Entradas

El descanso que tanto anhelamos

Imagen
La semana pasada compartí algo que habló a mi vida mientras leía el tan conocido Salmo 23, y comenté que tal vez sería buena idea explorarlo completo. ¡Pues me animé a hacerlo! En ese primer artículo hablamos del versículo 1 y hoy hablaremos del versículo 2, porque creo que todas anhelamos un lugar de descanso. “En verdes prados me deja descansar; me conduce junto a arroyos tranquilos” (Salmos 23:2, NTV).
Cuando David escribió este salmo lo hizo desde su corazón de pastor, alguien que conoce muy bien el valor que tiene para la oveja un prado verde y fresco. Es sinónimo de alimento y descanso. Es llegar al lugar donde se renuevan las fuerzas.
Si leíste el artículo de la semana pasada seguro recordarás que Jesús se llamó a sí mismo “el buen pastor”; por tanto, como todo buen pastor, él cuida de sus ovejas y las lleva al mejor lugar, al lugar de reposo. ¿Y sabes a qué lugar nos lleva? ¡A sí mismo! El Buen Pastor nos dice: «Vengan a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, …

¿Tengo lo que necesito?

Imagen
Sigo recorriendo la Biblia en un año y he llegado al libro de los Salmos; como dirían algunos, mucha tela por donde cortar. Pero hoy quiero detenerme en un solo versículo, el que da inicio a uno de los salmos más conocidos y repetidos, el número 23.
Cuando lo aprendí, hace ya varios años, lo aprendí en Reina Valera 1960: «Jehová es mi pastor; nada me faltará.»

Luego lo leí en otras versiones. La NVI lo escribe así: «El Señor es mi pastor, nada me falta». En esta ocasión lo leí en la Nueva Traducción Viviente, y esta es su traducción: «El Señor es mi pastor; tengo todo lo que necesito.»
Si eres un poquito observadora notarás que la diferencia principal está en el tiempo verbal, futuro y presente. Y pudiéramos quizá aventurarnos por ese camino y pensar en distintas cosas. Sin embargo, lo que habló a mi vida esta vez fue la simpleza de esa declaración. Vamos a «desmenuzarla».
Quizá te sorprenda si te cuento que en una oportunidad me tocó pastorear ovejas. Estaba en la universidad, y aunque…

Para cuando nos sentimos abrumadas y queremos descansar

Imagen
“Y él [Dios] dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso” Éxodo 33:14, RV 1960.
Es parte de una conversación entre Moisés y Dios. ¡Qué maravilloso debe haber sido escuchar esas palabras en vivo! Sin embargo, están registradas en la Biblia para que tú y yo las recordemos hoy, muchos siglos después.

Fue una promesa de Dios a Moisés quien estaba un poco atribulado por la responsabilidad que tenía por delante, dudaba de si podría hacerlo o no. Moisés sentía temor, y lo único que calmaría su temor, tal y como lo dice en esta conversación, sería la garantía de la presencia de Dios junto a él. Y Dios se lo promete.
Pero no solo le promete su presencia, su compañía sino que conforme a su naturaleza de bondad, que siempre da más de lo que pedimos o entendemos, le añade una frase que fue la que me dejó pensando a mí: te daré descanso.
¿Acaso no es eso lo que muchas veces anhelamos tú y yo? Descanso. Descanso no solo físico. Descanso de las preocupaciones, descanso de los temores, descanso…

Dios, la oración y el corazón

Imagen
Sigo recorriendo la Biblia en un año y, aunque todavía no sé si la terminaré antes del 31 de diciembre, estoy disfrutando mucho esta trayectoria y tomando el tiempo necesario, sin dejar que la fecha sea lo más importante. Lo bueno de tener una meta es que nos ayuda a mantenernos enfocadas y que, al llegar al final, tenemos esa agradable sensación de haber terminado. Pero en este caso, no es bueno dejar que la meta se convierta en la prioridad. La prioridad es que la Palabra de Dios haga lo que tiene que hacer en nuestro corazón.

Así que ahora mismo estoy en el libro de Nehemías y, aunque ya casi lo termino, no quería dejar de compartir contigo algo que cautivó mi atención en el capítulo 1. Aquellos que hemos emigrado nos identificamos con Nehemías por varias razones.
Nehemías, cuyo nombre no pudiera ser más acertado —Jehová tiene compasión—, había nacido en el exilio. Jerusalén era la tierra de sus antepasados, sin embargo, la amaba apasionadamente. De modo que cuando recibió noticias…