Nuestra meta cotidiana {Una mujer sabia, conclusión}

¡Feliz lunes!

Me parece increíble que hayamos llegado ya al final del estudio de “Una mujer sabia”. Honestamente, las semanas se me fueron volando, ¿y a ti?

El deseo de mi corazón es que este estudio haya sido de bendición para tu vida y tu caminar con Dios. La experiencia de los “Jueves en vivo” fue realmente especial y doy gracias a Dios por haberme dado la oportunidad de interactuar con muchas lectoras que ahora, aunque no nos hemos visto en persona, ya siento como que nos conocemos un poco más.


Pero la búsqueda de la sabiduría, evidentemente, no termina aquí. Será un empeño diario, pero Dios nos ha prometido darnos sabiduría, si se lo pedimos; y también nos ha ordenado que pongamos en práctica lo que aprendamos de su Palabra. De modo que en gran medida depende de nosotros y nuestra disposición. Aunque ser una mujer sabia no es misión imposible, tampoco es algo que se logre de un día para otro.

Tendremos días en que seremos más sabias que otros. Es parte del proceso. No te martirices pensando que fracasaste porque quizá no fuiste sabia al hablar, o no escuchaste, o no fuiste de bendición para tu esposo, o le fallaste a una amiga. Mira mejor al fracaso como una oportunidad de aprendizaje, toma notas en tu mente (e incluso en tu diario si lo tienes) y pídele a Dios que te ayude para vencer la próxima vez. El enemigo tratará de mantenerte en un estado de culpa, haciéndote creer que nunca podrás ser esa mujer sabia que anhelas, ¡no le creas! Él es un mentiroso por excelencia. Tú y yo podemos perder una batalla, pero la guerra Jesús ya la ganó. En esa verdad tenemos que vivir confiadas y levantarnos cada día con el deseo de agradar a Dios, buscar su dirección y esforzarnos para alcanzar la meta que él nos ha puesto. Y parte de esa meta es llegar a ser mujeres sabias.

Ahora, al terminar de leer el libro, ¡me encantaría escuchar tus comentarios! Puedes dejar tu opinión en amazon ¡Te lo agradezco mucho! Y si todavía no tienes el libro, sigue este enlace para adquirir tu copia.

Si decides estudiarlo en grupo con amigas, en tu iglesia, no dejes de contarme y mandarme fotos. ¡Será de mucha alegría!

Por esta semana me voy a tomar un pequeño descanso y no publicaré más en el blog. Siempre compartiré algo en las redes así que de algún modo seguimos conectadas.

Muchas gracias por haber sido parte de esta trayectoria. ¡Espero que podamos repetirla! Entre tanto, que Dios te bendiga mujer, y sigue adelante.

¡Escuchen cuando la Sabiduría llama! ¡Oigan cuando el entendimiento alza su voz!»Y ahora, hijos míos, escúchenme,pues todos los que siguen mis caminos son felices.Escuchen mi instrucción y sean sabios;no la pasen por alto.¡Alegres son los que me escuchan,y están atentos a mis puertas día tras día,y me esperan afuera de mi casa!Pues todo el que me encuentra, halla la viday recibe el favor del Señor.Proverbios 8:1, 32-35

Hasta el próximo lunes,

Wendy

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