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Preguntas: ¿Por qué Dios no me escucha?

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Alguien me preguntó hace un tiempo, ¿por qué Dios no me escucha en este asunto en particular? Según lo que me contó, en su vida Dios ha respondido de diversas maneras, pero no en este caso. ¿Te identificas?
Bueno, hablemos del tema. ¿Será realmente que Dios no responde? No hay mejor manera de buscar las respuestas que en la propia Biblia, porque de nada vale lo que nosotros pensemos sobre Dios si no está basado en lo que Él dice de sí mismo.

“Clama a mí, y yo te responderé…”, así comienza Jeremías 33:3.
“Luego llámame cuando tengas problemas, y yo te rescataré, y tú me darás la gloria” (Salmos 50:15).
“El Señor dice: ‘Rescataré a los que me aman; protegeré a los que confían en mi nombre. Cuando me llamen, yo les responderé; estaré con ellos en medio de las dificultades…’” (Salmos 91:14-15a).
Pudiéramos citar muchos otros pasajes, pero creo que estos tres afirman algo claro sobre Dios: Él dice que nos escucha cuando oramos, ¿cierto? Dios no es selectivo en lo que escucha, ni se le escapan c…

El final que en realidad fue un principio

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En muchos lugares hoy se celebra el llamado Viernes Santo. En mi rincón de la ciudad el cielo está gris y llueve. La mañana mucho más oscura que de costumbre. ¡Cuánto mayor debe haber sido la oscuridad de aquel viernes cuando el Hijo de Dios exclamó desde su cruz: “Consumado es”! Por eso el título de este artículo, lo que parecía el final de la historia fue en realidad el gran comienzo.


Isaías 53, una de las más grandes profecías mesiánicas, dice en el versículo 11: “Y a causa de lo que sufriómi siervo justo hará posibleque muchos sean contados entre los justos,  porque él cargará con todos los pecados de ellos.”
Su aparente final fue nuestro definitivo principio. La cruz puso punto fin a nuestra vida de esclavitud. La cruz marcó el inicio de la libertad. La cruz nos quitó el veredicto de culpabilidad que por siglos cargamos y nos estampó en letras rojas y grandes, letras de sangre, el mejor sello de todos: PERDONADOS. La cruz hizo que nunca más fuera necesario ofrecer sacrificios para…

¿Adoración con condiciones?

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¿Cómo viviríamos nosotros si supiéramos que es nuestra última semana en este hermoso planeta azul al que llamamos Tierra? No importa cuánto avance la ciencia, los médicos pueden dar un pronóstico de vida, pero nada más. Solo Dios sabe la medida de nuestros días. Pero Jesús sí supo que aquella sería su última semana. Una semana que viviría con una mezcla de agonía, propósito, obediencia y amor.

Más de dos mil años después, ahora estamos viviendo esa misma semana en nuestro calendario. Y fue un domingo como el que pasó que el Salvador entró por fin a Jerusalén para cumplir con la misión que lo había traído del cielo perfecto al planeta caído. La voz se corrió por la ciudad y la gente salió a recibir a aquel de quien se decía que hacía milagros tales que hasta resucitaba muertos. Emocionados, esto fue lo que hicieron:
…tomaron ramas de palmera y salieron al camino para recibirlo. Gritaban: «¡Alabado sea Dios! ¡Bendiciones al que viene en el nombre del Señor! ¡Viva el Rey de Israel!». (Juan…

Para ti, que estás a punto de entregarle tu corazón, y mucho más

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Hoy escribo para ti, que quizá todavía no llegas a los 20, o ya los pasaste, o tienes una hija de esa edad, una sobrina, una amiga, escribo lo que le diría a mi propia hija si estuviera ya ahí. Y todo empezó porque estaba en una tienda y la canción que estaban poniendo me dejó perpleja. Decía así: 

"Yo no quiero que me des tu amor ni una seria relación,
yo no quiero robarte el corazón… tan solo quiero tu calor.
Cuando brille el sol te recordaré si no estás aquí.
Cuando brille el sol olvídate de mí..."



Quizá la has escuchado… a lo mejor hasta la has cantado manejando o en la ducha, ¡quién sabe! Pero quiero pedirte que leas detenidamente lo que dice y luego te hagas una pregunta, con toda honestidad. 
¿Realmente quieres un hombre así, que no te dé una relación seria y que al otro día te diga que te olvides de él, que en realidad no quiere tu amor, tan solo tu calor? 
Yo también tuve tu edad, ¿sabes? Y también escuché canciones parecidas, las canté y en ocasiones ¡hasta me las creí! P…