¿Estamos construyendo o derrumbando? {UMS, semana 2, y otra noticia}

¡Hola! Ya hoy es miércoles y antes de ver algo de lo que hemos estado estudiando esta semana quiero compartir contigo una noticia: ¡Una mujer sabia ya está disponible de manera impresa!; es decir que puedes tener tu copia en papel, para aquellas de ustedes que prefieren tomar el libro en sus manos, marcarlo, etc. Y aquellas que han estado esperando este formato para estudiarlo en grupo, ¡llegó el momento! Para adquirir una copia impresa, sigan este enlace. 

Bueno, esta semana hemos estado leyendo los capítulos 4 y quizá ya llegaste al 5. Hoy hablaremos un poco de algo que a veces hacemos y que derrumba la casa en lugar de construirla. (Esto es parte del capítulo 5.)


Lamentablemente muchas veces la destrucción de un hogar viene por nuestras propias manos. ¿Cómo? De muchas maneras, algunas más sutiles que otras. 
“Es mejor vivir solo en el desierto que con una esposa que se queja y busca pleitos.” (Proverbios 21:19)
Cuando tenemos un espíritu quejoso y buscapleitos estamos dando pie a que nuestro hogar se tambalee. Es muy difícil vivir en compañía de alguien que constantemente pelea o se queja. Por eso este proverbio dice que es mejor vivir solo que con alguien así. Tengo que confesar he sido culpable de esto en más de una ocasión. Y reconozco también que no es un cuadro lindo ni digno de ser observado.

Para empezar, Dios detesta la queja. Si te quedan dudas, haz una búsqueda de todas las veces que aparece la palabra queja en la Biblia y verás en cuántas ocasiones Dios se molestó con el pueblo de Israel por este asunto. Tú y yo muchas veces somos como ellos. La raíz de la queja en gran medida es la ingratitud. Pero Dios nos dice en su Palabra que el que le ofrece gratitud, le honra (Salmos 50:23). De modo que lo contrario también se cumple, cuando somos ingratas, deshonramos a Dios. ¡Dejemos de ser mujeres quejosas!

Nuestra actitud influye en gran manera en el resto de nuestra familia. Ya que por lo general pasamos más tiempo con nuestros hijos, ellos observarán nuestra conducta muy de cerca. Si ven en nosotras una persona que vive agradecida a Dios por sus bendiciones, ellos aprenderán ese estilo de vida. Si por el contrario ven en nosotras insatisfacción y queja constantes… ¿adivina en qué se convertirán cuando sean adultos? ¡Exacto! Nuestro ejemplo será mucho mejor que mil sermones.

Lo segundo, busquemos fomentar la paz, ¿Cómo? Empecemos por orar por nuestra familia cada día, cada uno de sus miembros. Seamos pródigas en dar palabras de aliento y cariño, en mostrar sonrisas y prestar atención. Si lo analizamos, cada una de estas cosas es un acto pequeño en sí, pero el resultado que produce es grande. Analicemos si realmente lo que busco con “mi pleito” es una solución o simplemente tener la razón. En el caso de eso último, aunque supuestamente ganemos, muy pocas veces nos sentiremos contentas porque el rastro que dejamos fue doloroso.

Vamos a conversar
  • ¿Cuál es el cimiento de tu hogar? Si no estás segura, lee Lucas 6:46-49 y analiza. 
  • ¿Ya memorizaste el versículo de la semana? ¿Has hecho algo en particular para edificar tu hogar en estos días?
  • ¿Si alguien fuera a "clasificarte" diría que eres una mujer gruñona y una mujer que busca la paz de su hogar?

Recuerda que puedes  comapartir tus opiniones y lo que has aprendido en la sección de Comentarios. También en la página de Facebbok. Y no olvidemos usar la etiqueta #unamujersabia.

Mañana jueves a las 8 de la noche, hora del este en los Estados Unidos, tendremos nuestro Jueves en Vivo en Facebook. ¡Ven y comparte con nosotras! 

¡Sigue adelante, mujer, que Dios tiene planes maravillosos para tu vida si decides escucharle y ponerle como fundamento!

Bendiciones,

Wendy 

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