Mujer organizada... por fuera {en la cocina}

Cuando decidí comenzar la serie “Mujer organizada: por dentro y por fuera”, lo hice sobre todo porque quería compartir contigo lo que Dios está haciendo conmigo. Como ya sabes, este es mi año de “prioridad”. Cada día le pido al Señor que lleve mi atención a lo que realmente encabeza su lista. También le pedí que me ayude a aprovechar bien las horas del día que tengo a mi disposición y saber que no las estoy malgastando.


Como mujer, administradora del hogar en el mejor de sentido de la frase, quiero que nuestra casa sea un lugar agradable, acogedor. No sé a ti pero a mí el desorden me pone un poco estresada y además he visto que el desorden me hace perder tiempo cuando no encuentro algo. Así que parte de la serie que compartiré contigo será mi propia jornada poniendo más orden en mi casa. Espero que estas sugerencias y experiencias también te ayuden a ti, sobre todo si has decidido ser una mujer organizada, o al menos intentarlo. Recuerda, no andamos en busca de perfección ni de una casa de revistas. Queremos un lugar real, donde haya vida, pero eso y el orden no tienen por qué contradecirse.

Así que ayer comencé por la cocina porque es uno de los lugares donde más tiempo pasamos, ¿verdad? En mi casa todo el mundo termina en la cocina. Allí conversamos, nos reímos, probamos sabores, recordamos vivencias, y mucho más. ¿Te sucede igual?

En mi cocina yo tengo una pequeña alacena, acá en los E.U. les conocen por “pantry”. No sé si tienes algo así para guardar víveres pero si no, no importa, los principios aplican para cualquier tipo de espacio que dediques a este fin. En este lugar yo guardo todo lo que uso constantemente en cuanto a latas, pastas, arroz, cereales, galletas, frijoles, aceites, vinagre, etc. Así que para organizar la alacena, aquí tienes algunas ideas:
  • Saca todo lo que tengas guardado y limpia los estantes.
  • Revisa las fechas de caducidad y elimina lo que ya esté vencido.
  • Agrupa los artículos por categoría para que sea más fácil encontrarlos: pastas, latería, cereales, salsas, etc.
  • Cuando los guardes, trata de poner las etiquetas de frente para que las veas cuando estés buscando algo.
  • Pon en los estantes más altos lo que menos utilices y en los más bajos lo de uso cotidiano.
  • Si usas envases o recipientes, asegúrate de que tengan tapas que cierren bien y cuando se vacíen, lávalos antes de llenarlos de nuevo, sobre todo si vas a cambiar lo que echas en ellos o si has guardado algo durante mucho tiempo allí.
  • Elimina de este espacio todo lo que no pertenezca.

Ahora es el momento perfecto para determinar qué necesitas comprar y así ayudarte cuando vayas al mercado a no comprar de más ni regresar a la casa para luego recordar que lo más importante, ¡no lo compraste! ¡Me ha pasado!

Tener una alacena ordenada no solo es agradable a la vista y facilita el trabajo en la cocina sino que nos ayuda a no malgastar el dinero en el mercado ni tampoco derrochar dejando que las cosas se nos echen a perder.

Extra: ¿Quieres ahorrar un poco más esta próxima semana? Decide elaborar un menú en base a lo que tienes en la alacena y el refrigerador. ¡Sé creativa! Ahora con el internet los libros de cocina están a solo un clic. Verás que se te ocurrirán ideas buenísimas y tu presupuesto se estira un poquito más.

En cuanto a los armarios o aparadores, también ya ordené una parte. ¿Qué principios podemos seguir?

  • Si tienes algo allí que nos has usado en años, no lo vas a usar. Te lo garantizo. Sé que a veces constituye un recuerdo de familia. Tendrás que decidir qué hacer. 
  • Si está en buenas condiciones, quizá lo puedes regalar a alguien que lo necesite más o donarlo a alguna organización o iglesia. También puedes hacerlo parte de una venta de garaje.
  • Si no está en buenas condiciones, ¿para qué guardarlo?
  • Si no es de cocina, y el espacio lo permite, muévelo a otro lugar.
  • Si tienes más vasos, platos, envases, etc., de los que un batallón del ejército pueda necesitar, elimina usando alguna de las ideas anteriores. ¡Están ocupando un espacio innecesario!
Extra: Usa tu vajilla linda más a menudo. La vida es más corta de lo que pensamos y es bueno disfrutar estas cosas con nuestra propia familia y hacer de lo cotidiano algo especial.

Espero que estas ideas sencillas te sirvan como punto de partida. Según lo que he leído en los comentarios, ¡hay un gran deseo de ser más organizadas! Pero un deseo, sin un plan, es solo un sueño. Te animo a que empieces lo más pronto posible. Si el tiempo no lo permite, escoge al menos un armario por semana, comienza por ahí. ¡Y muestra las fotos!  ¿Tienes otras ideas? ¡Comparte con nosotras!  

¡A organizar se ha dicho!

Bendiciones,

Wendy 

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Comentarios

  1. Buen punto para comenzar!...de hecho, antes de tu sugerencia, es donde quería empezar...es un reto porque vivo en un apartamento pequeño donde el espacio para almacenar es muy limitado pero manos a la obra!...espero la ideas de otras para adaptarlas a mi "microespacio"
    ..Bendiciones mil Wendy!

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    1. Sí, los espacios pequeños hacen todo un poco más "desafiante". :-) Bendiciones en tu proyecto!

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  2. Buen día Wendy. Para la gloria de Dios yo también empecé por otros espacios, pero empecé y he aplicado la sugerencia de que lo que lleva guardado un año con seguridad no se va a usar. Muchas gracias Wendy la estrategia esta súper. Que Dios te bendiga.

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  3. Me encanta el tema,cuando todo esta organizado todo fluye mejor, se ve hermoso y se siente muy bien por dentro y por fuera :) Gracias por las sugerencias.

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  4. Wendy, gracias...excelente tema, es verdad lo que tu dices que el desorden me hace perder tiempo cuando no encuentro algo....por eso me fascina el tema!

    Eres una bendición Wendy!!

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