Desafío a dar gracias, día 12

La Biblia nos enseña que cada vez que una persona entrega su vida a Cristo, en el cielo hay alegría. Y además hay acción de gracias y gloria para Dios.

Me imagino la sonrisa de Dios al ver que una de sus criaturas, mediante Jesucristo, podrá convertirse en todo lo que él soñó desde el principio. ¿Te imaginas? Tu vida y la mía provocan alegría en el cielo. De hecho Sofonías 3:17 nos promete que Dios se alegra por nosotros. ¡Eso es grandioso!

Sin embargo, para que ahora nosotros seamos parte de su familia, Dios tuvo que usar a alguien. Alguien que nos habló de la gracia de Dios, que nos mostró su misericordia, que nos explicó cuánto Dios nos ama y qué perdidos estamos sin él. Alguien que compartió el tesoro que ya tenía en sus manos.

Ahora tú y yo tenemos la misma tarea, hacer que más y más personas conozcan el mismo mensaje y así no solo habrá más miembros en la familia de Dios sino que aumentará la acción de gracias y por tanto, la honra y gloria para Dios.

¿Alguna vez le has dado gracias a él por esa persona, o personas, ese instrumento humano que hizo posible que ahora tú le digas a Dios "gracias"? Incluso si escuchaste el evangelio por radio o televisión, estoy convencida de que alguien ha invertido tiempo en tu vida para enseñarte la Palabra, orar contigo y por ti, y tomarte de la mano en los momentos en que parecías desviarte de la fe.

Hoy quiero invitarte a pensar en eso. Y dar gracias.

Desafío para hoy: Anota el nombre de la persona gracias a quien hoy conoces a Jesús. Si no lo has hecho, dale también a ella las gracias. Y si has llevado a alguien a Cristo, dale gracias a Dios por la oportunidad y ora por esa(s) persona(s) hoy. 

Pasaje para memorizar: "...a medida que la gracia de Dios alcance a más y más personas, habrá abundante acción de gracias, y Dios recibirá más y más gloria" (2 Corintios 4:15).

Bendiciones en tu día,

Wendy
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