La mamá y las vocales

Hoy tengo una invitada al blog, mi amiga Van Walton. Ella no solo es mi amiga, ha sido una mentora y alguien que me ha animado mucho en el ministerio. Para mí es un placer tenerla aquí y que comparta con otros parte de su gran caudal de sabiduría. ¡Espero lo disfrutes!

Tengo un secreto que les voy a revelar. Soy madre y, al mismo tiempo, soy maestra. Antes de tener el titulo de madre, pasé  años con niños de todas edades y todos tipos. 

Mucha gente no me puede creer que me encanta mi trabajo. ¿Cómo puedes aguantar esta carrera? Todos saben que el respeto de los jóvenes  no existe. No me creen que pasar el tiempo con personas pequeñas o jóvenes que se comporten como salvajes me da tanto ánimo. Pero así es cuando uno camina dentro de la voluntad del Señor. Y por esa razón tengo energía en una carrera llena de retos difíciles. Quiero compartir con los jóvenes, y sus padres, la sabiduría que he aprendido de Jesús el gran maestro, su palabra y las experiencias que he tenido en el aula. La verdad es que yo, la maestra, ¡he aprendido más que mis estudiantes! 

Una de las primeras lecciones que enseño es lo importante de conocer las vocales, cómo se pronuncian y cómo usarlas para deletrear palabras. La verdad es que hay ciertas reglas gramaticales que se deben usar para sobrevivir en la clase.  
Entonces, con la ayuda de las vocales, me gustaría compartir contigo algo simple que puede ayudarte como mamá diariamente. 

Aplica el concepto de ‘VOCAL’ cuando estás disciplinando. 

                        La "A" significa ajustar = corregir y cambiar la desobediencia mediante una disciplina que honre a nuestro Padre.
En efesios 6:4 leemos estas palabras escritas para nosotras: “…no hagan enojar a sus hijos con la forma en que los tratan. Más bien, críenlos con la disciplina e instrucción que proviene del Señor.”
Cuando llegaron mis hijos comprendí algo difícil pero útil. Fue necesario ajustar mi vida para crear un ambiente seguro y nutritivo para esos pequeños inocentes. Todo lo que iban a aprender de la vida lo iban a conocer mediante mi manera de vivir y disciplinarlos.

Con la manera en que yo me comportara ese primer año les enseñaría paciencia y amor. Les regalé algo muy importante, seguridad porque aprendieron a confiar en mí. Les proveía de comer, un lugar cómodo donde dormir, paz en su hogar, y constancia. Estas cualidades no se pueden ver ni tocar, pero se verán en el futuro, en la manera en que se comporte el niño. Lo que sienten por dentro sale para afuera.

Ya que tiene confianza en los padres, el niño va creciendo y trata de entender todo alrededor de su vida. De vez en cuanto la curiosidad del pequeño necesita la dirección de un adulto para que no llegue a ser desobediencia. En todo tiempo el trabajo de la madre es observar. Cuando ella ve que el niño decide andar por caminos peligrosos o no le pone atención a las palabras de sus padres es tiempo para corregir, cambiar actividades cuestionables en ese mismo momento. Hacerlo con paciencia y sabiduría. Esperar a un tiempo en el futuro siempre resulta en frustración.

La "E" significa entrenar  = preparar para toda ocasión
En la Biblia leemos que Jesús, el buen pastor, va adelante preparando nuestro camino. Así debe ser la mamá, siempre mirando adelante, atenta a los peligros, comunicar a sus hijos qué va a pasar y cómo comportarse en varias ocasiones.   

La "I" significa instruir = educar
La educación empieza en la casa, no en el colegio. La educación no es simplemente leer y hacer matemáticas. La educación se trata de tomar las decisiones apropiadas.

Por ejemplo, vamos a salir al mercado. Les enseño a los chiquitos que en el mercado andamos junto a mami, con la mano agarrando el carrito. Les muestro la lista de lo que vamos a comprar. Dependiendo de la edad, les doy a cada una lista de lo que ellos van a buscar. Tal vez es su comida favorita. Ellos aprenden cómo hacer la lista y cómo comprar con responsabilidad. La visita al mercado no es para que ellos compren dulces, ni juguetes. En el mercado se compra comida para la familia. Así aprenden y se sienten como parte importante de esta. Entonces, cuando van a salir ya saben que no se compra algo al último momento para ellos mismos, y están listos y preparados con el “no” de la mamá.  

La "O" significa oír =  escuchar para conocer a tus hijos 
Es obvio que la comunicación entre la madre y los niños es importantísima.  El niño que tiene una relación buena con sus padres es el joven que vive respetuosamente. 

La "U" significa ungir = tocar a tus niños con el amor de Dios
Aunque terminamos con la ‘u’ esta es la más importante.  Habla de Dios durante el día. Muéstrales el mundo bello que Dios creó. Ora con sus hijos. Cuando hay problemas, llévalos a Dios y pídele ayuda. En la librería cristiana hay muchos libros para niños. Haz una colección y lee la Palabra de Dios con ellos.

Mamá, tienes un rol divino con tu papel. Tomar la mano de un niño y encaminarlo al futuro es un honor que Dios te ha regalado. Te animo a ver tu llamado con reverencia y conocimiento de que algún día tus hijos van a crecer, y quiera Dios que puedan mirar atrás y decir: “Mi mamá es una mujer de dignidad y fortaleza. Ella es una madre bendecida.”  (Proverbios 31: 25-28) 


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