en lo que tú dices de mí en tu palabra. Perdóname por el pecado de la comparación y la ingratitud por las bendiciones que me has dado. Dame un corazón contento y agradecido; que solo aspire y busque aquello a lo que tú me has llamado. Pon en mi boca un centinela, toma control de lo que digo para que mis palabras no denigren tu nombre sino que lo pongan en alto. Y ayúdame a ser una amiga de la manera que tú has diseñado, que no murmure ni juzgue. Rodéanos de amigas así, sinceras y que nos acerquen más a ti y al llamado que tú nos has hecho. En el nombre de Jesús, amén.  


 Te espero el viernes en el video-blog, si gustas, ven con una taza de té o café y conversaremos más de todos estos temas. 

Entre tanto, bendiciones ¡y vive la vida como Dios la diseñó!

Wendy

4 comentarios :

  1. El estudio del libro está haciendo una gran bendición para mi vida, aunque no escribo muy frecuente empecé mi libro de notas y llevo los versículos y palabras claves y esto me permite hacer una revisión de lo que he leído al momento.

    Una vez más gracias por ser un instrumento en las manos de nuestro Señor Jesús y oro para que cada día te llene de sabiduría y entendimiento para que sigas con estos estudios y bendiciendo a tantas personas a través de tu blog.

    Saludos de una hermana en Cristo, Jahaira.

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    1. Gracias, Jahaira por tu comentario y tus lindas palabras. Bendiciones!!!

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    2. Hola Wendy, gracias por tu tiempo, quiero que sepas que estoy conectada con el estudio, me encanta, pero voy un poco retrasada semana 3, pero estoy en eso. Valoro mucho tu tiempo y dedicacion. Gracias una vez mas y Dios te continue bendiciendo

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    3. Gracias, Mary. No importa si te atrasas, los temas siguen publicados aquí y puedes ponerte al día según te sea posible.

      Bendiciones!

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