viernes, 30 de agosto de 2013

Aun ahora {a pesar del "si tan solo"}

“Señor, si tan solo hubieras…”,  y puedes completar la frase con cualquier cosa que Dios pudiera haber cambiado o hecho realidad, pero no fue así.  

Si  tan solo mi matrimonio no se hubiera roto.

Si tan solo hubiera tenido hijos.

Si tan solo hubiera terminado la universidad.

Si tan solo te hubiera conocido antes y no hubiera malgastado mis años.

Si tan solo, si tan solo, si tan solo…
  
Es una frase que muchas veces hemos pronunciado, o pensado. ¿Y sabes? Creo que Dios está preparado para escucharla. De hecho, Jesús la escuchó de boca de una persona muy querida para él, alguien que formó parte de su círculo de amigos en la Tierra.  Lee este fragmento:

“Señor, si tan solo hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.” (Juan 11:21)

Esas fueron las palabras de Marta cuando se encontró con Jesús quien, según la perspectiva de esta mujer de carne y hueso como tú y yo, había llegado tarde. Quien, de haber estado presente, hubiera cambiado las circunstancias que ahora provocaban tanto dolor en su familia. Sin embargo, la segunda parte de su declaración es la que realmente me impacta:

“…pero aun ahora, yo sé que Dios te dará todo lo que pidas.” (v. 22)

Para Marta, Jesús no llegó a tiempo, su demora llevó a una pérdida.  No obstante, en medio de todo, ella le dijo “aun ahora”. Es decir, “a pesar de que no llegaste a tiempo, a pesar de que no cambiaste las circunstancias, a pesar de que no respondiste a la petición que María y yo te hicimos, aun ahora puedes hacer algo. En medio de mi dolor puedes hacer algo.” Eso era básicamente lo que Marta estaba diciendo.

Permíteme aclarar algo: Dios nunca llega tarde... según su reloj. El problema es que nosotros lo medimos todo según el nuestro y por consiguente, cuando las cosas no suceden cuándo, cómo y dónde queremos o imaginamos, nos parece que Dios ha llegado tarde… que ya el sueño murió, que la situación está decidida, que no se pueden cambiar las cosas.

Tenemos que aprender de Marta: “pero aun ahora”. Aun ahora, cuando mi matrimonio se terminó, aun ahora cuando siento que no logré los sueños, aun ahora que no tengo el título que quería tener, aun ahora que ya tengo ¿? años y la vida se me ha ido, aun ahora, Dios.

Marta misma declaró: “Siempre he creído que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que ha venido de Dios al mundo” (v. 27). Dicho de otra manera: “Yo no sé qué se puede hacer, pero tú que eres el Mesías, el Hijo de Dios que vino al mundo, siempre puedes hacer algo, aun ahora”.

Quiero proponerte algo, mi querida lectora. No nos quedemos en el “si tan solo…” Sí, puedes llegar a Dios con confianza y abrirle tu corazón, y contarle de todos tus “si tan solo”, pero después, tenemos que hacer como Marta y declarar: “pero aun ahora…porque tú eres el Hijo de Dios”.  El “si tan solo” nos amarra al pasado. El “aun ahora” nos trae al presente y nos enfoca en el futuro.  

Nosotros sabemos el final de la historia, pero cuando Marta tuvo esta conversación con Jesús, no lo sabía. Así que, incluso cuando desconozcamos el desenlace de la historia o esta no tenga el final que esperamos, atrevámonos a decir junto con ella “aun ahora”…y como Marta, veremos la gloria de Dios. 

Wendy  

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2 comentarios :

  1. gracias por esa palabras porque de veras que en estos momentos me snetia a morir y le pido a dios que me de su pas y de su amor y me siento y abro la compu y veo tu mensaje que la verdad que fueron palabras consoladora para mi gracias que dios te siga bendiciendo mas .

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    1. Solo Dios puede hacer algo así. Satisfacer nuestra necesidad en el momento justo! Qué bendición poder ser un vaso en sus manos. Me alegra saber que él usó estas palabras. Recuerda, él te ama y tu vida le pertenece. Bendiciones!

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