La "intrusa" que vio a Dios

Tengo que confesarlo, la muchacha no me simpatizaba mucho. Para mí ella era la intrusa, la que llegó para echar a perder lo que pudo ser una vida casi perfecta. La que destruyó la familia. Una extraña que luego se mostró un tanto orgullosa. Y para colmo, su hijo sería el precursor de un conflicto que no se acaba.

Así la veía yo, y no me simpatizaba. Quizá porque algunas de esas cosas me recordaban mi propia infancia.

Un día leí un libro que cambió mi perspectiva y por fin pude entenderlo mejor todo. Y hasta llegar a simpatizar con “la intrusa”.

¿Su nombre? Unos dicen que significa “extraña” y otros “que vuela”. Ambas cosas le vienen bien después de todo. Agar. Su historia la puedes leer en el libro de Génesis 16.

Hoy te estoy hablando de ella porque Agar, esta “intrusa” extraña que salió volando de la casa donde vivía, experimentó un precioso nombre de Dios. Nombre que por cierto solo se menciona esta vez.

El Roí.

Agar, en realidad una víctima de malas decisiones por parte de otros y en un contexto donde su posición de extraña, de sierva extranjera, no le dejaba muchas opciones, quedó embarazada de su patrón, Abraham, por decisión de su ama, Sara. Y la situación en el hogar se volvió tan tensa que decidió huir, “volar”. Y fue allí, en medio del calor abrazador del desierto, que Dios se encontró con Agar, la intrusa, la extraña, la que “voló”.

Es evidente que esta mujer estaba desesperada, tanto así que decidió que era mejor huir al desierto con todos sus peligros que quedarse en casa bajo los peligros de su dueña celosa y enojada. Ella no tenía familia con quien contar. Era egipcia, extranjera. No tenía recursos porque era solo una sierva en esa familia. Huir era su mejor alternativa.

¿Te identificas con ella? ¿Alguna vez te has sentido como una extraña o quizá has sido extranjera? ¿Has experimentado el peso del maltrato? ¿Has huido o andas huyendo?

Quiero pedirte que leas muy despacio estos versículos:

A partir de entonces, Agar utilizó otro nombre para referirse 
al SEÑOR, quien le había hablado. 
Ella dijo: «Tú eres el Dios que me ve»… 
Así que ese pozo fue llamado Beer-lajai-roi 
(que significa «pozo del Viviente que me ve»).

Fíjate en la primera parte. A partir de entonces, Agar utilizó otro nombre para referirse al SEÑOR. Eso quiere decir que hasta el momento ella conocía a Dios, pero de otra manera. No le conocía como “el Dios que me ve”. ¡Qué precioso!

Es muchas veces en los momentos más difíciles y oscuros de la vida que Dios nos muestra lados de su naturaleza que nunca antes conocimos.

“El Dios que me ve”. Eso para mí es extraordinario. Dios me ve. En medio de millones de seres humanos, Dios me ve. Y te ve a ti también.

Si fuéramos a decir lo que dijo Agar, con otras palabras, sería algo así: Dios ha visto mi problema. Para él no soy una extraña. No tengo que huir. Él me ve. Él sabe. Él se ha tomado el trabajo de encontrarse conmigo aquí para que yo sepa que no estoy sola.

Mi querida lectora, si hoy te levantaste pensando que nadie te ve,  sintiéndote como una intrusa, una extraña, sintiendo que mejor sería huir de esta vida y de todo lo que te rodea. ESPERA. Dios sí te ve. Él es El Roí, el Dios que me ve. Es algo personal. No es el Dios que ve solo a los buenos, a los que nunca se equivocan, a los perfectos.  NO. Es el Dios que me ve, a mí, con todos mis defectos, con todo aquello que no le cuento a nadie, que nadie más puede ver. Solo él. El Roí.

