Lo que pasa cuando sueñas para Dios

Cuando hace unos años Dios me puso el desafío de dejar lo conocido para lanzarme a lo desconocido, dudé. No sabía adónde me estaba llevando ni qué planes tenía. Y eso me asustaba. Empezar un blog, enseñar la Palabra a otra mujeres, ¿yo?

Pero cuando nos lanzamos con Dios siempre estamos seguras.


Los sueños muchas veces empiezan primero en su corazón y nuestro “sí” hace que cobren vida. Eso ha sido este blog, y las conferencias, y luego “Una mujer sabia”, el libro.

Como todas las demás cosas de la vida, el tiempo de crecimiento es necesario y no se puede obviar pues de hacerlo, no estaremos preparadas realmente para la etapa siguiente. Poco a poco él me ha ido dando lecciones, mostrando el próximo paso, cerrando puertas, abriendo puertas. Incluso trayendo nuevas amistades para ser parte de esta trayectoria.

El sábado pasado tuve la oportunidad de llevar una conferencia basada en el libro a un grupo grande de mujeres en la ciudad de Miami. Al finalizar la sesión de conferencias el libro estuvo a la venta y pude firmarlo para las lectoras. Todavía me parece increíble… ¡Dios hace cosas que jamás pudiéramos ni siquiera soñar!


Pero lo más grande de todo es cuando ves que el toma algo pequeño, humano, lleno de defectos y debilidades y lo usa para transformar vidas.

De eso se tratan los sueños de Dios. No de hacernos grandes sino de hacer grande su nombre. De tomar lo poco de lo humano y usarlo para propósitos divinos… De mostrar a sus hijos que su diseño para la vida es extraordinario, si tan solo le creemos y obedecemos. 

Dios puso sueños en el corazón de José. Hubo incomprensiones. Demoras. Sufrimientos. Pero los sueños eran de Dios, él los hizo crecer, y los convirtió en realidad. José hizo su parte, se mantuvo fiel, trabajó, creyó.

¿Qué sueños ha puesto Dios en ti? Eso solo Dios y tú lo saben pero hoy quiero animarte, ponte en sus manos, lánzate.  Y luego contempla asombrada todo lo que él hará para hacer reales esos sueños. 

Quizá no pase de la noche a la mañana, tal vez en el camino haya tropiezos, desafíos. Persevera. Sé parte de la historia que Dios continúa escribiendo. No te afanes por los detalles, el cómo, el cuándo, deja todo eso en manos de él, a fin de cuentas ¡es su sueño! Tú y yo no somos las protagonistas, somos parte del elenco de Dios. ¡Pero qué gran privilegio!


Te desafío, toma un tiempo hoy o cuando puedas próximamente y quédate a solas con Dios. Ora y pídele que te muestre qué sueños tiene para tu vida que quizá tú has estado ignorando o posponiendo. Tal vez te tome varios días, pero Dios responderá porque él promete que le encontraremos si le buscamos. Anota lo que entiendas que él te está diciendo. ¡Y luego sueña! Escribe tus sueños para Dios y ponte en sus manos. Recuerda, no son tus sueños ni mis sueños, son los de él. Y son esos lo que en verdad debemos hacer realidad.   

Bendiciones en tu semana,


 Wendy

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Comentarios

  1. Que hermoso es Dios, no me deja de sorprender ni un día. Lo único que quiere es que el me guíe y lo buscará para que me diga que sueños tiene para mi vida, en que le podre ayudar.
    Bendiciones hermana Wendy !!!

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  2. De eso se tratan los sueños de Dios. No de hacernos grandes sino de hacer grande su nombre. De tomar lo poco de lo humano y usarlo para propósitos divinos… De mostrar a sus hijos que su diseño para la vida es extraordinario, si tan solo le creemos y obedecemos.

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  3. ¡Totalmente inspirador y recordatorio de todo aquello con lo que una vez Dios acarició el corazón! Muchas bendiciones y que el Señor te siga usando en gran manera. Esther H.C.

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