lunes, 20 de mayo de 2013

Lo mejor que puedo hacer esta semana

Esta semana viene para mí con un reto grande porque seré parte de la Conferencia Anual de Mujeres de mi iglesia, como te conté el viernes. Tengo una larga lista de detalles y asuntos que atender. Y sentada aquí frente a mi computadora, pensando en las tantas cosas que tengo por delante, este pensamiento cruzó por mi mente: lo mejor que puedo hacer esta semana… ¿qué es?
 
Lo mejor que puedo hacer NO será preocuparme por si todos los detalles del evento están cubiertos.

Lo mejor que puedo hacer NO será afanarme porque todo luzca perfecto ese día.

Lo mejor que puedo hacer NO será tratar de preparar una excelente conferencia.

Lo mejor que puedo hacer NO será repasar en la mente una y otra vez la lista para que nada se olvide.

Lo mejor que puedo hacer ES quedarme en silencio para escuchar lo que Dios tiene que decirme.

Lo mejor que puedo hacer ES ser fiel a mi encuentro con él cada mañana.

Lo mejor que puedo hacer ES pedirle cada día que me llene con su Espíritu, porque llena de él estaré vacía de mí.

Lo mejor que puedo hacer ES reconocer que él tiene el control, no yo. Tengo que hacer mi parte pero al final los resultados son de él.

Lo mejor que puedo hacer ES buscar que su nombre sea honrado en todo, no solo en este evento sino en mis 24 horas, cada día.

Lo mejor que puedo hacer ES recordar sus promesas para cuando mis pensamientos traten de irse por el camino de la duda y el temor.

Lo mejor que puedo hacer ES contar mis bendiciones y agradecerle al Autor de las mismas, porque un corazón agradecido es un corazón que reconoce al dador de la provisión.

Lo mejor que puedo hacer ES amar a los que él ha puesto a mi alrededor y no dejar que mi lista de pendientes me robe el disfrutar de momentos pequeños, de sonrisas, de la oportunidad de escuchar, de animar o consolar.

Lo mejor que puedo hacer ES confiar en que mi vida está en manos del Creador del universo, y también lo están los asuntos de mi agenda.

Lo mejor que puedo hacer ES ser obediente y dejar mis cargas y preocupaciones a sus pies.

Lo mejor que puedo hacer ES renunciar a mí misma y ponerme en las manos del que me diseñó.

Sí, tengo una semana complicada, como quizá la tengas tú también. Pero también tengo la posibilidad de escoger cómo vivir, decidir qué es lo mejor que puedo o no hacer. Dame, Señor, la sabiduría para, como María, escoger la mejor parte. Ayúdame a poner riendas a mi corazón de Marta. Te lo pido en el nombre de Jesús, amén.

Bendiciones en tu nueva semana, escojamos lo mejor. 

Wendy 

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2 comentarios :

  1. Va ser un tiempo lindo para todos. El buen Pastor ha ido adelante de ti para preparar cada corazón. :)

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