De la vida y un sándwich quemado

Llegué a la casa luego de un largo día, en zapatos altos. Si estás leyendo esto y no eres mujer, o nunca te has pasado un día entero con zapatos altos…es agotador, por no decir más. En fin, tenía hambre pero era tarde y no quería comer mucho, así que decidí prepararme un sándwich sencillo con queso y ponerlo en el horno. 

Di dos o tres vueltas y cuando miré… ¡se estaba quemando! Abrí la puerta del horno y lo saqué lo más rápido que pude, pero el pan ya no tenía su color original, ahora estaba demasiado tostado. Lo miré y luego tomé un cuchillo y empecé a raspar lo quemado.

Mientras lo hacía me vino a la mente cómo a veces la vida se parece a mi sándwich quemado. 

Hacemos planes, nos ilusionamos…pero las cosas no salen como habíamos pensado. En lugar de un delicioso sándwich de queso al horno, tenemos un pan quemado, con queso demasiado derretido y un sabor no tan agradable.  Sin embargo, Dios usa todas esas oportunidades para enseñarnos algo, y en este caso ese algo es nuestra actitud. (Por cierto, que esa fue mi palabra para el año 2011, y aquí puedes leer el artículo original.) 

Ante mi sándwich quemado yo tenía solo dos alternativas: botarlo y prepararme otro, o hacer lo que hice, quitar lo quemado y comérmelo así mismo. ¿Por qué decidí lo segundo? Bueno, no tenía deseos de preparar otro y además (y lo digo con toda honestidad), no pude evitar pensar en cuánta gente se contentaría con un sándwich aunque fuera así.

Es igual con la vida, podemos echar a un lado las oportunidades difíciles y no aprovecharlas, o podemos dejar que Dios las use para hacernos crecer. Podemos dejar que él tome un “cuchillo y raspe” todo lo quemado para que al final podamos ver el producto como él lo diseñó originalmente.

Mientras yo raspaba el pan con mi cuchillo, mi hija me preguntó:
—Mami, ¿cómo vas a comerte eso?
—Igual que siempre —le contesté yo.

Podía comérmelo a regañadientes y refunfuñando o podía simplemente comerlo dándole gracias a Dios por mi sándwich extra horneado.

Regresando a nuestra analogía con la vida. Podemos aceptar los momentos difíciles a regañadientes y refunfuñando, lo cual no cambiará para nada la situación y lo único que producirá es amargura en nosotros. O podemos aceptarlos con gratitud de corazón, porque a fin de cuentas, a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien (Romanos 8:28).

Quizá deba contarte que aquel día, hace ya tres años, justo mientras empezaba a preparar ese sándwich le pedí a Dios que me mostrara sobre qué debía escribir… ¡y en eso se quemó el pan! 

Empieza una nueva semana y es probable que nos encontremos con muchas situaciones con las que no contábamos. La actitud con la que las enfrentemos marcará toda la diferencia. ¿Dejaremos que Dios las use o desperdiciaremos la oportunidad de crecer? Recuerda, no podemos controlar todo lo que sucede a nuestro alrededor pero sí cómo reaccionamos. Dios nos ha dado la oportunidad de escoger. 

Bendiciones,

Wendy

Acabas de leer De la vida y un sándwich quemado, ¡te invito a dejar tu comentario!

Comentarios

  1. Gracias es un excelente artículo, para dejar a un lado las pequeñas cosas que pueden arruinarnos el día, tendrá algún artículo que me recomiende para una familia que perdió recientemente a su madre, dejando hijos pequeños, es el caso de una amiga mía, que falleció ahora en enero.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Carol! Dios te bendiga! Mi nombre es Margarita y elevo a Dios la siguiente oración con todo el corazón: Amado Dios te suplicamos que con tu infinito amor cubras a la familia de la amiga fallecida de Carol Patricia Barillas, Padre mío por tu gran misericordia dales tu ayuda, tu consuelo, tu paz, llénalos de esperanza en tu gran amor, recógelos bajo tus alas, suple todas sus necesidades, y si aún no han recibido a Jesús en sus vidas, te ruego que ilumines su corazón con gran fe para que así sea, te lo pedimos en en bendito nombre de Jesús, Amén.

      Eliminar
    2. Gracias, Carol, por tu comentario y por compartirme sobre tu amiga. Qué situación tan difícil! Conocen al Señor? Eso es lo más importante. Y el mejor consuelo que pueden recibir. Si es así, la Palabra de Dios será mejor que cualquier artículo. Pero ya que me pides uno, se me ocurrió pensar en este:

      http://www.wendybelloblog.com/2014/04/cuando-los-dias-son-dificiles-y-el.html

      Muchas gracias por orar por la familia, Margarita.

      Bendiciones para ambas!

      Eliminar
    3. Gracias, ellos son católicos, lo mas doloroso para mi es que su historia es similar a la mía, mi mama murió cuando yo tenía 18 y su hija mayor tienen 19, deja también a su hermano de 15 y la menor de 11

      Eliminar
  2. Gracias es un excelente artículo, para dejar a un lado las pequeñas cosas que pueden arruinarnos el día, tendrá algún artículo que me recomiende para una familia que perdió recientemente a su madre, dejando hijos pequeños, es el caso de una amiga mía, que falleció ahora en enero.

    ResponderEliminar
  3. Hola Wendy muy bueno tu articulo qpones hoy, justo lo q creo q necesitaba leer para seguir adelante como dice su palabra, en Romanos 8:28 A los q aman Dios todas las cosas le ayudan a bien, aunque es muy dificll aceptar muchas cosas, a tu alrededor en tu iglesia, es tan amargo el sabor a quemado, pero en tu razonamiento no cabe, pero la verdad tienes razón, si uno tiene q escoger entre un nuevo sándwich o el quemado, yo tomare tb la desicion de comerme lo quemado y seguir adelante, tal vez Dios me esta usando para algo, gracias hermana.....hoy es un gran día A Dios sea la gloria bendiciones

    ResponderEliminar

Publicar un comentario