miércoles, 16 de diciembre de 2015

La mujer sabia y sus amigas

La mayoría de las mujeres disfrutamos tener amigas, nos gusta compartir con ellas, hacer cosas divertidas juntas, las necesitamos. Sin embargo, tenemos que aprender a ser sabias a la hora de escoger nuestras amigas. Y una vez más, el libro de Proverbios nos va a ayudar. 

Lo primero, si quieres tener buenas amigas, sé tú una amiga excelente.  
Lo segundo, escoge bien. Muchas veces nos apresuramos a concederle el título de “amiga” a una compañera de escuela o de trabajo a quien conocemos solo en ese contexto. Tener amigos verdaderos toma tiempo, años. Las amistades reales se forjan al vivir experiencias, pasar juntos momentos buenos y sobre todo malos, tener altas y bajas.
Una hija de Dios necesita entender esta verdad: puedes tener muchas amistades pero tus amigas del alma tienen que ser hijas de tu mismo Padre. ¿Por qué soy tan categórica? Porque 2 Corintios 6:14-15 aplica a todo, no solo al matrimonio. ¿Estoy diciendo que no puedes tener amistades que no sean cristianas? ¡Claro que no! Pero una amiga, alguien a quien puedas ir a contarle tus luchas, dudas, problemas, tiene que ser alguien que pueda darte un consejo de la Palabra de Dios, que pueda orar contigo, que te anime cuando tu fe flaquee, que te inspire a vivir la vida como Dios la diseñó. ¿Me entiendes? Tenemos un llamado a ganar almas pero eso es una cosa y otra muy diferente nuestras relaciones más íntimas. Mira el modelo de Jesús y entenderás lo que digo.
¿Quiero eso decir que tus amigas cristianas serán perfectas? ¡No! Pero tú y yo tampoco lo somos.  Tendremos muchas oportunidades para crecer, para mostrarnos unas a otras amor y perdón y juntas aprender a ser mujeres sabias, conformes al corazón de Dios.
Algunos pasajes sobre escoger los amigos:
Hay quienes parecen amigos pero se destruyen unos a otros; el amigo verdadero se mantiene más leal que un hermano. (Proverbos 18:24, NTV)
No te hagas amigo de la gente irritable, ni te juntes con los que pierden los estribos con facilidad. (Proverbos 22:24, NTV)
Como el hierro se afila con hierro, así un amigo se afila con su amigo. (Proverbos 27:17, NTV)
Camina con sabios y te harás sabio; júntate con necios y te meterás en dificultades.(Proverbos 13:20, NTV)
Sé que quizá estás leyendo esto y te sientes sola, tal vez anhelas una amiga así. ¿Sabes qué? Pídesela a Dios. Él es tu Padre celestial que sabe todo lo que necesitas y te dice que puedes pedirle cualquier cosa. Y claro, haz tu parte. Busca acercarte a las hermanas de tu congregación y estoy segura de que poco a poco irás descubriendo que sí es posible tener una buena amiga.
Una mujer sabia decide ser una amiga excelente y sabe escoger sus amigas. ¡Seamos como ella!
{Este artículo forma parte del libro "Una mujer sabia", y uno de sus capítulos está dedicado a la amistad. ¿Quieres adquirir una copia? Haz clic aquí.}
Bendiciones,
Wendy 

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1 comentario :

  1. Muy buena reflexión, y muy cierto! Hay veces que aprendemos esta verdad a porrazos, pero debemos aprender a rodearnos de mujeres sabias, que aman y buscan al Señor con todo su corazón. Si queremos establecer amistades fundadas en el amor de Dios, debemos relacionarnos con personas que poseen el amor de Dios en su corazón.
    Hoy gracias Dios, puedo considerar a cada una de mis amigas como un regalo de parte de Él.
    Gracias!!
    https://mimomentopeachy.wordpress.com/

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