Entradas

Mostrando las entradas de agosto, 2018

Mi relación con Dios en un mundo digital

Imagen
Vivimos en la era digital, no hay marcha atrás, y como casi todo en la vida, tiene sus ventajas y desventajas. 

Ya parece imposible concebir un mundo sin Google, sin redes sociales, o sin tiendas digitales donde todo está al alcance de un clic. Y la llegada de los teléfonos inteligentes ha hecho realidad algo que hace apenas 10 años era pura ciencia ficción. Tenemos, en la palma de la mano, una pequeña computadora que nos sirve de GPS, nos permite pagar las cuentas, hacer llamadas, tomar fotos y editarlas, elaborar documentos, nos recomienda restaurantes, nos indica el estado del tiempo, y mucho más.

Sin embargo, la era digital también se nos ha convertido en un estorbo, por decirlo de alguna manera, en la manera en que nos relacionamos con Dios. Y de eso quiero hablarte hoy. No voy a extenderme mucho, solo quiero presentarte algunos puntos y dejarlos ahí para que medites en ellos y determines si esto pudiera estar sucediendo en tu vida. 
Problema no. 1: Nuestra falta de familiarización …

Cuando amar es difícil

Imagen
Amar pudiera parecer fácil, siempre y cuando la persona a quien amemos sea de nuestro agrado, nos trate bien, se preocupe por nosotros, nos brinde su apoyo. Dicho con menos palabras, cuando corresponda a nuestro amor. El reto viene cuando se trata de amar a alguien que nos resulta difícil, porque es todo lo opuesto a lo anterior.

Creo que de las cosas que el Señor demanda de nosotros la más difícil es amar a los demás. ¡Piénsalo! En la vida tenemos muchas personas fáciles de amar, pero igual tenemos una buena cantidad de aquellas que, si nos dieran la opción, preferiríamos evitar. Seamos honestas. Sin embargo, Dios nunca pedirá de nosotros nada que no podamos hacer, y amar no es la excepción. Claro, no sin que nos cueste.
Entonces, ¿cómo amar cuando es difícil? Este espacio no me permite escribir todas las maneras, pero hoy voy a compartir contigo una que encontré en la carta de Pablo a los Colosenses y que, tal vez, hemos pasado por alto.
Estos creyentes de Colosas amaban de una maner…