¡Adiós 2016!

Parece increíble que este sea el último artículo de 2016. No sé para ti, pero para mí el año ha pasado muy rápido. En menos de 48 horas estaremos frente a una nueva serie de 12 meses.

Si miramos al mundo en que vivimos, 2016 fue un año difícil, con mucho dolor, tristeza, tragedias. Pero no voy a hacer un inventario de las cosas que nos recuerdan que vivimos en un mundo caído. No, hoy quiero invitarte a hacer un inventario de otro tipo de cosas como lecciones aprendidas, verdades que no cambian.



¿Qué no cambia? Dios, en primer lugar. Él sigue siendo el mismo ayer, hoy y por siempre. Por consiguiente, su amor no cambia, su fidelidad no cambia. Tampoco lo hacen su gracia o su misericordia. Ni sus promesas.

¿Qué debe haber cambiado? Nosotros. Cada año debiera ser una especie de curso de doce meses, donde vencemos alguna materia en la escuela de la fe y la transformación. Para mí 2016 tuvo su propia dosis de desafíos, y cada uno de ellos me recuerda que somos una obra en progreso en manos de un artesano que sigue trabajando porque como buen artista, quiere que sea perfecta.

Cada año es un proceso, algo que debe llevar a un cambio. ¿Por qué? Porque la vida cristiana es ir de gloria en gloria. En ese proceso siempre descubro cuánto necesito de la mano transformadora de Dios. Ese proceso me muestra dónde tengo que crecer. Y lo mismo sucede con cada uno de nosotros (2 Corintios 3:18).

Al terminar 2016 veo algunas cosas de las que tuve que despedirme. No siempre es fácil, algunas son más dolorosas que otras, pero igual son parte del proceso, y Dios es como un jardinero que va podando sus plantas para que crezcan con más vigor y quita las ramas muertas o las que impiden el desarrollo. Así que, si tú también pasaste por ese otro proceso, míralo como una etapa y no como el final.

Los años también son como los libros, terminan ciertos capítulos y se escriben otros nuevos. Si dejamos que sea Dios quien narre nuestra historia, ten por seguro que los capítulos terminados están mejor así. Y considera también que a veces los cuentos tienen un final abierto, no sabemos qué pasará después… hasta que el autor decide escribir una segunda parte. Si es así como te sientes, confía en que el Autor todavía está trabajando.

Doy gracias a Dios por 2016, porque me permitió vivirlo y por cada una de las experiencias. ¡Y me emociona mucho 2017 porque un nuevo año es como un regalo envuelto en una caja hermosa que no sabemos qué contiene! Amiga lectora, abre el regalo con esperanza, con expectación, con la decisión de tomar cada una de las cosas que vengan como un regalo del Padre, sea lo que sea. Cada regalo será diferente porque él sabe lo que necesitamos, cuándo y cómo. Decide que no olvidarás las lecciones de 2016 sino que las convertirás en parte del arsenal que necesitas para vivir cada día con más sabiduría. Decidamos también vivir 2017 con pasión, con entrega, con el deseo de darle la gloria a Dios y de rendirnos para que cumpla en nosotros sus propósitos.

¿Sabes? La felicidad real no está en que todos nuestros sueños se hagan realidad sino en decidir ser felices en nuestras propias circunstancias, recordando que no son las circunstancias las que determinan nuestra actitud sino al revés… 2016 me sirvió para poner esa verdad en práctica en más de una ocasión. A veces lo logré, otras no tanto. Pero, recuerda, no se trata de perfección, sino de aprender en el proceso.

No voy a escribir aquí la próxima semana. Quiero dedicarla por entero a mi familia, y a meditar en los planes para 2017. ¡Ya te contaré! Por lo pronto, si quieres conocer algunos, visita la página Eventos en este blog.

Así que, mi querida lectora, gracias por haberme acompañado en 2016 y haber compartido parte de los capítulos de mi vida. Oro para que 2017 sea para ti un año de grandes victorias en Cristo y que juntas podamos abrir el regalo de la vida, y hacerlo como Dios lo diseñó.


¡Feliz año nuevo! 

Wendy

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Comentarios

  1. Feliz Año 2017 Wendy Bello
    agradecida por cada capitulo que justo
    en 2016 la empecé a seguir.
    un abrazo desde Chiapas México.

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  2. Mil gracias Wendy por sernos parte de este año y espero con expectativas Dios hará grandes proezas a cada mujer para el 2017. Feliz año Dios le siga llenando de sabiduria y paz a su vida. Bendiciones

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