miércoles, 9 de abril de 2014

Para cuando "hoy no es mi día" es el lema de 24 horas

Uno de “esos” días. 

Para comenzar, me levanté cansada por haberme acostado muy tarde la noche anterior. Aunque quería andar rápido, mi cerebro iba en cámara lenta. No salimos de la casa a la hora necesaria y llegar a la escuela con los niños puntualmente sería un desafío en el tráfico tan complicado de la mañana. Pero llegamos. Me dispuse a regresar rápido mientras pensaba: tengo tanto que hacer hoy que las 24 horas se quedarán cortas.   

Ya había avanzado bastante en el camino de vuelta a casa cuando suena el teléfono con un aviso de mi calendario: ceremonia de premiación en la escuela. ¡Oh, no, se me había olvidado! 

Un giro en “u” para regresar. Ahora tengo todavía menos tiempo disponible. Llegué a la escuela, estacioné el carro y a esperar que llegara la ceremonia, dentro de media hora. ¡Sorpresa! Cambiaron la ceremonia de día….será la semana que viene. ¿En serio? 

Volví a subirme al auto para regresar a casa, por segunda vez...





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