Pasó la espera, el día llegó, ¡a Dios sea la gloria!


¿Alguna vez has esperado algo durante mucho tiempo? Pueden ser muchas cosas diferentes pero una de las analogías más fáciles de entender, cuando de esperas se trata, es la llegada de un bebé. Durante nueve largos meses esperamos con ansias. Nuestros cuerpos sufren cambios, experimentamos un montón de emociones y sensaciones antes desconocidas. Y con el paso de cada día aumenta el entusiasmo y la expectación. Hasta que en un abrir y cerrar de ojos… ¡ahí está! El asombro nos embarga y las lágrimas brotan por el gozo increíble de ver una nueva vida, y por ver cómo algo de nosotras está estampado en ella. E imaginamos el futuro, y lo que vendrá y lo que esta personita llegará a ser. Es un sueño hecho realidad.

Hoy un sueño se ha hecho realidad para mí y quiero compartir contigo mi alegría. No, no estoy embarazada nuevamente, pero en cierto modo hoy un «bebé» ve la luz. Ese bebé es un libro. Sí, para los escritores los libros son como hijos que cargamos dentro por mucho tiempo, que nos cambian, nos traen alegrías y dolores, pero con todo, estamos felices de vivir el proceso.

Ese libro es «Decisiones que transforman». Un sueño que comenzó tímidamente hace un par de años en el pasillo de un congreso aquí en Miami. Te puedo confesar que tenía muchas, muchas dudas de cuál sería el final de la historia. A fin de cuentas, todo era nuevo para mí. No porque no hubiera escrito libros antes, sino porque este era otro paso en el camino, pero un paso nuevo y desconocido.
Pasaron meses de espera. Pero ¿sabes?, esperar es parte de lo que Dios usa en nuestra vida para formar en nosotras el carácter de Cristo.



Recuerdo muy bien el día que recibí la llamada que me confirmaba que el libro se publicaría. Caí de rodillas en mi cocina y comencé a llorar. Lloraba de alegría, de asombro, de gratitud. ¡Dios ha sido tan bueno, y siempre lo será!

A partir de ahí, pasaron meses, trabajo, altos y bajos, pero sobre todo, mucha oración. No puedo contarte aquí todas las cosas que ocurrieron en el camino, pero puedo decirte que la palabra clave de este libro, transformación, fue parte del proceso en mi propia vida. Hoy no soy la misma persona que cuando comencé a escribir. ¡Y todo por Su gracia! Igual sé que queda mucho por recorrer, pero le agradezco al Señor todo lo que ha hecho hasta hoy. Si el mensaje de un libro no cambia al autor, si no le pedimos al Señor que primero nos hable a nosotros y lo use en nuestra vida, serán solo palabras.

Dios usó a muchas personas diferentes para hacer este sueño realidad, y por las cuales estoy eternamente agradecida. Especialmente agradecida a mi familia y amigas que han orado fielmente por esto. Agradecida a mi esposo, por mucho más de lo que las palabras aquí pueden definir, a mis hijos que han sido agentes de ánimo. En esto también estamos juntos. Y sin dudas, agradecida a LifewayMujeres y el equipo de B&H Español por su trabajo, apoyo y afecto.

Puedo decirte con toda certeza que este no es mi proyecto, es Su proyecto. Dios ha sido el autor y consumador de cada paso. Y hoy, tal y como hice desde que quedé embaraza de mis dos hijos, se lo entrego, para que Él lo use para Su gloria y para la edificación de las vidas que Él 

Mi querida lectora, a ti que quizá en algún momento lo tengas en tus manos, gracias. Oro que el Señor lo use para bendición. Que cada palabra escrita pueda llevarte a la transformación que solo Cristo puede producir en nuestra vida mediante la verdad de Su Palabra. 

¡A Él sea la gloria!

→Ah, por cierto, si quieres ver en vivo el lanzamiento oficial, será el sábado 9 de febrero a las 11:30 am, hora del centro de los Estados Unidosen la página de Lifeway Mujeres en Facebook. ¡Te esperamos!


PARA ORDENAR TU COPIA: 




Bendiciones,

Wendy

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Comentarios

  1. Que emocionante . Te acompaño en este camino a traves de la oracion pidiendo al TODOpoderoso que ayude a nuestras a tomar esas decisiones k nos llevaran cada vez mas cerca a su corazon.

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  2. Felicidades Wendy....El Señor te siga usando grandemente, abrazos desde Colombia.

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  3. Felicidades querida Wendy. Es hermosa la portada, quiero tenerlo en físico....Gloria a Dios! por lo que El hizo y lo que seguirá haciendo contigo, adicional por cada línea que hablará a nuestros corazones.
    Bendiciones amada sierva, un saludo desde Bogotá, Colombia.

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