Ahora que han pasado 24 años...

Dice la Real Academia Española que el granito es una roca compacta y dura. Por su naturaleza se utiliza mucho en la construcción de edificios y monumentos. ¿Y por qué estoy hablando de rocas? Bueno, resulta que hoy celebramos nuestro aniversario de casados número 24 y le llaman "bodas de granito". 

Creo que es idónea la clasificación pues, sin ponernos muy técnicos, muchos geólogos concluyen que los magmas graníticos se forman por el derretimiento parcial de rocas de la corteza profunda a temperaturas muy altas. Un matrimonio también se solidifica con el tiempo y bajo las "altas temperaturas" de la vida. 


Hace 5 aniversarios escribí esta carta que quisiera poder enviar en el tiempo a la Wendy de aquella tarde de abril de 1995. Hoy la estuve revisando y, si me permites, quiero compartirla contigo. 

Éramos muy jóvenes. No estábamos completamente conscientes de que todo cambiaría a partir de aquel “sí”, pero de algo sí estoy segura, éramos felices y sabíamos que Dios nos había unido. 

Han pasado 24 años y no ha sido color de rosa, pero la vida nunca lo es. Por la gracia de Dios, y solo así, hemos llegado hasta aquí. Sin embargo, si pudiera escribir una carta a la Wendy de aquel entonces, le diría lo siguiente: 

Querida W. más joven:

Estás a punto de tomar una de las decisiones más importantes de tu vida. ¡Cómo me alegra verte feliz! ¿Ves que valió la pena esperar? 

El camino que tienes por delante estará lleno de desafíos. Permanecer juntos “en las buenas o en las malas, en riqueza o en pobreza, en salud o enfermedad, y hasta que la muerte los separe”, es un reto grande en la vida de cualquier ser humano. Pero no olvides que todo este asunto del matrimonio fue idea de Dios, así que cuando no sepas cómo seguir, él tiene la respuesta. Y la fortaleza.

Sé que estás llena de dudas y temores  pero no le creas al enemigo. No importa que tus padres se hayan divorciado, la historia no tiene por qué repetirse porque en Cristo todas las cosas son hechas nuevas. Confía en que su gracia será suficiente y que ha prometido sabiduría para sus hijos. 

Qué bueno que ahora puedes mirar atrás y saber que en aquellos días en que pensaste que nunca encontrarías al “príncipe azul” y que tu adolescente “corazón roto” no se enmendaría, ahora son solo historia. {¡Qué río de lágrimas! ¡Y cuántas canciones!}

Recuerda que estás casándote con un ser humano, frágil e imperfecto como tú. Ámalo tal y como quisieras que él te amara a ti. No olvides que la gracia y la misericordia son imprescindibles para cualquier relación exitosa, porque así lo hace Dios contigo. Sé humilde para pedir perdón. No hay un buen matrimonio si el orgullo se interpone. El matrimonio es trabajo duro. Pero nada que valga la pena en la vida se logra sin esfuerzo.

Este hombre al que ahora unes tu vida tiene una gran responsabilidad sobre sus hombros, ser el líder de la familia que están formando. Decide apoyarlo y no ser un estorbo. Ora por él cada día, es lo mejor que puedes hacer. Abrázalo a diario, bésalo. Dile cuánto lo admiras. Muéstrale cuánto le amas. Y que tu actitud sea de respeto siempre.

No pierdas el tiempo en discusiones tontas de esas que después ni recordarás el motivo. "Ganar" no siempre es lo mejor. Una casa dividida contra sí misma, cae. Acalorada dirás cosas que nunca debieron decirse. ¡Pide a Dios que ponga centinela en tu boca! 

Cultiven la amistad porque ese será parte del secreto para seguir amándose en todas las etapas. Que la relación entre los dos tenga prioridad por encima de cualquier otra a nivel humano. 

Sí, en los años que vienen irás cambiando. Vendrán las canas, las marcas de la maternidad, las inseguridades de no saber siempre si están haciendo bien todas las cosas. Pero tranquila, ustedes son un equipo de tres, y con Dios de por medio, podrán enfrentar cada día. Pongan a Cristo siempre como fundamento, construyan sobre esa roca para que la casa esté firme. 

Los hijos serán una bendición siempre, pero no olvides que son un préstamos que Dios nos hace, solo por unos años. Cumplan ustedes su rol de instruirlos en la Palabra, de vivir el evangelio en casa. Pidan perdón cuando sea necesario, eso les mostrará que ustedes también necesitan de la gracia de Dios. 

Sí, te vas a equivocar como esposa, y madre, pero en ninguno de los dos roles Dios espera perfección de tu parte. Cristo es y será tu perfección siempre. 

Y no olvides, celebren la vida. Es un regalo que Dios les ha hecho. Así que, disfruta tu día de bodas, y cada uno de los días que el Señor les conceda en la tierra. 

Con mucho cariño,

Una Wendy mayor,  que te escribe 24 años después, y a pesar de las altas y bajas, todo está bien. ¡A Dios sea la gloria! 

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Comentarios

  1. Felicidades Wendy! me gozo contigo en esta fecha memorable!

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  2. El centro de todo...tan cierto!
    pero en ninguno de los dos roles Dios espera perfección de tu parte. Cristo es y será tu perfección siempre.

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  3. Felicidades!! :D
    Es un gran gozo poder leer su testimonio de como Dios le ha ido sosteniendo y lo que ha aprendido a lo largo de estos años. Que Dios sigue guiando sus pasos y bendiciendo su matrimonio. Bendiciones!
    Pd. Tiene algún articulo en donde hable acerca de su testimonio de como conoció a su esposo? Seria de bendición poderlo leer pues se que usted confío en Dios y supo esperar en sus tiempos perfectos y como chica soltera me anima mucho.

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