De decepciones y monumentos de gracia

Decepciones. Todos las sufrimos. También las causamos. A todo nos afectan. Pero tres en una semana me parecía mucho… demasiado. Las emociones todas mezcladas. Enojo. Frustración. Tristeza. Y todas luchando por abrirse paso y salir gritando. Cada una más fuerte que la otra.

Jesús, dame tu perspectiva porque si no, sé que puedo terminar mal. Sé que puedo empañar mi corazón.


Quizá tú también has estado ahí. O estás ahora mismo.

¿Qué hacemos con las decepciones? ¿Cómo las procesamos? 

De nada vale esconderlas o tratar de disfrazarlas porque en algún momento sacarán las narices. Podemos conversarlas y eso suele mejorarnos. Es necesario si hay seres queridos involucrados. Pero no es suficiente. A veces el dolor de la decepción sigue ahí. En ocasiones yo las escribo, como ya seguro te diste cuenta. Me ayuda. Pero tampoco es suficiente.

¿Sabes lo único que ha sido suficiente para mí? Procesarlas con Jesús. Sí, pedirle su perspectiva. No quiero que suene simplista. Pero esa fórmula es lo único que ha funcionado con esta hija de Dios que cada día necesita más de su gracia para poder vivir y ganar las batallas. Incluso la de las decepciones.

Y fue justo así, tratando de procesar con Jesús las decepciones de mi semana, que él me lo hizo ver: gracia, tienes que otorgar gracia… como yo te la doy a ti. ¡Y sí que me la otorga!

GRACIA. Favor inmerecido. Del griego Charis.

"La ley de Dios fue entregada para que toda la gente se diera cuenta de la magnitud de su pecado, pero mientras más pecaba la gente, más abundaba la gracia maravillosa de Dios". (Romanos 5:20)

Es contradictorio. No debiera ser proporcional, pero lo es. Desafiando toda ley matemática, hay una proporción directa. Mientras más pecado hay en nosotros, más abunda la gracia de Dios.

Y él nos pide que hagamos lo mismo.


Pero nos cuesta, nos cuesta mucho… queremos aferrarnos a la decepción, al dolor, al derecho de sentirnos enojadas y frustradas. ¿Cierto?

Es que la gracia tiene que ir revestida de perdón. Es algo intrínseco. No existe manera de conceder gracia sin perdonar.

Lo sé, hay dolores más profundos que otros. Hay decepciones que hieren donde nadie puede ver ni llegar. Pero Dios sí. Su amor y su gracia alcanzan hasta los lugares recónditos del corazón. Y nos sanan. Para que luego nosotros podamos hacer lo mismo con otros.

¿Sabes? No hay garantías. Las decepciones volverán. Quizá con otro nombre, en circunstancias distintas. Pero volverán porque somos imperfectas y vivimos en un mundo teñido de pecado.

Cuando vuelvas a chocar con ellas, cuando vuelva yo a chocar con ellas, quiero procesarlas con Jesús. Pedirle su perspectiva. Recordar que soy un resultado de su gracia.

Las decepciones. Todos las causamos. Todos las sufrimos. Todos tenemos la oportunidad de convertirlas en monumentos de gracia.

Wendy

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Comentarios

  1. Hola wendy ...muchas bendiciones!!! Precisamente estoy pasando por un momento de decepción ..y mis pensamientos luchaban contra lo q Dios me enseña ...se lo comparti a mi esposo y me alento muchísimo y esta publicación me confirma ...el espiritu santo amonesta y siempre pone las personad esencialez ...gracias por tu gran aporte y ayud desde la distancia Dios td bendiga un monton y me gustaria q me enviaras tus libros por correo ..(los q aparecen en el link de recursos gratis) mi mail es fabiolanpj@gmail.com ...

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  2. no se que decir mi corazón enmudeció de dolor

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  3. sólo me queda aplicar...es difìcil pero con Dios todo se puede...gracias Wendy un abrazo lleno de bendiciones.

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  4. Muchas gracias Wendy vayamos a los pies de Jesús, busquemos su perspectiva para que nos guíe con Su Espíritu Santo

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  5. Maravilloso hna como lo explicas, palabras con sabiduría y amor del Señor ...gracias x dejarte usar x el Señor para bendecirnos!

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  6. Gracias Wendy.. a veces pierdo de vista cuanto decepciono a las personas que amo o que están a mi alrededor y prefiero quedarme con mi propia decepción acerca de los demás.... soy muy egoísta. Pero este artículo me ayuda a recordar que puedo hacer de un tiempo de desilusión un MONUMENTO DE GRACIA, todo a través del perdón y la aceptación... Dios te re bendiga y nuevamente gracias por compartir!!!!

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