"Más que apariencias", semana 4


"Son los pecados más sutiles de la mente y el corazón los que me hacen tropezar”, esta es de las primeras frases en la sección 4 del libro que captó mi atención. Y es porque me identifico mucho con ella. ¿Tú también?
 
Todas luchamos con diferentes cosas: hormonas, montones de ropas lavadas que salen llenas de manchas de la lavadora (si no lo has hecho, lee aquí mi aventura con las crayolas), y ese lado de nosotras que sale cuando menos lo imaginamos y que no quisiéramos ver nunca. De eso tratará esta sección. ¿Lista? Aquí tienes la guía.

(Si esta es tu primera visita al blog, bienvenida, estamos estudiando el libro "Más que apariencias de Lysa TerKeurst.  Puedes suscribirte, en la casilla de la derecha, y también conectarnos en Facebook.)

 
Bendiciones,
 
Wendy
Más que apariencias, semana 4


Día 1
Lee el capítulo 10 del libro Más que apariencias.  Anota en tu libreta o cuaderno cualquier idea que te haya impactado personalmente.

Día 2
Tres de las palabras más transformadoras de la Biblia son: “Alaba al Señor”. La alabanza es la clave que impregna del carácter de Dios incluso aquellas actitudes más feas y las situaciones más oscuras.

1. Anota qué significa la palabra “alabanza” para ti.

2. ¿Cómo pasas tiempo alabando a Dios de manera intencional? ¿Cuán a menudo lo haces?

3. Trata de orar con el Salmo 103:1-5 (NVI), luego de llenar los espacios en blanco:
Alaba, ­­­­_____________­, al Señor; alabe ______ mi ser su santo nombre. Alaba, alma mía, al Señor, y _____________ninguno de sus _____________.  Él perdona todos tus pecados y ______________ tus dolencias; él ­­­­_________ tu vida del sepulcro y te cubre de ­­­­_________ y ___________;  él colma de _______ tu vida y te ___________como a las águilas.

Este pasaje describe todo lo que necesito en mis momentos más difíciles: alabar al Señor y recordar cómo él me perdona, me sana, me redime, me ama, tiene compasión de mí , satisface mi deseos y renueva mis fuerzas.

4. ¿Cómo puedes incorporarlos a tus circunstancias cotidianas?

5. Cuando alabamos sentimos la presencia de Dios. ¿Y qué trae consigo la presencia de Dios? Lee Gálatas 5:22-23 y anota tus ideas.

Es importante alabar a Dios a pesar de nuestras circunstancias. No estás alabando a tus circunstancias, estás alabándolo a él. Por ejemplo:
Dios, las circunstancias cambian, pero te alabo porque tú no cambias.
Dios, te alabo porque tú nunca me abandonas.
Dios, te alabo porque eres digno de confianza.
Dios, te alabo porque estás conmigo ahora y dices que mañana también lo estarás.
Dios, te alabo porque tú eres la sabiduría a la que puedo acudir cuando no tengo ninguna.

6. ¿Cómo puedes alabar a Dios ahora a pesar de no tener deseos de hacerlo? Escribe una oración que se enfoque en Dios y no en tus circunstancias.

Aunque alabar a Dios es una manera extraordinaria de reenfocar mi mente, mi boca y mi corazón, existen otros factores clave. Analiza las preguntas siguientes para ver cuál de estas condiciones pudiera  haber influido en que te hayas hecho susceptible a una situación desagradable hace poco. Anota tus ideas en cada pregunta.

7. ¿Estoy demasiado cansada? ¿Tengo demasiados compromisos? ¿He puesto en juego algunos de mis límites saludables?  ¿Existe algún pecado en mi vida que estoy evitando enfrentar? ¿Tengo planificado algo en mi agenda que me resulte atractivo/interesante?  ¿Qué otras preguntas pudieras hacerte para determinar qué cosas provocan lo peor en ti?

Día 3
Lee el capítulo 11 del libro Más que apariencias.  Anota en tu libreta o cuaderno cualquier idea que te haya impactado personalmente.

Día 4
1. En este capítulo Lysa nos cuenta su experiencia durante un viaje a Ecuador. ¿Cambió esa historia la manera en que ves ahora mismo tus circunstancias? ¿Cómo?  ¿Por qué cosas te sientes agradecida ahora mismo? ¿Cómo el enfocarnos en las cosas por las que estamos agradecidas cambia nuestras circunstancias?

2. Lee 2 Corintios 4:17-18, como si fuera la primera vez. ¿Qué significa este pasaje para ti?

3. ¿Cómo cambia tu perspectiva el entender que nuestras circunstancias son solo pasajeras y que nuestro enfoque tiene que estar en lo eterno?

Dios es fiel y tenemos que vivir creyéndolo.

4. ¿Cómo podemos hacerlo?

5. Lee Colosenses 2:7. ¿Qué significa para ti? ¿Cómo aplicarlo a tu vida?

7. ¿De qué está llena tu vida, de gratitud o de quejas?  ¿De alabanza o de frustración?
La gratitud es un estilo de vida y mientras más la pongamos en práctica más natural será en nosotros.

Día 5
Lee el capítulo 12 del libro Más que apariencias.  Anota en tu libreta o cuaderno cualquier idea que te haya impactado personalmente.

Día 6
1. Describe una circunstancia en la que te hayas sentido “herida” por Dios.
Es comprensible. Desde que conocemos a Dios escuchamos que él puede hacer cualquier cosa, pero ¿cómo procesamos esa idea cuanto enfrentamos una pérdida? Ya sea de una oportunidad, relación, la salud, un ser querido... cualquiera que sea el tipo de pérdida, es algo que duele. Preguntar por qué no es malo ni anti-espiritual. Sin embargo, si hacer esta pregunta nos aleja más de Dios en lugar de acercarnos a él, entonces es una pregunta errada.   

2. ¿Cuál es entonces la pregunta correcta ante una pérdida? (Lysa abunda más sobre esto en el capítulo)

3. Lee Isaías 55:8-9. La definición hebrea de “caminos” se refiere a “travesía, camino, curso, manera, forma de vida”. Pero más a menudo se refiere a las acciones y la conducta de los hombres, ya sea buena o mala. ¿Cómo cambia esta definición tu perspectiva sobre este pasaje?

4. ¿Te conforta este pasaje? ¿Por qué o por qué no?

Si hacer la pregunta por qué no ofrece esperanza, ¿cuál lo hará? La pregunta qué. Es decir, ahora que esto pasó, ¿qué se supone que yo haga?  Con el tiempo el viento se llevará tus sentimientos de duda y dolor, pero se necesita tiempo y oración. Las preguntas por qué pueden reemplazarse con verdades de la Palabra de Dios.

5. ¿Qué has aprendido en este capítulo que pueda ayudarte a procesar la pérdida o el dolor cuando estos lleguen?

 

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