Agar no era inocente del todo. Dice el pasaje que al saber que estaba embarazada empezó a despreciar a su ama que no tenía hijos. Es decir, Agar también tenía un historial de culpa. Pero aun así, Dios la vio. Y hoy te ve a ti. Y te dice “regresa a mí”. No huyamos, regresemos. En medio de toda la confusión que se vive en este mundo, en medio de los conflictos personales o de la soledad, Dios te ve. Y no solo te ve, te ama y te dice: "Yo soy tu fortaleza y  tu refugio". Lo sé porque lo he vivido.

Agar cerró este episodio de su vida dándole un nombre a Dios que le serviría de recordatorio para siempre. Hagamos lo mismo.

Es por eso es que Dios en su Palabra nos revela sus diversos nombres, para que en las distintas situaciones sepamos que este Dios nuestro es suficiente.

¿Te atreves a vivir así, creyéndole al Dios que te ve? ¡Eso es lo que él diseñó para ti!
Bendiciones,

Wendy

Otros artículos relacionados: Como Dios te ve, Invisible

Para conectarnos en Facebook, haz clic aquí.
Para suscribirte, usa la casilla de la derecha.



Comentarios

  1. Que lindo mensaje, nunca vi a Agar de esta forma, Con una relacion con Dios apartir de sentir en su corazón que Dios la miro (Ella era importante para Dios).
    Bentido nuestro Dios Creador, formador y Salvador nuestro.
    Gracias Wendy por compartir que nosotras lo que Dios te da, de dia en dia.

    ResponderEliminar
  2. Wow... Preciosa y divina Dioscidencia, precisamente en esta semana he estado meditando sobre ella y cómo aplico sus actitudes en mi vida propia, me he enfocado en El Roi, que me llegó a lo más profundo y en el momento en que se rebeló con su ama y Dios le pide que vuelva a la casa, cuánta humildad de su parte wow wow, me he llegado a preguntar si yo volvería, por fe tendría que hacerlo es Dios que me lo pide... Wendy te me fuiste alante con el post, pero son enfoques diferentes... Dios te bendiga.



    ResponderEliminar
  3. Dios escoge lo mas humilde y bajo, para. Llevar a cabo sus planes, porque Dios le dijo que de su hijo saldria una inmensa nacion.a Dios no le importa en la condicion que te encuentres para llevar a cabo sus propositos y bendecirte.Gracias Wendy por tan acertada meditacion.Bendiciones.

    ResponderEliminar
  4. Saber que Dios nos ver, reconforta y nos llena de confianza. En mi caso me sentido varias veces extranjera, fuera de los mios, de mi cultura y de aquello que siempre estuvo proximo de mi, gracias a Dios ya pase esa etapa y El ha sido fiel. Aun en los momentos mas dificiles El me ha sustentado y ha mostrado su misericordia en medio de mis circuntancias. Es el Dios que vela por mi.

    ResponderEliminar
  5. Una mala decisión de parte de Sara al no confiar y yo creo olvidar que Dios le enviaría un hijo produjo una voluntad humana de tener descendencia y al hacerlo generaron consecuencias generacionales que han estado presentes hasta el día de hoy;
    Es cierto había pasado tanto tiempo pero creo que Sara no vislumbró que podría pasar con una decisión consentida por Abraham y por consecuencia Agar pecó de orgullo y soberbia al confiar en sí misma al creer que nada le ocurriría al burlarse pero sucedió lo contrario y se vió expulsada y abandonada a su propia suerte en medio del desierto y allí experimentó la inefabe misericordia de Dios
    Ella se burló de su ama pero volvió a someterse a ella, pero luego su hijo Ismael se burló de Isaac y fueron explusados por orden divina porque la línea verdadera de sucesión estaba con Isaac.

    Muchos han estado así, usando la voluntad humana en el manejo de la incredulidad y burlándose de la voluntad divina en la salvación que entrega por medio de Cristo Jesús en la cruz
    Lo que amerita urgente es que consolides tu posición y no burles la gran salvación que Dios te ha dado, y aunque suene repetitivo ; recuerda que por voluntad humana puedes escoger lo que por voluntad divina Dios tiene para ti.bendiciones!!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario