lunes, 21 de agosto de 2017

De vuelta a la escuela, ¡oremos por nuestros hijos!

Los últimos días del verano siempre me ponen un poco melancólica. Y no es por cuestiones climáticas, no es que me entristezca la llegada del invierno porque en realidad, donde yo vivo el invierno ya casi es un fenómeno atmosférico y no una estación. 

No, lo que pasa es que mis hijos regresan a la escuela y se nos terminan los días lentos, sin tener que andar corriendo de un lado a otro, sin presiones. Se nos terminan los días de desayunos tarde y almuerzos juntos.  La vida regresa a la rutina del curso escolar.


Sí, es verdad, ahora quizá no tenga tantas interrupciones mientras escribo o trabajo, pero aun así los  extraño. No sé si te pase lo mismo a ti.

La realidad es que la vida es así, un ciclo, y tenemos siempre que disfrutar cada etapa. Y por eso hoy quiero compartir contigo cinco verdades que debemos afirmar en nuestras mentes, y cinco pasajes bíblicos relacionados con ellas y con los que podemos orar ahora que nuestros hijos regresan a la escuela, al menos acá en los Estados Unidos; pero igual son útiles en cualquier momento del año. 

1. No somos omnipresentes, no podemos estar todo el tiempo en el mismo lugar que nuestros hijos, pero Dios sí. Tenemos que descansar en esa verdad y no angustiarnos porque no están bajo nuestras alas. 
"En efecto, el que cuida a Israel nunca duerme ni se adormece" (Salmos 121:4).
2. No podemos controlar todo lo que sucede alrededor de ellos cuando estén fuera de casa, pero podemos confiar en que Dios, quien les ama mucho más que nosotras mismas, estará a su lado
¡Todos los que temen al Señor, confíen en el Señor! Él es su ayudador y su escudo. (Salmos 115:11). 
3. Hagamos tiempo para orar por ellos y con ellos. Oremos también por sus escuelas, sus maestros, sus compañeros de clase. Si todas las madres temerosas de Dios hacemos alianza en orar así, te aseguro que veremos un cambio en el ambiente escolar. 
"La oración ferviente de una persona justa tiene mucho poder y da resultados maravillosos" (Santiago 5:16b).
 4. A medida que nuestros hijos crecen, irán tomando decisiones por sí mismos. Es un proceso natural. Oremos para que tomen decisiones sabias. 
"¡Pues el Señor concede sabiduría! De su boca provienen el saber y el entendimiento." (Proverbios 2:6).
5. En un mundo tan egoísta y narcisista, es crucial que les enseñemos a obedecer a Dios y glorificarle con sus vidas, en todo lo que hagan. Que sepan que están aquí con un propósito mucho mayor que lo que puedan soñar jamás. Y ese propósito es dar alabanza y gloria al nombre de Jesús.
"Señor, mostramos nuestra confianza en ti al obedecer tus leyes; el deseo de nuestro corazón es glorificar tu nombre" (Isaías 26:8).
Cada curso escolar se presenta con nuevos retos, nuevas oportunidades. Tú yo solo podemos ver lo que sucede en el minuto que estamos viviendo, pero Dios ya sabe qué va a suceder cada día de este nuevo año, confiemos en él y busquemos su dirección. 

Como madres muchas veces nos vemos en encrucijadas y no estamos seguras de qué camino tomar. Vuelvo a una de mis palabras favoritas: sabiduría. Pidamos a  Dios sabiduría y él nos la dará. No tenemos que enfrentarnos a esta batalla solas, Jesús nos promete su ayuda y compañía.

Bendiciones para ti y tu familia,

Wendy

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