Entradas

Porque se acerca la Navidad

Imagen
Entre los recuerdos que más atesoro en mi corazón están las navidades de mi niñez. A pesar de haber crecido en un país donde apenas se celebraban y donde los adornos, villancicos y la palabra misma eran “rezagos del pasado”, en mi familia la Navidad siempre ocupó un lugar importante.



Mi abuelo se las agenciaba para conseguir siempre una rama de pino. Sí, porque en nuestro clima no teníamos los preciosos abetos que vemos aquí en Norteamérica o en otros lugares. Pero igual él buscaba una rama de pino para poner el árbol de Navidad. Niña al fin, me fascinaba abrir las cajas donde mi abuela guardaba con mucho cuidado los adornos. Eran de cristal, un tanto ya manchados por los años… ¡databan de la década del ‘50! En su tocadiscos ella ponía los discos de vinil con los himnos y canciones tradicionales mientras decorábamos la casa. ¡Qué alegría! Incluso en medio de las escaseces, mi abuela y mi mamá siempre procuraban que hubiera regalos en el árbol. Y en nuestra iglesia los programas navideñ…

Hoy quiero dar gracias por...

Imagen
Cuando comenzó 2019, como cada año, elegí un versículo bíblico que fuera algo así como el enfoque para estos 12 meses. Tal vez lo conozcas de memoria:
«Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios» (Salmos 103:2).

Por alguna razón cuando lo leemos, solemos asociar la palabra beneficios solo con aquellas cosas que a nuestros ojos humanos parecen «buenas», es decir, agradables, placenteras, y todo lo que se adapte a esa descripción. Sin embargo, en los planes de Dios los beneficios no siempre se ajustan a esa idea. Tal vez no nos guste tanto, pero el sufrimiento es uno de los beneficios que el Señor nos regala. ¿Cómo es posible? Bueno, la misma Biblia nos responde con la pluma de Santiago y también con la de Pedro. Las pruebas y aflicciones redundan en bendición, en beneficio, porque purifican nuestra fe, nos ejercitan en la paciencia… tienen la virtud de esculpir en nosotros cada vez más la imagen de Cristo.
Esta semana, al acercarse el Día de Acción de Gracias aqu…

¿Soy una mujer agradecida?

Imagen
Siempre me han gustado los buenos modales, la cortesía ¡y la gente cortés! Creo que es uno de esos valores que se están borrando, lamentablemente. Parte de la cortesía es dar gracias a las personas por abrirnos una puerta, hacernos un favor, entregarnos un regalo, cedernos el paso, etc. Ese es un ángulo de la gratitud, pero en realidad, gratitud es mucho más que un acto de cortesía o de buenos modales.  La gratitud es un tema del corazón.  Hace ya unos años que Dios hizo una revolución de gratitud en mi vida. Déjame contarte. Nunca me resultó difícil practicar el dar gracias como algo social y cortés. Mis padres y abuelos me lo inculcaron desde muy pequeña. Sin embargo, no vivía con un corazón agradecido. ¡Esa es la gran diferencia! El Señor usó un libro para revelarme mi carencia, mi pecado al no vivir agradecida. ¡Y me llevó por todo un recorrido en la Biblia relacionado con el tema! Me hizo «descubrir» qué importante es para Él la gratitud de su pueblo y lo que realmente significa v…

¿Qué quiere Dios de mí?

Imagen
A menudo resulta más fácil pensar en todo lo que queremos de Dios para nuestras necesidades. Y también nos resulta más fácil pensar en lo que pudiéramos darle con nuestro servicio, uso de los dones y talentos que nos ha regalado. Sin embargo, hoy quiero invitarte a reflexionar en una pregunta diferente, ¿qué quiere Dios de mí, de ti? Aunque no pueda escuchar las respuestas de cada lectora que recorra con sus ojos este artículo, sé que serán varias; algunas similares, otras diferentes. De modo que la mejor manera de responder a esta pregunta es yendo a la fuente de las respuestas cuando de Dios se trata: la Biblia. 

Hace unos días leía Efesios, uno de mis libros favoritos en toda la Escritura, y fue allí donde encontré la respuesta en la me quiero enfocar hoy. Lee conmigo Efesios 1:4.
“Incluso antes de haber hecho el mundo, Dios nos amó y nos eligió en Cristo para que seamos santos e intachables a sus ojos”.
Es fascinante saber que antes de haber hecho el mundo, ya Dios nos amaba. Las qu…