Entradas

Mostrando las entradas de enero, 2019

¿Cómo me visto?

Imagen
Desde niñas nos atrae todo lo relativo a la moda. Son muy pocas las mujeres que no se interesan en este tema. Si queremos ser mujeres sabias, no podemos pasarlo por alto, porque la sabiduría debe caracterizarnos incluso cuando nos paremos frente al espejo o al armario.


Lamentablemente la cultura postmoderna en la que vivimos nos presenta un concepto de moda y belleza que dista mucho de ser lo que caracteriza a la mujer sabia. No tengo nada en contra del buen vestir. Me gusta. Y como a toda mujer, me interesa lucir bien. De hecho creo que debemos cuidar de nuestra apariencia siempre. Sin embargo, hay una verdad que no vas a encontrar en ninguna de las revistas dedicadas al tema de la moda, la ropa y la belleza femenina. Y esa verdad es esta: La mujer sabia, partiendo de que es una mujer que ama a Dios y tiene una relación personal con él, se viste para darle honor a él y no para hacer voltear los ojos de quienes la vean pasar. La palabra hebrea para dignidad es un término que se transli…

No puedo cambiarlo...

Imagen
La pregunta vino sin avisar, como parte de las conversaciones que a veces tenemos en familia mientras cenamos. ¿Si pudieras cambiar algo de tu vida qué sería?




Bastante filosófica viniendo de una niña de 10 años, ¿cierto? Me quedé pensando por un rato. Varias cosas pasaron por mi mente. Ella esperaba, y con la inocencia tan típica de los niños me dijo: «¿Es tan difícil?... ¡Yo creía que era fácil!» Supongo que sí, que cuando solo has vivido diez años es fácil pensar en qué querrías cambiar, pero luego de algunas décadas… la lista es más larga y complicada. Esa misma noche, antes de dormir, volví a pensar en la conversación. Y este pensamiento se estacionó en mi mente: “El pasado no lo puedo cambiar, pero puedo trabajar con Dios en el presente para transformar el futuro”. {Si quieres léelo de nuevo y piensa un poco.} Es verdad, no hay absolutamente nada que tú o yo podamos hacer para cambiar el pasado. No existe una máquina del tiempo, no podemos regresar, no podemos como dicen “deshacer l…

2019: Palabra del año

Imagen
Para aquellos que vivimos el comienzo del siglo 21 nos parece increíble que ya estemos en 2019. El tiempo ha transcurrido demasiado rápido, diría yo, aunque todos sabemos que los días siguen teniendo las mismas 24 horas y los años, los mismos 12 meses. El asunto no está en que eso haya cambiado sino en las tantas cosas que ocupan nuestro tiempo, la velocidad a la que vivimos y el inevitable sentimiento de querer detener el reloj… ¡imposible tarea!


De cualquier manera, ya hoy es 10 de enero de 2019, y en dos días se cumplirán ocho años de haber comenzado este blog. ¡Eso también me resulta increíble! Fue un paso de obediencia, fe y aventura, pero cuánto me alegro de no haber prestado atención a mis propios temores y haberle dicho sí al llamado de Dios.
¿Sabes por qué estoy contándote esto? Bueno, en primer lugar, porque muchas de ustedes me han acompañado por todo ese tiempo, así que ¡mil gracias! Otras se han incorporado después, e igual lo agradezco. Caminar juntas aprendiendo de la Pa…