Lo que Dios usó para cambiar mi mente

Por años batallé con pensamientos que pudiéramos llamar destructivos, negativos, mentiras del enemigo, tristeza que no podía entender e incluso momentos de depresión. Dicho de manera simple, me resultaba mucho más fácil ver "el vaso medio vacío". Pero, ¿sabes cuál era el mayor problema? Que mi mente estaba enfocada en mí, en mi manera de ver la vida, en mi percepción errada de las cosas porque no las miraba a través del lente de la Palabra de Dios. Una combinación del pecado del egocentrismo y de esa herencia del Edén que por defecto no nos lleva pensar en todo lo justo, lo puro, lo que es de buen nombre, ni lo digno de alabanza, como nos enseña Pablo en Filipenses 4.

¿Cómo cambió eso? Al comenzar a conocer realmente quién es Dios mediante su Palabra. Al dejar de buscar en la Biblia lo que dice Dios de mí y comenzar a conocer lo que dice de Él mismo. ¿Sabes por qué? Porque cuando nos enfocamos en Dios y en Su carácter, todo cambia en nuestra manera de pensar, las mentiras se desplazan y la verdad se arraiga. 

Hice una encuesta en Instagram y Facebook para saber cuántas en esas comunidades habían leído la Biblia completa alguna vez. Más de la mitad de las encuestadas, el 56% en Facebook y el 64% en Instagram dijo no haber leído nunca la Biblia completa. Creo que en parte se debe a que a menudo solo leemos los libros que más nos gustan, ¿verdad? Pero la Biblia completa es la Palabra de Dios y necesitamos conocerla toda. 

Hermana querida, veamos la Biblia como lo que es, la Palabra de Dios, que tiene poder para transformarnos, no porque sea una especie de conjuro mágico sino porque es la Palabra del Dios vivo, grande y poderoso que en Su misericordia ha decidido revelarse a nosotros, simples y pecadores mortales. La Palabra que nos penetra el corazón, hasta partir el alma, nuestra médula (Hebreos 12:4), es decir, nuestra esencia; no para destruirnos sino para cambiarnos, para transformarnos, para renovarnos.  

Hay otra pregunta que quisiera hacerte hoy,  ¿lees la Biblia o estudias la Biblia? Si simplemente la leemos, corremos el riesgo de quedarnos en la superficie. Y claro, no estoy sugiriendo que todas nos vayamos a un seminario a estudiar, pero sí que busquemos profundizar, entender, atesorar, incluso memorizar, no por el mero hecho de memorizar sino porque al llenar tu mente de la Palabra, tus pensamientos cambiarán. Vivimos tiempos en que como nunca antes tenemos muchos recursos al alcance de nuestra mano, a la distancia de un clic. ¡Y muchos gratuitos! 

En Romanos 12:2 el Señor nos dice que «no nos conformemos a este siglo, sino que seamos transformados mediante la renovación de nuestro entendimiento, y así comprobaremos cuál es la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.» 

Una mente transformada requiere alimento diario, para sustituir toda la dieta mala que le hemos dado por años y años, y para prevenir contaminantes. Es hora de que cambiemos la dieta que le damos a nuestra mente, que cambiemos el enfoque de nuestros ojos. ¿Y sabes cómo empieza a cambiar el enfoque? Cuando nuestra mente está llena de la Palabra de Dios, de lo contrario es puro positivismo mental. Pero cuando la Palabra llena nuestra mente, ¿en qué crees que vamos a pensar más? La renovación comienza por aquello con que alimentamos nuestra mente. 

Nada debe sustituir tu lectura de la Palabra, el tiempo que le dediques. Sí es bueno escuchar predicaciones. También es bueno cantar y escuchar canciones que nos ayudan a alabar y adorar, leer buenos libros, ¡pero nada de eso tiene la firma de Dios! Él se revela en su Palabra, nos habla en Su Palabra, nos transforma mediante Su Palabra.  

Mi mente comenzó a cambiar cuando literalmente mis pensamientos se fueron cautivos a la obediencia a Cristo. Cuando entendí que no tengo que seguir esclava de mis pensamientos destructivos, sino que puedo llenar mi mente de aquello que Dios nos ha dado. Y así llegar a conocer su voluntad, que es agradable y perfecta, tal y como termina diciendo Romanos 12:2. 

Además de lo dicho, quisiera hacer una breve aclaración. Existen tipos de depresión u otras condiciones mentales que requieren ayuda profesional. ¡Y no hay nada de malo en ello! Si estás ahí, si sabes que ya has agotado todos los recursos que conoces, busca ayuda. El Señor nos ha dado médicos y especialistas que pueden ser instrumentos suyos para nuestra mejoría. No eres menos cristiana por buscar tratamiento. Nosotros somos un conjunto físico y espiritual. Por lo tanto, para que funcionen bien, ambos necesitan estar saludables. 

Y por último, no olvidemos que estamos en una especie de metamorfosis, por etapas, de gloria en gloria. Muy necesitadas de la gracia de Dios, pero seguras en Cristo. Dios comenzó en nosotros la obra y la irá perfeccionando. No es cuestión de creer que tu relación con Dios depende de cuánta Biblia sepas, Cristo ya lo hizo todo para hacer posible dicha relación. Él nos ha dado la transformación que nos trajo de muerte a vida, pero ahora está trabajando en nosotras para que nuestra vida cada vez más se parezca a la de él, sea un reflejo de él. ¡Él quiere darnos una mente transformada que produzca una vida diferente!

Bendiciones,

Wendy

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Comentarios

  1. Gracias por tan hermosa reflexión, es cierto lo que escribes aquí, DIOS es la fuente de vida plena. Wendy... ¿Qué pasos diste para empezar a escribir? Si lo puedes compartir por esta vía,
    ¡Claro está! DIOS te continúe bendiciendo!
    Alicia.

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  2. Gracias a Dios por tu vida, por que uso esta lectura para animarme y hacer manos a la obra¡.
    Saludos desde Puebla México.

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  3. Cuanta verdad en lo que escribes Wendy, hermoso, siempre me ha gustado conocer a Dios a través de su palabra, de distintas formas, ahora estoy leyendo su palabra cada día, me uní a la invitación de mi pastor, para leerla completa, desde Genesis, vamos en Esdras ha sido maravilloso leer cada día de 3 a 4 capítulos diarios, con la reflexión de mi pastor y claro además de recibir en lo personal lo que Dios me da a mí. Bendiciones.

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  4. Gracias por compartir tu testimonio, ha sido muy edificante para mi vida, yo leo la Biblia y a menudo leo devocionales, pero me falta lo más importante... conocer a mi padre, adentrarme a saber como es su carácter.
    Muchas gracias y bendiciones.

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  5. Precioso y muy útil consejo. Muchísimas gracias por tus palabras y gracias a Dios por Su Palabra que nos transforma a Su imagen. Bendiciones

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  6. Gracias Wendy por compartir, es de aliento para mi vida😍💕Dios te bendiga💖

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  7. Gracias Wendy por compartir eres de gran bendición y muy edificante la santa Palabra a mi vida llega como bálsamo !,Dios te bendiga 🙏🙇🏼

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