Más que apariencias...palabras clave de la sección 5

En muchas ocasiones yo no he sentido a Dios. Sin embargo, he aprendido que el hecho de que yo no lo sienta no significa que él no esté presente. Sentir depende de mí, de mis sentidos, sentimientos y pensamientos. Pero Dios existe independientemente de todo eso. No quiero ponerme muy filosófica sino simplemente hacerte reflexionar en el hecho de que nuestros pensamientos, nuestra mente, muchas veces se convierten en un campo de batalla y para ganarla tenemos que estar cimentadas en esa verdad: Dios está a mi lado, siempre, sea que yo lo sienta o no.

Esta sección del libro nos lleva a profundizar en el tema, en cómo ir más allá de las apariencias, de la superficie de la vida cristiana, en el mundo de los pensamientos.
Veamos entonces qué tres palabras clave nos sirven para identificar lo aprendido en esta sección.

Capítulo 13

¿Qué hago cuando no siento a Dios?

Acercarme
Los que conocen tu nombre confían en ti, porque tú, oh Señor, no abandonas a los que te buscan.  Salmos 9:10

Dios responde a nuestra búsqueda de él. Y su presencia a nuestro lado es una promesa. Cuando no “sentimos” a Dios, tenemos que decidir creer en nuestro corazón que Dios sí está presente, no importa dónde estemos o cómo nos sintamos. Nuestros sentimientos no pueden determinar nuestra relación con Dios. Recordemos que la misma Palabra nos dice que el corazón muchas veces nos engaña (Jeremías 17:9).

Ahora bien, para encontrarnos con Dios, tenemos que acercarnos a él. Él promete que si lo buscamos, lo encontraremos. Cada día toma la decisión de acercarte más a Dios. No lo limites al tiempo que quizá pasas con él en la mañana o la noche. Acércate a Dios a cada momento del día y verás cómo él se revela a ti hasta en los momentos menos sublimes o esperados…como cuando estás lavando los platos o guardando la ropa.

Capítulo 14
Simplemente aprender a quererme

Enfocarme

“Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe…” (Hebreos 12:2, NVI)

Enfoque es mi palabra para el año 2013. Enfocarme en lo que Dios dice, en lo que Dios considera importante, en lo que Dios me llama a hacer. Dicho de otra manera, poner mis ojos en Jesús.  

Me gusta algo que dice Lysa en este capítulo: “convertirte en algo más que una ‘buena cristiana’ requiere un corazón libre de los pensamientos que te enredan y distraen”.

El diablo quiere usar las heridas del pasado para que no puedas vivir en el presente. NO LO DEJES. Todas tenemos una historia. Podemos hacer dos cosas con esa historia: esconderla avergonzadas o entregársela a Dios para que primero, nos sane, y segundo, la use para bendecir y sanar a otra persona.

Decide enfocarte en la verdad de Dios y en los planes que él tiene para tu vida. Nadie puede avanzar si va mirando hacia atrás.

Capítulo 15

Un glorioso sentido de posibilidad

Ver
“Los que aceptan mis mandamientos y los obedecen son los que me aman. Y, porque me aman a mí, mi Padre los amará a ellos. Y yo los amaré y me daré a conocer a cada uno de ellos” (Juan 14:21, NTV).

Muchas veces leemos este versículo y nos concentramos en la primera parte, pero pasamos por alto la promesa. Jesús declara, y parafraseo: “Si me amas, obedeces mis mandamientos…y al hacerlo, me revelaré a ti”. ¿Te diste cuenta? Jesús quiere revelarse a nuestras vidas, a cada una de nosotras. Y es un ciclo, como dice la autora, mientras más le obedecemos y amamos, más Cristo se nos revela.
Sin embargo, a veces queremos manipular esta relación, queremos negociar con Dios. Pero “a Dios no le interesa crear cambios para impresionar a la gente; a él le importa que las personas entiendan la necesidad que tienen de ser transformadas” (del cap. 15).
Dios quiere que le veamos en la vida diaria, él está dispuesto a darse a conocer, pero nosotros tenemos que estar dispuestas a verlo y a dejar que él use las cosas comunes para revelársenos…y cambiarnos. Ese es el objetivo. Ver a Dios no tiene el propósito de dejarnos con la boca abierta (aunque muchas veces nos pasa), el verdadero propósito es cambiarnos, hacernos crecer, fortalecernos, y que podamos conocerle más para entonces seguirle con más valentía y constancia.

Así que esta sección se resume con acercarme, enfocarme y ver. 

El viernes en el video hablamos un poquito más. ¡Te estaré esperando!

En Facebook estamos compartiendo algunas tarjetas para celebrar el “Día del amor”. Ven a la página y así puedes compartirlas con tus amigas/os. Aprovechemos la oportunidad para dar a conocer cuál es el diseño de Dios para amar.

Y si me visitas hoy por primera vez, ¡gracias! Le pido a Dios que esta página bendiga tu vida. Si quieres ser asidua, a la derecha tienes la casilla para suscribirte. {Mándame un mensaje cuando lo hagas y tendré el placer de hacerte llegar este obsequio.}

Vive la vida como Dios la diseñó,

Wendy


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