viernes, 3 de enero de 2014

Mi Navidad imperfecta y la palabra del año

Mi palabra para el 2014 es el resultado de una Navidad imperfecta. Sí, tal y como lo leíste. Mi Navidad fue imperfecta, o al menos eso pareció a mis ojos humanos.

Cada año ciertas tradiciones, ciertas costumbres. No en 2013. Hubo cambios y circunstancias que llevaron a mi Navidad “imperfecta”. De momento parecía que el mundo giraba tan rápido a mi alrededor que los días se me resbalaban entre los dedos… y con ellos mi Navidad.

De pronto, mucho de lo que antes era normal había cambiado. Aunque no me lo propuse deliberadamente, comencé a luchar con Dios porque no me gustaba este nuevo sentido de “lo normal” que estaba llegando al día a día.Y fue en una conversación con mi esposo, entre casi lágrimas de frustración y tristeza, que por fin lo entendí, al escucharlo: “Estás así porque no puedes controlar la situación”. Eso era.

Mi Navidad estaba siendo “imperfecta” porque yo no tenía el control. Porque Dios estaba haciendo olas en mi vida y no me gustaba mucho. Yo quería la calma de siempre, lo conocido de siempre. Pero lo de siempre tiende a estancarnos e insensibilizarnos. Y está claro que Dios no opera en aguas estancadas ni corazones insensibles.

¿Sabes? Servir a Dios, el ministerio, no nos hace perfectos ni mejores que otros. ¡Al contrario! Nos pone en el horno de la transformación de Dios. Y eso te lo digo para que nunca pienses que porque escribo este blog y ministro a mujeres soy una “súper mujer” que nunca se equivoca, tiene la familia perfecta y vive una vida infalible. ¡Nada más lejos de la realidad!

Mi Navidad imperfecta, entonces, me llevó a decidir cuál sería mi palabra para 2014. Entendí que Dios la aprueba y aunque no será fácil vivir de acuerdo a esta palabra, mi vida lo necesita. Rendir. Esa es mi palabra para 2014.

En este año escojo vivir rendida a Dios. No me gusta sentirme fuera de control, pero es necesario entregar el control, rendirlo, si realmente queremos que Dios tome las riendas.

Rindo a él mis sueños porque puestos en la balanza, más importantes que mis sueños son sus planes. Y de seguro mucho mejores. Aunque tengo sueños que son para Dios, no puedo dejar que estos ocupen el lugar de él.

Rindo mi familia. Yo puedo amar y enseñar pero no tengo el poder de cambiar y mucho menos tomar el lugar del Espíritu Santo. Mi función es cumplir con el rol que Dios me dio y dejar el resultado a él.

Rindo mi lengua… que tiende a mostrar voluntad propia.

Rindo mi estabilidad porque entiendo que Dios necesita hacer olas para que el agua se mantenga fluyendo y no se estanque. No quiero un corazón estancado, quiero un corazón vivo, que sienta lo que siente el Padre.

Rindo este blog y las palabras que escriba. No escribiré porque me parezca bonito o porque las palabas puedan generar una gran audiencia, voy a rendir todo deseo equivocado de popularidad y escribir solo porque Dios me ha llamado a hacerlo. Y punto.

Yo me rindo a él, como dice el viejo himno. Es mucho más fácil cantarlo o escribirlo que hacerlo. Pero si quiero experimentar la abundancia de vida que Dios me ofrece necesito rendirme. Necesito ser barro moldeable y no piedra resistente. Pero incluso, si a veces soy piedra, le pido a Dios que como buen artista, use sus herramientas para cincelar y quitar lo que sobra de modo que el producto final sea lo que él planeó desde el principio. 
 
Mi antiguo yo ha sido crucificado con Cristo. Ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí. Así que vivo en este cuerpo terrenal confiando en el Hijo de Dios, quien me amó y se entregó a sí mismo por mí,  Gálatas 2:20, NTV.

Ahora ya sabes cuál es mi palabra para 2014 y por qué lo es. ¿Tienes tú una palabra? ¿Te gustaría compartirla conmigo?

Bendiciones en tu fin de semana,

Wendy

Si usas Twitter, te invito a compartir tu palabra con la etiqueta #mipalabradelaño 

Te invito a visitar Con diseño divino, el nuevo espacio que Dios me ha abierto en www.crosswalk.com.

3 comentarios :

  1. Gracias a Dios por usarte Wendy. Mi palabra para este año es AGRADECIMIENTO. Dios me consintió muchisimo en el 2013. Vi su mano en cada area de mi vida y le estoy inmensamente agradecida. Jamás olvidaré mi 2013. Creo que fue el año de mi reconexión con Dios. Debido a todo esto, inicié un proyecto especial...MI PROYECTO 365. Se trata de tomar una foto cada día durante todo el año. Es un proyecto principalmente dirigido a fotografos pero como yo no lo soy, lo adapté a mis necesidades.
    Puedes leer un poco al respecto en mi blog...http://lilimusical.blogspot.com/
    Comparto tu pasión por escribir. Me encanta plasmar ideas en papel (o en mi blog). Escribí y publiqué (en Venezuela) mi primer libro titulado Felizmente Soltera y hace unos días terminé de escribir la versión cristiana. Esta todavia en proceso de revisión. Espero poder servir de ayuda a otras mujeres.
    Dios bendiga tu año!
    Liliana

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  2. Yo tambien quiero compartir mi palabra para esta año, ACCION, que en realidad es una derivación del año pasado, despues de un reencuentro con Dios,él me mostraba pequeñas cosas por hacer, al principio pense que era una inquietud mia, pero él se encargo de confirmarme que era suyo y que me usa para bendecir y alcanzar a otros, si le hubiera puesto una palabra al año 2013 hubiera Elejido Creer y Obedecer. Lo que puedo compartir es que este 2014 Dios me muestra un pequeño proyecto para alcanzar a mis vesinos, par lo cual le doy gracias y le doy toda honra y gloria a Él, tambien pido sus oraciones para que este proyecto se bien recibido y tenga frutos. Wendy Dios te siga llendo de sabiduria y bendiciones, gracias por compartir.

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  3. Gracias, Liliana y Berenice por compartir sus palabras! Que el Señor les bendiga y puedan vivir el año con esa meta.

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